GARA > Idatzia > Kultura > Irrati-telebista

Los ángeles de Patxi

Ines INTXAUSTI, Crítica de televisión

Una de las cosas más bellas vistas en televisión esta semana, por dos diferentes aspectos, ha sido el torso del guardespaldas de Patxi López. Un hombre semidesnudo que saltó a la Ría de Bilbao para rescatar a un ciudadano que minutos antes había hecho lo mismo. Le honra: no se dedica a proteger y salvar la vida de un solo individuo (en este caso el Señor Super López) sino de más. Claro que se encuentra absoluta y sobradamente preparado para ello, pero esto no resta valor a su arrojo natural y humano. Un joven, hermoso por dentro y por fuera, como la mayoría de las mujeres.

Pocos días antes, otro escolta protagonizaba un hecho no tan dignificante en la estación de Abando a plena luz del día. Bastante más macarra que el del político del PSOE, el custodio de un concejal del PP de Portugalete que viaja en tren, cruzaba ojitos con un segurata del andén mientras su protegido engullía un bocata antes de tomar el vagón. Ojitos y un par de balas, por supuesto. No sé si están en buenas manos. Personalmente no me gustaría que un par de armarios (aunque, soy sincera, hay algunos francamente arrebatadores) me persiguieran a cada instante para que no dejara de ser consciente del peligro que corro por ser quién soy. Yo, que soy miembro platino del club de los inconscientes...

Sin embargo, reconozco que el elevado número de personas que está escudriñando cada ángulo de su radio de visión, que contempla con rigor a cada persona de alrededor hasta el punto de interpretar sus deseos mentales como en los casos mencionados, está a su vez velando por la seguridad -y el pe-li-gro- del resto del paisaje y de todos nosotros. V.G: uno de los guardaespaldas interpretó que el hombre aquél quería salir del agua mientras que el otro entendió que el de enfrente estaba deseando que le perforaran un brazo.

Bonita manera de empezar septiembre... y luego pasa lo que pasa. La gente se pone loca-loca-loca como la bruja Lola y luego va diciendo que la culpa la tiene la televisión. ¡Es la Osetia!

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo