GARA > Idatzia > Zirikazan

Irak, un millón de muertos desde el inicio de la ocupación estadounidense

Las imágenes de soldados estadounidenses participando en labores de rescate y evacuación de las víctimas del último gran atentado en Irak no deberían llamar a engaño. Las cuatro explosiones sincronizadas llevadas a cabo, presumiblemente por «Al Qaeda en Irak», en la zona de Mosul suponen uno de los atentados más graves que se han cometido en los últimos cuatro años en Irak, pero, finalmente, ¿qué significa esa expresión cuando hablamos de un conflicto que ha provocado más muertes que las masacres en Ruanda y Sudán, ambas tipificadas como «genocidio» por el Gobierno de Estados Unidos?

Irak se desangra en una invasión que mata, ya con acciones militares, ya con las consecuencias en forma de enfermedades y carencias alimenticias que se derivan de la ocupación militar. El último informe de Just Foreign Policy es revelador a este respecto. Sólo partiendo de la premisa de la enorme injusticia original que implica que unas potencias extrajeras se apropien de un país se puede interpretar todo el resto de acontecimientos que se producen en Irak, incluida la violencia de corte sectario.

Porque, efectivamente, y a la espera de que se produzca una reivindicación de las explosiones que tuvieron por objetivo a miembros de una comunidad religiosa pre-islámica de cultura kurda, todo apunta a una actuación que incide en el enfrentamiento interétnico. Las autoridades religiosas de Irak alertaron de ese componente sectario desde la presentación misma de lo que se ha bautizado como «Al-Qaeda en Irak». Implantada en zonas de mayoría suní, los discursos de los portavoces de esa organización han venido a arrojar sal a una herida abierta y que, dicho sea de paso, las tropas invasoras han ayudado a que se emponzoñe.

Hoy las crónicas de plumas próximas al Pentágono se nutren de advertencias sobre la necesidad de mantener la invasión, ya que la salida de las tropas extranjeras «sumiría a Irak en una guerra tribal». Nuevamente el argumento de la rivalidad étnica o religiosa sale a la palestra para desfigurar la imagen de un país que hasta que fue colocado en el punto de mira de EEUU figuraba entre los más avanzados de la región. ¿Alguien puede explicar en base al argumento del fanatismo religioso y el peligro islamista la estadística de malnutrición y muerte infantil en un país que nada en petróleo?

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo