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ENSAYO

Hacer realidad con palabras

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Iñaki URDANIBIA

Se suele decir -y no es leyenda urbana- que lo bueno si breve... Pues vaya por delante que en el caso de este libro, el último de Fito Rodriguez, es breve, intenso y capicúa y me explico: comienza con el monarca y finaliza en él, que no con él, si exceptuamos el apéndice que recoge la reproducción de unos carteles de los responsables de Saneamiento del ayuntamiento de Donostia.

Si el otro hablaba de hacer cosas con palabras, en este ensayo el centro de gravedad es ocupado por la fuerza de las palabras, de las leyendas urbanas, de los rumores, de los dimes y diretes de cara a presentar y moldear la realidad en las mentes de los ciudadanos, formateándoles en lo que hace a la percepción de la realidad pura y dura. Si afirmaba Aristóteles que el hombre (de la mujer, mejor dejamos de lado lo que opinaba) por naturaleza quiere saber, más apropiado parece decir que al hombre lo que le gusta es creer, en especial en las historias que les cuenten; vamos que les encanta escuchar cuentos como al sultán necesitaba los de Sherezade. Dicho con música: «déjame que te cuente limeña», o más cercano, Celtas Cortos, «cuéntame un cuento y verás que contento»...

Los rumores y diferentes historias que se extienden como la pólvora, en nuestros días con mayor rapidez debido al efecto ampliador de las redes sociales, van conformando cierta opinión con respecto a distintos aspectos políticos y sociales; del mismo modo que el envoltorio de un supuesto caramelo nos pone golosos y nos hace pensar en cómo será lo envuelto (luego igual es una piedra en vez de un dulce), la presentación de ciertas historias que afectan a la realidad, hace que esta sea vista con una predisposición que complementa la labor de los medios de (des)información e (in)comunicación.

Bajo la sombra de Pigmalión, Fito se dedica a esclarecer algunos aspectos teóricos, que definen el «habla de la sospecha» y la función que desempeña en el tejido social; sus condiciones de posibilidad, su carácter analítico y su potencial profético, en base a la expresión de unos indisimulados deseos subyacentes. En algunas ocasiones , los rumores apuntan o anuncian posibles cambios o la apertura de vedas que anteriormente parecían absolutamente prohibidas; así la monarquía de don Juan Carlos I de Borbón y Borbón ( bautizado de manera escueta como Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, de ser considerada el modélico reino de la sencillez y de la campechanía regia ha pasado a ser objeto de las despiadadas críticas y de numerosas chanzas, en el exterior y más tímidamente en el interior, ligadas a cacerías, a sospechosas compañías femeninas, sin obviar los problemas de salud debido a las débiles caderas y a otras gastadas partes de su organismo regio, y los pufos presumidamente presumidos (y prácticamente asumidos) de su hija, la infanta y su macizo marido; síntoma todo ello de la pérdida de credibilidad del reino de Borbónlandia, y de la creciente flojera de su forma de gobierno.

El clarificador trabajo de Fito Rodríguez se mueve en medio de ejemplos varios relacionados con la realidad vasca y con el enorme trabajo que ha creado entre los dueños de las «máquinas de contar» (storytelling de que habla Christian Salmon) para presentar una visión de la «realidad» -en especial del Ebro para abajo, ya que aquí las cosas están más claras que el agua del río nombrado a no ser para aquellos que no quieren enterarse- que de hecho no es sino pura tergiversación de la purita realidad real.

Un ajustado acercamiento a la importancia del rumor como termómetro social, como índice de las opiniones cambiantes, y como indicador de la inclinación de los ejes del futuro. Decía Gilles Deleuze, en spinoziano, que «no hay razón para temer o esperar, sino para buscar nuevas armas», Fito las busca en la «caja de herramientas» de las teorías, observando la realidad de bien cerca.