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SEGUNDA Málaga y Sporting quedan a cuatro puntos

Un punto insuficiente para impedir que se aleje el ascenso

Díaz de Zerio marcó en un primer tiempo en el que la Real fue mejor que un Cádiz que arriesgó en el segundo y se adelantó en veinte minutos de total desconcierto. Delibasic empató y provocó un penalti.

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CÁDIZ 2

REAL SOCIEDAD 2

Joseba ITURRIA | DONOSTIA

La Real obtuvo en el Carranza un punto que en condiciones normales podía darse por bueno ante un equipo que se jugaba mucho y tiene jugadores de gran nivel, pero que resulta insuficiente en la lucha por el ascenso al provocar que la distancia con Málaga y Sporting se amplíe hasta los cuatro puntos cuando sólo quedan cinco partidos por jugar.

La Real se ha quedado ya sin margen de error y pasa a depender de lo que puedan hacer malacitanos y asturianos. En las últimas jornadas el Sporting ha cogido un nivel de juego, de resultados y de confianza que ha encarecido mucho el ascenso. Si hace pocas semanas parecía flaquear y que con poco más de 70 puntos podía bastar para subir, ahora cabe temer que la barrera esté más cerca de los 75, máximo de puntos que puede lograr la Real, con lo que ya sólo le vale sumar de tres en tres.

Es lo que debía haber hecho ayer y llevaba buen camino en el primer tiempo, en el que sin necesidad de jugar bien fue superior al Cádiz y mereció irse a los vestuarios con el gol marcador por un oportunista Díaz de Zerio, siempre en boca de gol para marcar su decimoquinto tanto de la temporada.

Los blanquiazules agradecieron la presencia de Gorka Larrea y Gorka Elustondo en el primer tiempo para jugar a un ritmo muy alto porque el balón iba y venía sin ofrecer tregua al partido. Los gaditanos no jugaban nunca con sus medios centros, que se limitaban a la contención, y buscaban siempre balones directos hacia Dani y Natalio sin que este juego se tradujera en más ocasión que la que desperdició Kosowski al rematar alto un balón que se le quedo muerto dentro de área. Los blanquiazules tampoco eran capaces de controlar el juego y entraban en esa misma dinámica en la que el balón iba de un área a la otra, aunque con más peligro en la gaditana, donde a Elustondo le faltó poco para marcar en el primer minuto y Díaz de Zerio pudo repetir en el tiempo de prolongación.

Un desconcierto fatal

Pero ese juego dejó de favorecer a la Real en el segundo tiempo, en el que el Cádiz arriesgó al sustituir a un medio centro por un delantero y ganó en la banda derecha con la entrada de Enrique. El partido se abrió demasiado, algo que siempre favorece al que pierde y que el que gana no debe consentir. El Cádiz tuvo en veinte minutos cuatro ocasiones de gol muy claras y aprovechó dos. Se acusó en exceso la ausencia de un hombre poco valorado como Garitano. Por ejemplo en la jugada del empate, que fue la clave del partido, Labaka había salido a presionar un balón que se fue largo hacia donde estaba Mikel González y su mal despeje quedó en el hueco entre los dos centrales que debe ocupar el pivote defensivo. Martí llegó tarde y Dani maniobró a placer.

A partir de ahí la Real se descompuso, perdió el sitio y en esa dinámica se acusó la inactividad de Larrea y Elustondo. El equipo agradeció la entrada de Gari, sobre todo, y de Novo, que sin moverse mucho estuvo más acertado en lo que hizo y dio el pase del empate de Delibasic y tocó el balón en una acción en la que el montenegrino pudo marcar en una volea. Fue una fase en la que ninguno de los dos se conformaba con el empate y cada equipo tuvo sus opciones, aunque la más clara debió llegar en un penalti a Delibasic en los últimos minutos que el mal árbitro catalán no quiso señalar para compensar su estadística casera.

Lillo: «Hemos tenido quince minutos de caraja, pero el precio pagado fue altísimo»

Juanma Lillo señalaba tras el partido que «no me sabe bien que después de tanto esfuerzo hayamos quedado en empate. Hemos tenido quince minutos de caraja, pero el precio ha sido altísimo. Creo que en el resto del partido, desde el minuto uno en el que hemos empezado bien con una ocasión hasta el último, con la sensación de penalti, hemos tenido muchas ocasiones. No podíamos hacer más que en los últimos 25 minutos».

Negaba que la lucha por el ascenso esté decidida: «Quedan quince puntos y no hay tregua. Estamos obligados a seguir la estela de ellos, por desgracia más lejos que de haber ganado, pero igual estamos a un punto de los dos el próximo domingo. ¿Qué más quisieran los demás que pensáramos eso? Van a tener que estar muy atentos si quieren ascender. Al revés, cuanto peor, mejor responde el equipo. El 15 de junio hablaremos».

Protestó por las decisiones arbitrales: «La mano del gol es más difícil de ver que la situación de Delibasic y puedo entender que no hay intencionalidad. Los jugadores tienen claro que le ha dado, pero en la otra sí es una ocasión en la que la visibilidad es buena».

El protagonista de esa acción y el mejor realista del partido, Delibasic, señaló que «ha sido un penalti clarísimo y los árbitros no están con nosotros, no quieren que suba la Real, y no sé por qué. Con este penalti no pitado podíamos haber ganado. El primer gol no sé ni con qué la he metido. La pena es que luego he tenido una volea para marcar, pero era difícil acertar».

GARA

El sábado a las 18.30 a falta de confirmación

La guerra de las televisiones motiva que aún no esté claro cuando va a jugar la Real el próximo partido de Anoeta contra el Granada 74, aunque todo parece indicar que será el sábado a las 18.3o. Se espera que hoy se sepa la hora y si es televisado o no. Los realistas descansarán hoy y mañana a las seis empezarán a preparar en Zubieta un partido en el que debería volver Aranburu junto a Garitano.

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