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Esait Manifestación por las calles de Gasteiz

Hasta la Virgen Blanca pide las selecciones oficiales

Las céntricas calles de Gasteiz fueron testigo de un clamor, en un ambiente de fiesta y jolgorio, por el derecho de Euskal Herria a disputar con sus colores en igualdad en las competiciones oficiales.

Arnaitz GORRITI

Porque la fiesta está para vivirla. La manifestación por la oficialidad de las selecciones vascas tuvo un seguimiento espectacular en un centro de Gasteiz en pleno jolgorio por sus fiestas de la Virgen Blanca. Una dos mil personas protagonizaron una reivindicación en la que casi no faltó ni la propia Virgen. Gente a espuertas, las ideas claras y las gargantas afinadas. Pero sobre todo, gran ambiente.

Porque las reivindicaciones no son cuestiones de hacerse con el ceño fruncido, sino con la sonrisa en los labios. El sol reluciente de la media tarde animaba a mezclarse con el bullicio del programa de fiestas, pero fue la manifestación de ESAIT la que se hizo parte del citado programa. Blusas, gente mayor y gente joven al unísono, personalidades de la política y el sindicalismo... en una agradable entente cordial que hizo del evento no un acto trascendental por su seriedad, sino por su desenfado.

La primera grata sorpresa llegó antes de arrancar el recorrido por las calles gasteiztarras. Y es que la marcha montañera de ESAIT llegó con alegría, cánticos y sonrisas. «Selekziorik gabe Euskal Herririk ez!» o «Nazio bat, selekzio bat!» fueron sus lemas de presentación. La masa preparada para la marcha callejera, aún dispersa, ya tuvo un primer punto de referencia y unión. Todavía no habían dado las 18.30, pero ya se empezaba a vislumbrar que la tarde de ayer iba a ser muy especial. Un clamor imparable que se haría eco en todo Gasteiz y toda Euskal Herria.

«Siempre a favor»

Y tampoco podía faltar una extensa profusión de medios, todos ellos reclamando la presencia de los miembros de ESAIT, muchos de ellos soliviantados por el sinnúmero de voces levantadas por elementos públicos que, con la consigna de «no mezclar política y deporte», parecen no hacer otra cosa.

El solicitado no era otro que Martxel Toledo, que debió hacer acopio de aplomo para volver a repetir, aún ante los más incrédulos, que ESAIT «no está en contra de traer a las distintas selecciones, incluso la española, a Euskal Herria, sino que trabaja a favor de que Euskal Herria, en cuanto que nación, tiene derecho a participar en las competiciones oficiales. ESAIT misma organizó hace unos años una competición de kick boxing entre Euskal Herria y España. Ésa es nuestra reivindicación».

La alocución de Martxel Toledo obligó a retrasar unos pocos minutos el arranque de la manifestación, pero ello no enfrió los ánimos de los allí presentes; antes al contrario, mayor ímpetu fue el exhibido por los manifestantes.

La comitiva, custodiada por la policía municipal aunque no hizo falta que tuviera que intervenir debido al cariz lúdico de la marcha, tuvo su avanzadilla en unos txistularis y un grupo de blusas que portaban una ikurriña. Por detrás, los más destacados miembros de ESAIT portaban la pancarta de la manifestación con el lema «Inposaketaren aurrean, guk geurea: Euskal Herria, nazio bat, selekzio bat», seguidos por los miembros de la izquierda abertzale, Aralar, EA, LAB, ESK, HIRU, Ezker Batua o Alternatiba. También algún miembro del PNV, aunque a título personal. Y por detrás, dos mil personas, y con ellos Euskal Herria entera.

Porque si el arranque, pese a las obras de la Plaza de Bilbo, resultó espectacular, la continuación por la Avenida Francia fue aún mejor: montones de ciudadanos a ambas orillas de la calle, bien para jalear a los manifestantes, bien para unirse a la comitiva. Como para poner la piel de gallina.

El mayor regalo

Unos tres cuartos de hora después, la comitiva plagada de cánticos, ikurrinas y gritos de «independentzia!» llegaba a una plaza de la Virgen Blanca que acogió a la manifestación entre aplausos. Tal era el gentío, que Egoitz Askasibar tuvo que pedir a la avanzadilla que se abriera para dejar espacio a los que llegaran por detrás.

Fue «Txiki» Falero, miembro de la marcha montañera de ESAIT, el primero en tomar la palabra. Irónicamente se alegró de la llegada de la Vuelta a Euskal Herria. «Bueno, ya que el año anterior la Vuelta comenzó en Holanda, será que al fin se dan cuenta de que Euskal Herria es una nación», aunque pronto pasó a criticar el intento de «españolización». «Que hagan lo que crean conveniente, porque nosotros sabemos lo que queremos hacer. Gora Euskal Herriko selekzioak!», remachó.

Finalmente la presidenta de ESAIT, Itziar Arratibel, reconocería que «estamos aquí para dar un paso más a favor de nuestro ser, nuestra selección y nuestra Euskal Herria. A raíz de esta manifestación, y en nombre de una falsa normalidad, se han dicho muchas insensateces, como la del señor Patxi Lazcoz, alcalde de Gasteiz, que pedía que abandonáramos la idea de la manifestación, porque, según él, la llegada de la selección española de baloncesto a Gasteiz es un regalo. Pues yo le digo que el mejor regalo que nos puede hacer el señor Lazcoz, los miembros de su partido y el gobierno presidido por el PSE es reconocer el derecho de las selecciones vascas a participar en eventos oficiales y dar pasos en esa dirección, porque así lo pide una inmensa mayoría». Hasta la propia Virgen Blanca.

de fiesta

El chorreo desinformativo podía llegar a prever una manifestación tensa, polémica y hasta violenta. Nada más lejos de la realidad, porque la comitiva recorrió el centro de Gasteiz en un ambiente de jolgorio y fiesta que dio color a la reivindicación.

Un regalo

Itziar Arratibel: «Patxi Lazcoz nos pidió que dejásemos a un lado la idea de manifestarnos, porque la llegada de la selección española de baloncesto a Gasteiz era, según él, un regalo. Le replico que el mayor regalo que nos pueden hacer Lazcoz y el PSE es reconocer a las selecciones vascas».

Independentzia

Muchos fueron los vítores que se escucharon en las calles de Gasteiz, en el que al final llegó a imponerse la de «independentzia!» conforme avanzaba la comitiva. La plaza de la Virgen Blanca aplaudió a los muchos manifestantes que proferían este grito.

reconocimiento

Txiki Falero: «¡Qué bien! La Vuelta llega a Euskal Herria, al fin nos reconocen como nación... o más bien se trata de otro intento de españolización. Bueno, que hagan lo que quieran, porque nosotros sabemos lo que hacer. Gora Euskal Herriko selekzioak!».

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