GARA > Idatzia > Txokotik

Txotxe Andueza Periodista

Víctimas y educación para la paz

Cuando en el año 2001 el Gobierno español presidido por José María Aznar decidió conceder la Gran Cruz del Mérito Civil a Melitón Manzanas, reconociéndole así como víctima del «terrorismo», fueron muchas las voces de protesta. Entre ellas, las de algunos representantes de los partidos que hoy conforman el tripartito, con el PNV a la cabeza. Pero... viendo los derroteros por los que se conduce el partido jelkile cuando se trata de mostrar su «reconocimiento a las víctimas», sólo falta preguntarse la fecha en que el PNV propondrá en Irun un homenaje a Melitón. O eso, o tiene que invertir un tiempo en aclararse y aclararnos cuáles son los límites en base a los cuales deciden considerar o no a las víctimas de la violencia política en este país.

El PNV ha mantenido históricamente un discurso monolítico respecto a las víctimas, en base al cual, víctimas eran sólo «las víctimas de ETA». Por supuesto, ha habido en sus filas discursos y declaraciones de intenciones, como las expresadas por Ibarretxe en su plan para la paz y la convivencia; pero en lo que a resultados se refiere, ni Ibarretxe ni PNV pueden presentar unas credenciales de reconocimiento y reparación real a los centenares de víctimas mortales de la acción policial, a los miles de torturados, a las víctimas de la guerra sucia... Incluso cuando, como ha sido el caso del alcalde de Arrigorriaga, han partido de la idea de reunir en un homenaje a las tres víctimas mortales que el conflicto político ha dejado en la localidad, el final al que han llegado ha sido un homenaje renqueante, que nada ha aportado al objetivo de reparación institucional a las víctimas, ni mucho menos al de la reconciliación.

Cuando se hace una tácita clasificación entre víctimas que, en la práctica, siempre deja fuera a las mismas; cuando no sólo no se reconoce a unas víctimas sino que se apoya que la Ertzaintza las apalee, detenga y procese, como fue el caso del 3 de marzo en Gasteiz... no se puede alardear de solidaridad, de reparación ni de justicia. De eso podrá hablar el PNV cuando su apoyo sólo mire para expresarse a la existencia de una injusticia. Mientras tanto, parece evidente que aún estamos muy lejos de las condiciones que harían posible ver a todas las víctimas de la violencia de la mano en los centros educativos explicando su experiencia a los escolares, como Lakua pretende desde su plan de Educación en Derechos Humanos y por la Paz.

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo