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VUELTA A SUIZA I 8ª etapa

Albasini se exhibe, Nieve se acerca y la general se tensa

El suizo llegó en solitario a la meta de Arosa, que el corredor de Euskaltel cruzó en segunda posición para meterse en el top-5 de la clasificación general.

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Amaia U. LASAGABASTER I

Aunque, en cantidad, fueron menos de las que cabría esperar, la octava etapa de la Vuelta a Suiza -149 kilómetros entre Bischofszell y Arosa- dejó buenas noticias. Los escaladores, al menos algunos, se sacaron la espinita de la víspera, llevándose los aplausos del público y, sobre todo, reduciendo su desventaja respecto al liderato, todavía en manos de Rui Costa. Entre ellos Mikel Nieve, segundo en la línea de meta y que asciende hasta la quinta plaza de la general.

El de Leitza se encuentra a solo 40 segundos del líder. Una renta que bien podría volar hoy, teniendo en cuenta los problemas que tuvo ayer el portugués de Movistar en la última ascensión y que la última etapa vuelve a acabar hoy en pendiente, tras superar otros tres puertos, incluyendo dos de Categoría Especial. No lo tiene tan claro el propio Nieve. O se resta presión.

Pero lo cierto es que asegura notar «mucha paliza encima. Son ocho días ya de carrera y el cansancio se acumula -recuerda-. Además, el apretón de hoy ha sido exigente y lo notas en el cuerpo». Pensando en la última etapa, el escalador navarro confía en que «sea rápida y se haga dura. Habrá que volver a darlo todo y a ver si las fuerzas responden. Los rivales son de mucha categoría y habrá que estar a un gran nivel. Lo primero es recuperar, ya veremos cómo va la carrera, yo lucharé hasta vaciarme. Y dependiendo de cómo vaya la carrera, trataremos de pelear por la victoria de etapa, por el podio o quizá ambas cosas puedan ir unidas, no sé».

No habla el hombre de Euskaltel -que mantiene el liderato en la clasificación por equipos- del triunfo en la general, pero lo cierto es que ayer fue el mejor de los hombres que anhelaban el amarillo de Rui Costa, en una etapa que coronó a Michael Albasini como héroe nacional tras rodar escapado durante prácticamente toda la jornada. En compañía de Peter Velits, Rémi Cusin y Thomas Dekker primero, en s0litario los últimos veinte kilómetros para cruzar la línea de meta abrazado por las banderas helvéticas.

Aunque el triunfo de etapa fuera realmente apetecible, por detrás la pelea era otra. Apretaron el ritmo, hasta hacerlo insoportable en la última ascensión, Rabobank y RadioShack. A los primeros no les acabó de salir bien porque Robert Gesink recortaba algunos segundos al líder, pero los cedía respecto al grupeto de Nieve que, a poco más de cuatro kilómetros para meta, se apuntaba junto a Leipheimer al ataque de Frank Schleck. Aunque la distancia no daba ya para demasiado, los tres hicieron lo que pudieron para alejarse del líder que, con la ayuda de Alejandro Valverde, acabó aguantando el maillot amarillo, aunque solo fuera por un margen de 14 segundos.

Que, viendo lo que sucedió ayer, parece una renta insuficiente para lo que se ha reservado la ronda suiza para su última etapa. 215'8 kilómetros entre Näfels Lintharena y Sörenberg, con cuatro puertos en sus cien últimos kilómetros: Rengg de 2ª, Glaubennielen y Glaubenberg de Categoría Especial y la ascensión final a Sörenberg, también de 2ª.

Cavendish repite larguerazo

Tercera etapa de la Steer ZLM Toer y tercer segundo puesto para Mark Cavendish, batido esta vez por Lars Boom (Rabobank). Aunque poco puede echarse en cara al británico, porque los casi 200 kilómetros entre Verviers y la Gileppe parecían una clásica ardenesa, un terreno más propicio para otros corredores. La segunda plaza, además, permite al de Sky mantener el liderato, con 8 segundos de renta sobre Boom y 14 sobre Joan Antoni Flecha.

En la Route du Sud, por otro lado, Nairo Quintana (Movistar) se hizo con una victoria posiblemente menos prestigiosa que la de la semana pasada en Morzine, pero sin duda más espectacular. En los 209 kilómetros de la tercera etapa, entre Trié sur Baise y Arras en Lavendan, el pelotón debía ascender los puertos de Tourmalet, Soulor y el inédito Spandelles, donde reventó por completo la carrera.

Allí se marchó Quintana para llegar en solitario a meta, con unas diferencias que remiten al ciclismo de otros tiempos -el décimo clasificado perdió más de doce minutos-. El colombiano, además, se hizo con el liderato, que no debería tener problemas para mantener hoy en la última etapa, con salida y llegada en Saint Gaudens.

Domenico Pozzovivo (Colnago), por último, se adjudicó la tercera etapa del Tour de Eslovenia por delante de Jani Brajkovic (Astana), con el que rodó en fuga los últimos kiómetros.

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