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Alegrías de unos, tristezas de otros

Los rojillos firmaron su primera victoria casera de la segunda vuelta ante una escuadra txuri urdin que pudo embocar el partido hacia sus intereses en los primeros veinte minutos, pero sus posteriores errores defensivos no fueron desaprovechados por los navarros

 

REAL SOCIEDAD 0
OSASUNA 2

Natxo MATXIN | IRUÑEA

Como era previsible, no llovió a gusto de todos en el derbi, pese a que la jornada, climatológicamente hablando, estuvo pasada por agua. Y es que el resultado final trajo la alegría en forma de permanencia para los rojillos y la tristeza para la parroquia txuri urdin, cuyas esperanzas se ven muy mermadas de cara a las dos últimas jornadas, si bien la Real sigue teniendo sus posibilidades de mantenerse.

Unas posibilidades que se hubieran visto sensiblemente incrementadas si los guipuzcoanos no hubieran reeditado otro episodio de la enfermedad que les viene acompañando a lo largo de toda la temporada: ineficacia en ataque y endeblez defensiva.

Y es que si Estrada y Prieto hubieran estado más precisos en las ocasiones de que dispusieron en los primeros veinte minutos del choque seguramente estaríamos hablando de un marcador bien diferente. Pero entre un paradón de Ricardo y la falta de acierto txuri urdin -uno de los males endémicos de la campaña-, el arranque donostiarra se quedó en agua de borrajas.

No sólo eso, sino que una de las demoledoras leyes del fútbol acabó cumpliéndose al poco rato. Osasuna, que hasta ese momento estaba agazapado, desarbolado en la medular y supe- rado en el juego aéreo, necesitó sólo de dos oportunidades para perforar la portería rival, tras aprovecharse de un fallo de la defensa txuri urdin que permitió la colada de Valdo por la derecha y el remate a placer de David López viniendo de atrás.

Ahí se acabó el partido para los de Lotina, mientras que los rojillos se vinieron arriba, comenzaron a controlar el medio campo -Puñal y, sobre todo, Nekounam se movieron a placer- y siete minutos después pusieron la puntilla.

Otro error, en este caso del guardameta Bravo, en una salida más musical que efectiva, que dicho sea de paso no sería la última a lo largo del encuentro, posibilitó un 2-0 que olía a definitivo. Los navarros dejaban prácticamente firmada su primera victoria casera de la segunda vuelta -la peor estadística de la historia rojilla- y ponían una segunda parte muy cuesta arriba para la Real.

Con más corazón que cabeza, los donostiarras se empeñaron en acumular hombres adelante con el objetivo de buscar la diana que le volviera a meter en el partido, pero fue en vano. A perro flaco todo son pulgas y ni siquiera Díaz de Zerio prácticamente a puerta vacía consiguió alojar el balón en las redes en el 58, ya que el esférico golpeó en la cabeza de un Miguel Flaño que se lanzó al suelo a la desesperada.

Nervios y bajón moral

La tendencia no varió en la última media hora de juego. Los locales las veían venir con el electrónico en clara ventaja y dejaban hacer a la Real, que se dejó llevar más por el impulso voluntarista que por aplicarse en una estrategia que diera sus frutos, como hubiera sido bombear balones que tan bien le había ido en los inicios del derbi.

Pero a esas alturas, los nervios y el bajón moral por la derrota que se avecinaba encima comenzaba a pasar factura en las neuronas txuri urdines, cuyas acometidas se contaban como ocasiones fallidas cada vez que se llegaba a las inmediaciones de Ricardo.

Por contra, Osasuna, que dio la sensación en este último tramo del envite de no querer hacer más sangre de su contrincante, sí que disponía de opor- tunidades claras con un balón al travesaño y un disparo a colocar de Valdo que se marchó fuera por muy poco.

A partir de ahí, lo peor del partido. Gritos desde las gradas de los aficionados realistas hacia sus jugadores, solicitud de dimisión de Fuentes e incluso reproches a los rojillos con alusiones a lo ocurrido hace seis años, que fue respondido por parte de la afición navarra.

Un desagradable final que debería quedar en el baúl de los recuerdos y no enturbiar la magnífica relación que se ha venido manteniendo entre clubes, plantillas y aficiones.

«No dudo de ti, Albelda, majo, de lo profesional que eres»

Inusual en él, aunque fruto de toda la tensión a la que se ha visto sometido desde algunos medios durante toda la semana, José Angel Ziganda dio cera a personajes del mundo futbolístico que habían dudado de la profesionalidad de los rojillos.

El principal blanco de sus críticas fue el valencianista Albelda, de quien dijo que «la semana que viene tiene un Valencia-Levante muy bonito y yo le digo a Albelda, desde aquí, que no dudo de él. No dudo de ti, Albelda, majo, porque el domingo no te juegas nada con un vecino para ver lo grande y lo profesional que eres».

Asimismo, se refirió al fratricida enfrentamiento con la Real asegurando que «si de nosotros dependiera, estaríamos siempre juntos, pero esto es una guerra y sería ponernos la venda si no defendiéramos nuestros intereses. Ahora nos quedan partidos ante rivales que también se la están jugando y debemos disputar estos compromisos con profesionalidad, pese a haber conseguido la permanencia, porque los resultados influyen en terceros».

Por su parte, Miguel Angel Lotina reconoció que el vestuario estaba muy afectado por la derrota sufrida, «en especial lo más veteranos», pero «mientras tengamos esperanzas seguiremos intentándolo, no va a ser nada fácil, pero lo vamos a intentar».

«El partido ha empezado como pensábamos, muy igualado, pero a partir del gol nos hemos puesto muy nerviosos, hemos perdido el sitio y en la segunda parte jugamos más con el corazón que con la cabeza, tratando de hacer un gol para meternos en el encuentro», indicó.

Lotina también se refirió al parón liguero, comentando que «lo mejor hubiera sido haber acabado cuanto antes, pero tampoco espero que influya tanto».   N.M.

Indar Gorri se fue del estadio antes del descanso

Poco después de que Osasuna consiguiera su segundo gol, Indar Gorri y un buen número de seguidores de Graderío Sur se marcharon del campo, justo antes del descanso. Indar Gorri incluso retiró su pancarta en el minuto 41 a la vista de cómo discurría el derbi.

Garitano no pudo recuperarse a tiempo para jugar

Gaizka Garitano no pudo finalmente recuperarse a tiempo de su gastroenteritis para poder jugar el derbi de El Sadar. El vizcaino, que ha sido hombre clave en el centro del campo txuri urdin en las últimas jornadas, ni siquiera fue convocado por Lotina.

Los realistas, increpados a su llegada a Donostia

La llegada de la expedición de la Real Sociedad a Donostia no fue precisamente tranquila. Un buen número de seguidores txuri urdines esperó a la llegada del autobús en el que regresó después del derbi la plantilla y cuerpo técnico para increparles por su actuación en El Sadar.

Dos días de descanso para la plantilla rojilla

Tras conseguir la primera victoria casera en la segunda vuelta y asegurar matemáticamente la permanencia, Ziganda dio dos días de descanso a sus jugadores. La plantilla osasunista regresará a los entrenamientos en Tajonar el próximo miércoles a las 10.30.

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