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El nuevo billete coge desprevenidos a comercios, parkings y transportes

Pese a que su lanzamiento se anunció hace ya cuatro meses -el día 10 de enero-, la llegada del nuevo billete de 5 euros ha cogido desprevenidos a la gran mayoría de comercios, parkings y compañías de transporte público, que no han iniciado la actualización de sus máquinas hasta que no se ha puesto en circulación. El sector del vending, por el contrario, ya se había anticipado y las principales compañías admiten tanto los nuevos billetes como los viejos.

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Joseba SALBADOR |

Basta con darse una vuelta por la calle con un billete nuevo de 5 euros para comprobar que tanto las máquinas de cobro de parkings y transportes públicos como los detectores de billetes falsos de los comercios no se han adaptado al nuevo papel moneda, que el Banco Central Europeo puso en circulación el pasado día 2 de mayo y que incorpora nuevas medidas de seguridad para que sea más difícil su falsificación.

En Donostia, parkings como el del céntrico Boulevard seguían a día de ayer sin admitir los nuevos billetes, a la espera de que la empresa responsable de las máquinas de cobro comience a actualizar su software o programa informático, tal y como explicaban los operarios a este diario.

El transporte público tampoco se ha anticipado a la medida y, por ejemplo, Metro Bilbao anunciaba esta misma semana -dos semanas después de su puesta en circulación- que «al menos dos máquinas» por estación podrían reconocer los nuevos billetes para la compra de tickets o la recarga de las tarjetas Barik.

La empresa explotadora del suburbano añadía que «en las próximas semanas se continuará trabajando en la actualización del resto de las máquinas de venta automática para facilitar paulatinamente el pago con los nuevos billetes».

El comercio es otro de los sectores que, salvo excepciones, no ha adaptado sus detectores de billetes falsos. Basta con tratar de hacer un pago con un billete nuevo de cinco euros para comprobar que las máquinas detectoras no los reconocen como auténticos. En un conocido comercio del centro de Donostia, incluso, las dependientas reconocían que hasta ayer no habían tenido ocasión de pasar el nuevo billete por su aparato detector que, huelga decirlo, rechazó el ofrecido.

Muchos comerciantes se quejan del coste que supone adaptarse a los nuevos billetes, ya que el precio de un detector supera los cien euros de media.

Sector del vending

Entretanto, las grandes compañías del sector del vending -las más directamente afectadas- llevan tiempo trabajando intensamente en la adaptación de sus lectores de billetes. Es el caso de Azkoyen, una de las más representativas del sector, que utiliza los sistemas de la italiana Coges, cuyos lectores han superado las pruebas de homologación del Banco Central Europeo.

Según informan fuentes de la empresa navarra, los nuevos lectores «disponen de un sistema de alta precisión que obtiene un total de nueve señales ópticas de toda la superficie del billete para garantizar su reconocimiento y la comparación exacta con las bases de datos propias».

La adaptación puede llevarse a cabo bien mediante la renovación completa del sistema o bien mediante la actualización del software, a través de la descarga de un programa informático de la empresa suministradora. De esta forma, las máquinas quedan preparadas para aceptar con un 100% de éxito tanto los billetes actuales como los nuevos. Y es que, según estimaciones del BCE, en otoño de 2013 habrá en circulación más billetes de 5 euros de la nueva serie que de la primera.

Preguntas más frecuentes

¿Por qué se ha cambiado el billete? Para incorporar elementos de seguridad nuevos y mejorados con el fin de hacer más difícil su falsificación.

¿Qué novedades incorpora? Líneas cortas en relieve en ambos bordes que permiten identificarlo con mayor facilidad, y un llamativo «cinco» en color verde esmeralda que produce un reflejo metálico que se desplaza verticalmente. En la marca de agua -mirando al trasluz- figura un retrato de Europa, personaje de la mitología griega que da nombre a la serie.

¿Hasta cuándo se podrá seguir utilizando el viejo? Los billetes de la primera serie seguirán emitiéndose varios meses para agotar los stocks existentes, y el BCE anunciará su retirada «con antelación suficiente».

¿Se cambiará el resto de billetes? Sí, se ha comenzado por el de 5 euros, pero se cambiarán de forma gradual «a lo largo de varios años», en orden ascendente, los de 10, 20, 50, 100 y 500 euros.

El futuro de las monedas de 1 y 2 céntimos, a debate

La renovación del billete de cinco euros ha coincidido con el anuncio de la Comisión Europea de que se está estudiando la posibilidad de retirar de la circulación las monedas de 1 y 2 céntimos debido a que los costes de producción superan su valor. Según señala el Ejecutivo europeo, las pérdidas acumuladas por este motivo alcanzan los 1.400 millones de euros desde 2002.

Además de su retirada de la circulación, la Comisión sugiere otros tres posibles escenarios para el futuro de estas monedas: mantener la situación actual, seguir acuñándolas pero a un coste más reducido y dejar de emitirlas pero permitir que se sigan utilizando.

La Comisión Europea admite que la retirada de la calderilla podría provocar una reacción contraria por parte de los consumidores, que temen un redondeo al alza en el precio de los productos. En cualquier caso, también es cierto que dichas monedas son consideradas «piezas sin valor» por los ciudadanos, que en ocasiones terminan por no utilizarlas a la hora de pagar.

Desde enero de 2002, los países de la eurozona han acuñado más de 45.800 millones de monedas de 1 y 2 céntimos, el equivalente a 137 monedas per cápita. J.S.

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