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Mendizorrotza Cuarta jornada consecutiva sin ganar

Apuros para mantener distancias

Los problemas a la hora de sacar el balón jugado hicieron que el Alavés desperdiciara una primera parte en la que el Nastic se adelantó con un golazo de Campano. Con más fe que juego, la eficacia de Aganzo sirvió para dejar al descenso a la misma diferencia de puntos.

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ALAVES 1

NASTIC 1

Jon ORMAZABAL | GASTEIZ

El Deportivo Alavés volvió a pasar grandes apuros para conseguir un empate en Mendizorrotza y terminó dando por bueno un punto que les sirve para mantener las rentas respecto al descenso, gracias a los empates de todos sus perseguidores. En un partido más de 0-0 que de empate a uno, los albiazules no cometieron errores de bulto atrás como en los dos anteriores partidos y la fe de Gabri y la eficacia de Aganzo -marcó el empate en el primer remate a puerta en 60 minutos- les sirvieron para, al menos, no acercarse más a unos puestos de descenso que siguen acogotando.

Desde el primer minuto quedó claro que el de César Ferrando es un Nastic muy distinto al de su antecesor en el cargo y el equipo catalán llegó con la firme convicción de jugar agazapado. Su idea se vio además refrendada muy rápido, cuando un Campano que había botado nefastamente dos faltas que había tenido, sorprendió a Bernardo de un gran disparo desde fuera del área.

Al margen de confirmar en su idea a un Nastic que comenzó a perder tiempo desde el instante en el que se adelantó en el marcador, la presión del tanto adverso no hizo sino aumentar los problemas albiazules en la salida del balón. Con Lacen -encargado de secar a Jandro- más impreciso que de costumbre, Toni Moral en plena crisis, y poca salida por banda derecha -finalmente fue Coromina el titular- el Alavés sufría en exceso para sacar el balón desde su área. El intermitente Sergio debía retrasarse demasiado para recibir el balón y esto hacía que el recurso de bombear balones a Aganzo tampoco sirviera, porque no había nadie que luchara las prolongaciones del delantero. Así, una peinada del madrileño a la que no llegó Astudillo por poco fue todo el bagaje ofensivo albiazul en otra primera parte desesperante para los aficionados locales.

Sin jugar ni mucho menos bien, fue el Nastic el que tuvo sus dos buenas opciones de sentenciar por mediación de un Micu que trajo en jaque a una pareja de centrales que sigue sufriendo en exceso con los balones que meten a su espalda.

Más fe que juego

El descanso no sirvió para aportar grandes soluciones al atasco ofensivo albiazul, pero el Alavés, por lo menos, le puso mucha más intensidad tras haber desperdiciado 45 minutos. Ese mayor brío sirvió para ir acorralando al Nastic en su área, a pesar de que Roberto no tuviera que intervenir apenas.

Fue precisamente esa fe y esas ganas las que permitieron a Gabri robarle un balón cerca del banderín de corner a un Abraham que parecía crecerse ante la indolencia ofensiva de los locales y su magnífico centro fue aprovechado por Aganzo para, de cabeza, lograr su noveno gol de la temporada y empatar un partido que se había puesto muy cuesta arriba.

La inercia del gol hizo que el Alavés se creciera y que el Nastic sufriera para mantener el punto que había venido a buscar, pese a que las opciones albiazules no fueron demasiado claras. Los albiazules triangularon con más criterio y Ángel tuvo metros por su carril, pero Uribe no encontró en el banquillo las soluciones que se requerían para dejar los puntos en casa.

El técnico asturiano probó con la entrada de Igor y Mena, pero el joven delantero local apenas intervino y el de Talavera sigue por la línea de indolencia que ya comienza a poner nerviosa a la parroquia albiazul, que vio cómo se escapaban otros dos importantes puntos.

Josu Uribe dio por bueno el punto

A pesar de que los cuatro puntos obtenidos en los últimos cinco partidos se antojen escasos, Josu Uribe dio por bueno el obtenido ayer ante el Nastic en Mendizorrotza. «Me gusta el punto. Cuando no puedes ganar al menos hay que sumar. En los dos últimos partidos se nos escaparon puntos en los últimos minutos y, aunque parezca que no sirven de nada, esos puntos son importantes, pasar de empatar a perder supone mucho», declaró.

En su análisis del partido, el técnico asturiano explicó que el partido tuvo dos fases y destacó que todo se le puso muy cuesta arriba con el tempranero gol de Campano. «Se nos han puesto las cosas muy difíciles con el gol suyo, no era nada fácil jugar con la ansiedad de ganar y lo hemos padecido. Tras el gol hemos estado quince o veinte minutos muy tocados, pero en la segunda mitad hemos llevado el peso del partido y tuvimos oportunidades para empatar e incluso para ganar».

Preguntado por la dificultad de crear opciones de peligro, Uribe destacó que los dos equipos brillaron más por su faceta defensiva y reiteró que, pese a no estar bien, el Nastic no fue superior nunca.

J.O.

Varias pancartas felicitaron al club por su 87 cumpleaños

Antes del comienzo del partido se recordó y se felicitó al club por su 87 cumpleaños, un aniversario que se cumplió el pasado día 23. En los fondos, tanto Eztanda Norte como Bihotz Urdin desplegaron grandes pancartas, mientras que el club felicitó a los aficionados por hacer posible esta conmemoración.

EIBAR-RACING
Stevanovic calentó pero no llegó a debutar

Mediada la segunda parte, Josu Uribe mandó a calentar a la última adquisición del equipo, Dalibor Stevanovic, y parecía que el partido era adecuado para él por los problemas en la creación que atravesaba el Glorioso. Sin embargo, Uribe decidió dar entrada a Igor y Mena.

Mendizorrotza mejoró por poco la mejor entrada

Mendizorrotza, con 7.579 espectadores, mejoró por poco la mejor entrada de la temporada que estaba en los 7.201 aficionados del partido de la semana pasada ante el Celta. De esta forma, no se notó en exceso la iniciativa del club de poner dos entradas a cinco euros para socios.

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