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Ponencia para la convivencia en el Parlamento de Gasteiz

PSE y PP fijan los límites excluyentes de la ponencia de Aintzane Ezenarro

El Parlamento de Gasteiz acordó ayer la creación de una «ponencia para la paz y la convivencia» sin objetivos prefijados. Su proponente, Aintzane Ezenarro, señaló que «será abierta» y PSE y PP -que tienen la mayoría- aclararon que será «abierta a todos aquellos que condenan expresamente el terrorismo de ETA» y que su espíritu es «la derrota de ETA» y de «su proyecto totalitario». Votaron en contra EA y el parlamentario de Aralar que sí siguió la directriz del partido. También UPyD.

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Iñaki IRIONDO | GASTEIZ

Una ponencia volátil e indefinida. Cuya constitución se convocó ayer mismo para el martes a las 15.30 horas y se desconvocó minutos después. Una ponencia con título «para la paz y la convivencia», pero sin ningún objetivo escrito. Una ponencia que según el texto «será abierta», pero que quienes ostentan la mayoría parlamentaria aclaran que tiene reservado el derecho de admisión, pues se orienta a que «la derrota de ETA por las instituciones democráticas se vea acompañada también por una derrota de su proyecto totalitario y por una reafirmación de los valores democráticos».

Aintzane Ezenarro, en su enfático discurso, aseguró que «estamos planteando, como decía, un diálogo sin exclusiones, sin prohibiciones, sin vetos y sin límites». Y dirigiéndose a la izquierda abertzale les dijo que esta iniciativa era la primera y única que proponía «abrirles el Parlamento. No hemos abierto la sala de prensa -afirmó en referencia a la comparecencia del 8 de marzo durante el pleno del lehendakari-. Hemos abierto el Parlamento, con generosidad y honradez, porque queremos un diálogo entre todos». Ezenarro pidió a la izquierda abertzale que no mire las formas, porque «cuando se entra en el diálogo no se recuerda si se es titular o invitado, los límites son los que ponemos nosotros».

Garitano, a hablar «de basuras»

Sin embargo, PSE y PP parecen tener muy claros cuáles son los «límites que ponemos nosotros». Desde el partido gobernante, José Antonio Pastor recordó que «en este Parlamento estamos los que tenemos que estar», y Anton Damborenea, del PP, apostilló que a los que no están «no los esperamos y esperamos que tampoco estén en la próxima legislatura».

Pastor explicó que «el objetivo de la creación de esta ponencia que el lehendakari propuso y que hoy nos trae aquí Aralar» es «profundizar, ampliar y extender» en el Parlamento de Gasteiz el acuerdo alcanzado entre partidos en el Congreso «sobre el fin de ETA desde el respaldo a la firmeza del Estado de Derecho y sobre la base de reclamar la disolución de ETA el reconocimiento a la memoria de las víctimas, la necesidad de la convivencia y la defensa de la democracia».

Anton Damborenea explicó que, en opinión del PP, «para aportar algo en una ponencia sobre convivencia es necesario, imprescindible, que el que quiera participar o aportar algo condene expresamente a quienes han impedido vivir y convivir en este país. No estamos hablando de ningún criterio legal, hablamos de un mínimo ético».

Y detalló que «si ponemos ejemplos, habrá altos cargos institucionales [el miércoles se refirió directamente al diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano] que podrán venir a este Parlamento, porque eso es legal, a hablarnos de la basura o de lo que quieran. Pero es evidente que de convivencia, quien a día de hoy es incapaz de condenar ni uno solo de los atentados de ETA, no puede venir a este Parlamento a ser altavoz de nada, porque en todo caso, en cualquier caso, lo sería para legitimar eso».

El PP aclaró que si votaba sí a la ponencia era porque tenía la «garantía» del lehendakari de que «irá en buena dirección». Y por si alguien tenía alguna duda, aclaró que «evidentemente, cierto peso tenemos en esta Cámara para poder evitar determinadas cosas».

Por contra, en opinión de Aintzane Ezenarro, ayer «ganó el diálogo de verdad, ganó el diálogo práctico y pragmático. Ganó la paz verdadera y el pensamiento pacifista, porque hemos sido capaces de poner el acento en lo que nos une más allá de lo que nos divide».

70 votos a favor, 3 en contra

En la propuesta de constitución de esta ponencia se han mezclado dos intereses. Aintzane Ezenarro preguntó en su día al lehendakari qué iba a hacer ante el nuevo tiempo abierto en Euskal Herria, y como su respuesta no le satisfizo, el 14 de febrero presentó una moción para la creación de una ponencia «sin ningún tipo de exclusión» en la que «debatir y consensuar el tipo de soluciones que se debe dar a las consecuencias de la violencia».

Cuando la moción ya tenía fecha para tratarse, Patxi López pidió a la Cámara presentar un plan de acciones sobre la materia, y Aralar retrasó el punto para hacerlo coincidir con ese pleno. Como entre las ideas del lehendakari estaba la creación de una ponencia para la convivencia, ambas propuestas empezaron a tener un destino común. La falta de acuerdo aquel 8 de marzo hizo que el debate se pospusiera hasta ayer.

En este tiempo, Aralar, PSE, PNV e IU alcanzaron un acuerdo sobre el siguiente texto: «El Parlamento Vasco acuerda constituir una ponencia para la paz y la convivencia». Para su desarrollo eficaz, la ponencia «será abierta y recabará las propuestas que deseen trasladar los distintos grupos políticos, instituciones y agentes sociales».

Del texto original de Aralar han desaparecido la referencia a que la ponencia se constituya «sin ningún tipo de exclusión» y el objetivo de consensuar soluciones a las consecuencias de la violencia. Esto hizo que la dirección del partido decidiera que su grupo votara en contra.

La enmienda transaccional contó con el apoyo de PNV, PSE, PP, IU y tres de los cuatro parlamentarios de Aralar. En total, 70 votos. En contra votaron Dani Maeztu, de Aralar, y Juanjo Agirrezabala, de EA. También votó no Gorka Maneiro, de UPyD, aunque por motivos distintos.

Agirrezabala denunció que sin la presencia de la izquierda abertzale la ponencia no sirve para hacer un debate serio y constructivo sobre las consecuencias del conflicto. Y el parlamentario de EA se preguntó si lo que se estaba buscando es un foro de soluciones «o ver un titular y una foto bonita en los periódicos de mañana». Insistió en que «el diálogo es una herramienta imprescindible para la resolución de conflictos», pero «un diálogo sin límites».

El pleno acabó y todas las miradas de fijaron en el futuro de Aralar, mucho más que en el de la ponencia.

Acompañada

Al pleno de ayer acudieron a la tribuna de invitados los padres de Aintzane Ezenarro, así como el exvicecoordinador de Aralar, Jon Abril, acompañados de otro militante de la formación. Aplaudieron cuando acabó su discurso.

Lokarri ve un punto de partida con carencias

Lokarri saludó la creación de la ponencia como un «punto de partida para ir trabajando», pero señaló que es necesaria la participación de la izquierda abertzale y mostró su preocupación por las declaraciones del lehendakari diciendo que solo participarán quienes «hayan condenado el terrorismo». GARA

texto tardío

Pese a que el texto de la enmienda transaccional estaba acordado de víspera, no fue distribuido entre los parlamentarios hasta bien avanzado el debate. Esto hizo que los grupos no implicados en la negociación se vieran obligados a hablar de oídas.

Aralar pide a sus tres electos discrepantes que entreguen sus cargos al partido

Pocas horas después de la votación en Gasteiz, los máximos representantes de la Ejecutiva de Aralar lamentaron «amargamente» la postura adoptada por Aintzane Ezenarro, Mikel Basabe y Oxel Erostarbe y les solicitaron públicamente que «en nombre de la ética política» pongan sus cargos a disposición del partido.

Es la constatación de una ruptura, no formalizada aún, pero que se ve venir desde hace al menos medio año. Rostros serios en una comparecencia en la que estuvieron presentes Patxi Zabaleta, coordinador general; Dani Maeztu, vicecoordinador y único parlamentario que votó contra la creación de la ponencia; y Rebeka Ubera, secretaria de Organización.

Los dos primeros dieron lectura a un comunicado claro y duro desde su arranque, ya que destaca que corresponde a la clase política «actuar con honradez, valentía y claridad» y continúa recordando que el pasado lunes la dirección de Aralar acordó respaldar la ponencia parlamentaria siempre y cuando fuese «mantenida en su texto íntegro, y por lo tanto con la referencia de no aceptar ninguna exclusión, lo cual debería ser expresamente citado, dando en otro caso el voto negativo».

Ezenarro, Basabe y Erostarbe respaldaron con su voto un documento que supone, a juicio de la dirección de Aralar, una «trampa para la democracia», puesto que no refleja «con toda claridad y de forma expresa que el diálogo político no puede tener exclusiones. Por eso se han empeñado tantísimo el PP, el PNV y el PSE en imponer un recorte o mutilación a la propuesta de Aralar; precisamente porque tiene una importancia esencial».

Los líderes de la formación abertzale subrayaron que la ponencia «no cumple los principios y los objetivos democráticos que siempre ha defendido Aralar», ya que en su opinión no contempla en igualdad de condiciones todos los derechos y todas las ideas. Además, mostraron su convicción de que la decisión «es perjudicial para el proceso de pacificación y normalización política en marcha»

«Podemos decir que esta ponencia nace muerta, que no tendrá porvenir y que por el contrario les regala un valioso instrumento a quienes están en contra del diálogo digno». Al respecto, Dani Maeztu aseveró que ya había escuchado en los pasillos del Parlamento a representantes de partidos que habían respaldado la ponencia que de ninguna manera permitirán la presencia en la misma de la izquierda abertzale ilegalizada.

Preguntado por si se adoptarán más medidas, como la posible apertura de expedientes, Patxi Zabaleta apuntó que «primero tenemos que hablar con ellos» y subrayó que la decisión de la Ejecutiva sobre la postura a adoptar en el Parlamento de Gasteiz fue unánime y que «quedaba la esperanza de que actuasen conforme a los principios de Aralar. La discrepancia es natural y conveniente, pero una vez tomadas las decisiones deben cumplirlas».

Maeztu intervino para recordar que en setiembre pasado se celebró un Congreso en el que una amplia mayoría respaldó una determinada estrategia y que esa decisión se vio refrendada hace tan solo un mes.

«Aralar tiene unos principios muy claros. Todos los derechos, todos los proyectos, todas las personas. Si alguien no está de acuerdo con ellos...», sentenció Zabaleta. Imanol INTZIARTE

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