GARA > Idatzia > Iritzia> Editoriala

Yemen se tambalea al borde del vacío

La guerra que las fuerzas gubernamentales del presidente Saleh y milicianos armados de la confederación tribal Hached están librando en el corazón de la capital yemení, Sana'a, vivió ayer uno de esos episodios que no tienen vuelta atrás. El complejo presidencial de Saleh fue bombardeado con morteros, y las informaciones -difícilmente contrastables en medio del fragor de los combates- hablaban de que el mandatario había resultado herido, mientras los muertos se contaban por decenas en distintas zonas de una capital que espera la llegada de miles de milicianos tribales mientras las fuerzas especiales que dirige Ahmed Saleh, hijo del presidente, tomaban posiciones para la guerra. El enfrentamiento con las tribus se une a los frentes ya abiertos de la insurrección chií del Norte, los separatistas del Sur, Al-Qaeda de la península arábiga y las fuerzas leales al general del Ejército Ali Mohsen, ex ministro de guerra de Saleh.

Hay un sólo Yemen que quizás nunca más será uno y unido. Simboliza un mosaico de colores, climas, tribus, ideologías, sectas, historias e identidades que parecen haber perdido definitivamente su punto de equilibrio. Condensar las diferentes realidades en un solo Yemen en el nombre de la unidad, el orden, la estabilidad ha sido el modus operandi que Saleh y compañía -con la aprobación explícita de Occidente- han utilizado para tomar un poder concedido y convertido en el arte de la autopreservación. Con la divisa del «yo soy el Estado» y la política del «yo o el caos», ha construido un régimen despótico que ganaba tiempo alquilando el miedo y las crisis al público doméstico y externo. Ahora tensa la situación a la espera de un buen acuerdo que le permita gozar de inmunidad y maniobrar en la trastienda. Pero la situación es ya de no retorno, y menos a una mesa de negociación.

Yemen se tambalea al borde un vacío que puede llenarse de dos maneras: con la incertidumbre de una sangrienta implosión o inventando una nueva política y construyendo una democracia sin Saleh y sin la injerencia de sus patronos saudíes y estadounidenses.

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo