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atletismo Séptima jornada

Jamaica pone el broche en el 4x100

El relevo masculino integrado por Frater, Carter, Blake y Bolt rebaja su récord mundial para dejarlo en 36.84. El «Relámpago» logra un triplete histórico y sigue ampliando su leyenda después de cumplir todos sus compromisos. Mo Farah consigue el doblete del fondo.

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Jon ORMAZABAL-Miren SÁENZ

Jamaica cerró la competición en el estadio de Stratford de la mejor manera posible, con la plusmarca mundial en el relevo 4x100 metros. Michael Frater, Nesta Carter, Yohan Blake y Usain Bolt mejoraron los 37.04, que hace once meses establecieron exactamente los mismos integrantes en el Mundial de Daegu para meterles un buen mordisco y dejarlos en 36.84.

Los jamaicanos, al menos los chicos, le han tomado la medida a Estados Unidos y además en medio de la rivalidad, ayer les ayudaron a crecer. Trell Kimmonds, Justin Gatlin, Tyson Gay y Ryan Bailey se colgaron la medalla de plata con otra excelente marca que iguala el anterior tope y es nuevo récord USA (37.04). Carter fue el encargado de lanzar el relevo y situar al equipo en cabeza en la primera curva. Las transmisiones del testigo se fueron sucediendo sin errores hasta dejar a Bolt el justo honor de ejecutar a Bailey, que había recibido el artilugio casi emparejado con él y en cuatro zancadas se quedó atrás

El bronce, sin embargo, vino acompañado de la polémica y terminó en las vitrinas de Trinidad y Tobago, después de que el Jurado descalificara a Canadá y sus integrantes terminaran desconsolados por el suelo.

Mientras los campeones saboreaban su éxito, rodeados de banderas, el gigante de Trelawny había tomado el testigo de Blake en busca del oro, de la marca pero también de un juez que le permitiera quedarse con el artilugio de recuerdo. El encargado se negó. Menos de una hora después, por fin, se lo regalaba y Bolt lo levantaba sonriente como el mayor de los trofeos.

Por tercera vez consecutiva, los jamaicanos han renovado una marca que en el Nido pequinés arrebataron a Estados Unidos, con Asafa Powell en lugar de Blake. El explusmarquista mundial, que se ha perdido las dos últimas por lesión, formó parte del cuarteto que en Beijing acabó con el registro que Marsh, Burrell, Mitchell y Carl Lewis consiguieron una noche de verano en Barcelona'92. Hasta entonces, los americanos con alguna incursión francesa, eran los amos de la distancia. El Hijo del Viento, concretamente, al menos contribuyó en seis ocasiones a mejorar un registro que, mal que le pese, terminó en manos de Bolt.

Anda enfadado el gigante con Lewis, poco dispuesto a reconocer los méritos del hombre que ha logrado el doblete de la velocidad que a él se le escapó. Al Relámpago no le parece correcto que el elegido como mejor atleta del siglo XX se dedique a sembrar dudas sobre los métodos de los velocistas de esa isla caribeña convertida en el centro de la velocidad.

Bolt es feliz. Ha completado la tercera parte del plan tras defender con éxito sus títulos individuales en 100 y 200 metros. Ayer consiguió su sexto título olímpico y, si el doblete del sprint era inédito, el triplete más. Definitivamente es un marciano. ¿Qué vendrá ahora?

Otro para ellas

Previamente, las chicas de Estados Unidos cerraron su brillante papel en estos Juegos de London refrendando su supremacía en los relevos, con otra brillante carrera que les permitió sumar otro oro. Ayer no hubo lugar a otro récord del mundo, pero su victoria en el 4x400 se produjo con un 3:16.87 que supone la cuarta marca de todos los tiempos, muy cerca de la que fijó el equipo soviético en los Juegos de Seúl en 1988.

El equipo formado por Trotter, Allyson Felix -la mejor atleta en estos Juegos con sus tres oros- McCorory y Sanya Richards -sumó su segunda presea dorada- venció en una carrera en la que apabullaron a sus rivales. Rusia, que se postulaba como su gran amenaza con Gushchina, Krivoshapka, Firova y Antyukh, se tuvo que conformar con la plata, a casi cuatro segundos, y Jamaica -Day, Whyte, Williams, y Williams-Mills- fue tercera, repitiendo el podio de la final de Beijing.

Estos tres equipos han ocupado las plazas de medallistas en los tres últimos Juegos y en tres de los pasados cinco Mundiales, con lo que se cumplió el pronóstico a rajatabla.

Doblete histórico de Farah

En los 5.000 metros, el local Mo Farah volvió a poner en ebullición al estadio olímpico al conseguir convertirse en el sexto hombre en la historia capaz de colgarse las medallas de oro en 10.000 y 5.000 metros, con el aliciente extra de que el atleta de origen somalí lo hizo en los Juegos de Londres, su casa desde que tenía diez años. Desde ayer, Farah se encuentra ya a la altura de mitos del atletismo como Emil Zatopek, de Checoslovaquia (1952), el soviético Vladimir Kuts (1956), Lasse Viren, de Finlandia (1972 y 1976), los etíopes Miruts Yifter (1980) y Kenenisa Bekele (2008), que ya habían conseguido una gesta similar.

Como ya les ha ocurrido en alguna otra carrera en estos Juegos, los atletas africanos, en este caso keniatas y etíopes, no supieron sacar partido de la superioridad numérica de la que gozaban en la final ni de sus piernas más frescas, por no haber competido en los 10.000.

Sin una liebre a la que seguir, se acomodaron al ritmo trotero que adquirió la prueba desde las primeras vueltas y terminaron pagándolo ante el terrorífico final de Farah. Solo el atleta de bandera azerbayana Ibrahimov, el estadounidense Lopez Lomong y los etíopes, pero a partir del segundo kilómetro, pegaron pequeños tirones.

A falta de tres vueltas para el final, Farah tomó el mando de la prueba, fue probando a sus rivales y este cambio de ritmo se encargó de hacer una selección natural que dejó en once el grupo de aspirantes antes de entrar en la última vuelta. Sin embargo, el ataque definitivo se produjo a toque de campana. Gebremeskel, líder mundial del año con 12:46.81, buscaba el desquite de su derrota frente a Farah en la final mundialista de Daegu, pero no pudo en el sprint, conformándose con la plata. El keniata Thomas Longosiwa fue tercero, dejando sin medalla a Bernard Lagat a sus 37 años.

Las mediofondistas rusas sacaron a Pamela Jelimo del podio en un 800 que empezó en negro y terminó en blanco. Tiraba la estadounidense Johnson Montano con la sudafricana Caster Semenya en el último puesto hasta que Jelimo se fue para adelante confiada en renovar el título que le convirtió en Beijing en la primera campeona olímpica de Kenia en la doble vuelta a la pista. Se precipitó y la reacción por detrás fue bestial.

Primero le superó Mariya Savinova, campeona mundial en Daegu'2011 y europea en Barcelona'2010 que no dejó escapar la posibilidad de la triple corona, después Semenya, y finalmente Ekaterina Poistogova, de 21 años, y sin el palmarés de sus predecesoras, que hizo marca personal para alcanzar a la keniata hundida en el cuarto puesto y ganar su primer gran bronce. Jelimo, en posesión de la mejor marca del año (1:56.76), defendía el título después de haber recuperado el nivel que exhibió hace cuatro años, pero enfrente se encontró a las tres últimas campeonas mundiales, Janeth Jepkosgei, Semenya y Savinova. No pudo ser.

Sorpresón en jabalina

Al no tratarse de una modalidad con demasiado tirón entre el público, quizá pasará sin mucho brillo, pero el trinitense Keshorn Walcott protagonizó una delas grandes sorpresas de los Juegos con su oro en jabalina. Su origen, sin ninguna tradición en esto de los lanzamientos y su juventud, 19 años, hicieron que la banca saltara en el estadio de Stratford. Con un lanzamiento de 84,58 metros, el campeón mundial júnior hace unas semanas en Barcelona, se coló en la fiesta de los favoritos e impidió que Thorkildsen ingresara en el selecto grupo de los que han ganado tres veces este concurso, en el que está Jan Zelezny.

Lashmanova, oro y récord en 20 kilómetros marcha

La marcha rusa sale reforzada de estos Juegos. Su protagonismo ayer en las calles de Londres fue importante. Al título masculino de Kirdyapkin se unió unas horas después un doblete femenino que nunca habían conseguido en una cita olímpica, pese a que han ganado el título femenino en tres de las seis ediciones disputadas. La gran protagonista fue Yelena Lashmanova, una joven de 20 años con mucho futuro, convertida en Londres en la nueva plusmarquista mundial (1:25.02). Se lo ha quitado a su compatriota Vera Sokolova por seis segundos, que había logrado sus 1:25.08 el 26 de febrero del 2011 en Sochi.

También ayer sucedió y suplantó a la más famosa de sus compañeras de equipo y de qué manera. Lashmanova superó a Olga Kaniskina, tres veces campeona mundial y defensora del título, que había perdido fuelle en las últimas dos vueltas cuando faltaban 50 metros frente al palacio de Buckingham y acabó a siete segundos de la ganadora.

Kaniskina, que siempre aspira al oro, ya había perdido antes ante esta misma compañera, fue en la Copa del Mundo de Sarans que ambas disputaron en mayo en casa. Kaniskina tuvo que conformarse con la medalla de plata mientras Shenjie Qieyang obtuvo la de bronce con 1:25.16, nuevo récord asiático. De las 61 participantes terminaron 55, con 4 descalificadas y 2 abandonos. China ha sumado cuatro medallas en la marcha, oro en los 20 masculinos y tres bronces entre 50 kilómetros y los dos 20. Rusia ha ganado dos títulos y una plata y toda la confianza para el próximo Campeonato del Mundo de Atletismo, que es en Moscú. M.S.

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