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UEFA Europa League

Cuando de la necesidad no se hace virtud

Un buen y serio Athletic volvió a caer derrotado en los minutos finales del partido. Mereció más y, como luego admitirían Marcelo Bielsa y sus jugadores, esa ambición les llevó a descuidar la defensa y perder.

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O. LYON 2

ATHLETIC 1

Joseba VIVANCO

C'est la vie. O, dicho de otra manera, el fútbol es así. Resultado injusto, inmerecido el cosechado ayer por el Athletic, un Athletic muy serio, bien en defensa -hasta el empate-, siempre llevando el peso del juego ante un Lyon que, eso sí, se dejaba llevar, pero con un Athletic que si un día falla atrás, al siguiente lo hace delante. De haber pasado del 1-2 con el clamoroso fallo de Susaeta o acierto de Vercoutre, en casi un pis-pas se pasó al definitivo 2-1. Es más, justo cuando el empate se podía dar como bueno, aunque escaso, los franceses salieron de su cueva a lomos de la `Pantera' Gomis, los leones entraron en la pelea y, como luego diría el capitán Carlos Gurpegi, «en ese toma y daca hemos salidos derrotados».

Se hicieron muchas cosas bien ayer, el equipo va en línea ascendente, pero no es menos cierto que otra vez al final, se falló. Incluso el propio Marcelo Bielsa sorprendió a propios y extraños después al asegurar que «un poco de mezquindad hubiera sido buena para nosotros», o lo que es lo mismo, que visto el arreón de los locales, los suyos deberían haber pensado en defender mejor. O nos han cambiado al Loco, o le hemos entendido mal, que seguramente será esto último.

Y mal, muy mal se le pone a los rojiblancos su clasificación, con un solo punto, a cinco ya del Sparta de Praga, y qué decir del equipo francés. Como dijo Marcelo Bielsa en la previa, hay que ganar tres partidos, los que quedan a partir de ahora.

«Estamos trabajando fuerte y de momento la recompensa es pequeña», se quejó y reconoció esta semana Carlos Gurpegi. Y ayer les volvió a pasar algo de eso. Mereció más el Athletic; incluso el empate, a cero, o luego a uno, se antojaba un punto que sabía a poco. Pero de ahí a encajar el gol de la derrota en el minuto 84 y volverse de nuevo, como en Valencia, de vacío, es un duro golpe tras otro, un «quién me pone la pierna encima», que decía aquel friki televisivo.

Es verdad que si uno fuera un extraterrestre, y hubiese visto el miércoles el Dortmund-Madrid y ayer la primera mitad del Lyon-Athletic, se habría preguntado si era el mismo deporte. Incluso si uno fuera observador objetivo, habría cambiado de canal antes de acabar esa primera mitad. Pero aun sin ocasiones, jugándose el partido casi en 30 metros en línea de tres cuartos del cuadro francés, el Athletic nunca estuvo a merced de un rival que atrincheró sus líneas de defensas y de medios en apenas unos metros, tejiendo una tela de araña, y dejando una y otra vez en fuera de juego a los rojiblancos, hasta diez veces.

La primera media ocasión fue para Aduriz, y suya fue la única y mejor de esos primeros 45 minutos, pero escorado, en el 25, se llenó de balón y fusiló sin fortuna al muñeco, con Susaeta y De Marcos esperando el pase atrás.

Fue la única jugada realmente peligrosa de ambos equipos en el primer tiempo. El Lyon apenas daba señales de vida arriba y solo sumaba disparos muy lejanos y sin riesgo, a excepción de un chut de Malbranque, tras una pérdida de balón de Iturraspe, y que Iraizoz despejó.

El empate rompe el partido

Estaba claro que al Lyon el empate no le iba mal, todo lo contrario que a un Athletic con urgencias, que lo intentó, pero se topó con ese último pase al hueco que no llega por centímetros, o ese fuera de juego pitado por milímetros. Así que a los bilbainos no les quedó otra que seguir dando un paso al frente, pasos que nunca iban acompañados de la fortuna que, por mucho que Bielsa reniegue de ella, también influye en el juego.

El partido transcurría por los mismos derroteros cuando Muniain no consigue tapar la entrada de Revelliere, este centra desde banda y Lisandro López, que apenas había rascado bola en 53 minutos, conecta un cabezado de auténtico `9' desde el punto de penalti haciendo imposible la estirada de Iraizoz.

Los rojiblancos pudieron haberse quedado tocados, pero nada más lejos de la realidad. Una buena jugada por banda derecha y un centro-chut agónico de Iraola se estrellaba en la parte superior del larguero y luego Aduriz no acertaba en el rechace. Un minuto después Susaeta, tras error garrafal del arquero francés, enviaba fuera una vaselina, solo ante Vercoutre.

Había que marcar y entró Llorente por Aduriz y poco después Ibai por un Muniain desaparecido en la primera mitad. Pero saltó también al césped Gomis, que iba a dejar su sello en el encuentro. Una jugada individual suya terminó con el balón lamiendo el palo de Iraizoz, aunque un minuto antes un pase atrás de Ibai no tuvo rematador.

Así que tuvo que ser el de Santutxu quien tuviera que asumir ese protagonismo del remate, y lo hizo en una jugada `made in Caparrós': tras un largo balón bombeado desde medio campo, peleado y ganado por Llorente -primero que tocó el `9' en veinte minutos-, Ibai, que hizo de Toquero, lo enchufó a las mallas. Merecido premio.

Pero justo ahí, con el ansiado empate, fue cuando el Athletic se perdió él solito. Marcelo Bielsa lo achacó a que su equipo debería haber defendido mejor esos minutos, porque a partir de ahí el Lyon, como por inspiración divina, decidió entrar en la pelea, ir a por el partido lo mismo que los rojiblancos, y primero avisó con un misil lejano de Gomis, luego otra pegada a bocajarro de `la Pantera' que Iraizoz se quitó de encima y... jarro de agua fría. Un Athletic ya descosidas sus líneas, sin la solidaridad defensiva de la que había hecho gala todo el encuentro, dejaba que Fofana disparase desde lejos, Gorka -en su único error- despeja mal hacia dentro del área y Briand, solo, empuja.

Mazazo en el marcador y en la cabeza de los rojiblancos, porque solo un minuto antes la había tenido el Athletic. Otro gran balón ganado y dejado por Llorente lo remataba el desafortunado Susaeta, solo, para que el portero del Lyon hiciera un paradón. Del 1-2 al 2-1.

Y otra vez, con cara de tontos. Volvieron a ser unos doce, quince minutos de desacierto final. Ibai Gómez, el autor del gol, explicaría después que pecaron de «ambiciosos», que después de tanta derrota les pudieron las «ganas de sacar el partido adelante, de ganarlo» y eso les hizo descuidar la defensa. Y lo pagaron. Y muy caro.

Suele repetir José Mari Amorrrortu aquello de que el Athletic, como entidad, como sentimiento, como filosofía, es tan fuerte y pervive porque de la necesidad hace virtud. Pues ayer, una de esas necesidades, la que quita el sueño al equipo, la de ganar, fue su perdición. Lo decíamos al inicio, C'est la vie.

Marcelo Bielsa: «Un poco de mezquindad habría resuelto el partido a nuestro favor»

Ni siquiera el mismísimo Marcelo Bielsa se explica algunas cosas. Como esos minutos finales que fueron del empate al pitido arbitral, donde los suyos perdieron el encuentro. «Es muy difícil encontrar explicaciones», acertó a decir. «El gol del empate surtió más efecto en los rivales que en nosotros, algo difícil de entender, sobre todo en un equipo que se entregó totalmente y mereció lo que había en juego», expuso el argentino.

Incluso el técnico rechazó atribuir lo ocurrido a «la mala suerte». No cree que tuviera nada que ver en esos cinco minutos finales, después de ver un equipo, el suyo, «que demostró oficio, paciencia, tranquilidad». Siguió dándole vueltas a la cabeza, buscando una explicación a esa incógnita que le rondaba, y prosiguió con ello en otra pregunta posterior. Y es aquí donde Bielsa sorprendió a propios y extraños con sus razonamientos. «Cuando un equipo está en una dinámica de búsqueda constante y el rival solo quiere neutralizarlo -ilustró lo que fue la mayor parte del partido-, cuando se cambia esa lógica, tal vez nos faltó adaptarnos a que el rival empezara a tomar riesgos. Se trataba de defender bien para convertir nosotros».

Y Bielsa fue más allá sobre lo que había pasado, y aceptó que «en ese golpe por golpe, salimos perdiendo», algo que certificó con un broche argumentativo final: «Tal vez un poco de mezquindad habría resuelto el partido a nuestro favor», dejando entrever que su equipo debería haber leído el partido mejor, y que visto que el Olympique de Lyon se echó adelante tras el empate, los suyos deberían haberse preocupado más de defender bien que de ir a por el partido. «Alcanzaba con defender más para ganar porque el rival se desmembraba en esos cinco minutos», prosiguió el argentino. Pero no pudo ser. «Hubo tres ataques que resultaron peligrosos y sucedió lo que sucedió», concluyó el técnico.

Sobre el futuro del Athletic en la Liga Europa, Bielsa se mostró pragmático: «Tras obtener un punto de nueve uno no puede ser optimista. Entiendo que tres victorias nos clasificarían, por lo que no renuncio a esa posibilidad. Si se clasifican los dos mejores, aún estamos en condición de demostrarlo».

El Sparta de Praga ganó 3-1 a los israelíes

El Sparta de Praga sacó adelante su partido ante el Hapoel Kiryat israelí, al que derrotó en casa por 3-1 y de esta manera se aúpa al segundo puesto del grupo, con cinco puntos de ventaja sobre estos y el Athletic.

Ante el Real Madrid, el sábado 17 a las 22.00

El partido Real Madrid-Athletic, correspondiente a la 12ª jornada de Liga, se disputará en el Santiago Bernabeu el sábado 17 de noviembre a las 22:00. El domingo anterior, ante el Sevilla en San Mamés, será a las 16.00.

Llorente, el que más participa en jugadas de gol

Con once presencias Fernando Llorente es el jugador del Athletic que participa en más goles en la Europa League en las dos últimas temporadas, con siete goles y cuatro asistencias. Ayer, dio el pase del gol a Ibai y habría sumado una asistencia más si Susaeta hubiera anotado su oportunidad. El de Rincón de Soto salió ayer en el minuto 59 por Aduriz.

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