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El Centro de Arte Contemporáneo de Uharte abre puertas y reabre polémicas

El Centro de Arte Contemporáneo de Uharte inició ayer una andadura no exenta de polémica. «Es un regalo para Navarra», aseguró Javier Manzanos, uno de los comisarios invitados al acto inaugural, y en esta misma idea incidió Miguel Sanz, quien dijo que va a ser «un gran ventanal abierto hacia el mundo, hacia el arte y hacia el futuro». Sin embargo, los concejales de ANV no asistieron a la inauguración y advirtieron del «lastre» que supone para el Ayuntamiento.

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Iñaki VIGOR | UHARTE

El Centro de Arte Contemporáneo de Uharte inició ayer su andadura con la presentación de varias exposiciones y el adelanto de la programación para los próximos meses. El edificio construido en esta localidad de Iruñerria es un cubo que dispone de 6.500 metros cuadrados de superficie, de los que 2.300 están destinados a salas de exposiciones. También alberga una sala polivalente con capacidad para 220 personas, un espacio para artistas emergentes denominado Plataforma, varias áreas destinadas a diversas actividades y una mediateca.

Este centro está concebido como un espacio polivalente que acogerá todo tipo de manifestaciones artísticas contemporáneas, como las artes plásticas, fotografía, cine, vídeo, artes escénicas, nuevas tecnologías, diseño, arquitectura o música, además de talleres, jornadas, conferencias y actividades de diverso tipo.

La segunda planta del centro, considerada como la principal, acoge en esta programación inaugural la obra de Gal Weinstein, que aborda «la catástrofe ecológica provocada por colonos judíos que secaron un lago para demostrar la superioridad del hombre frente a la naturaleza», según explicó ayer Octavio Zaya, comisario de la exposición y miembro del consejo asesor del centro de Uharte.

También puede verse el proyecto «Crossfire», una vídeo-instalación de Christian Marclay y una exposición de autoretratos, fotografías de amigos y de espacios con los que se identifica el artista sueco J.H. Engstrom.

En la sala Plataforma se expone la obra de Maite Vélaz, tafallesa de 31 años que ofrece un trabajo escultórico, arquitectónico, plástico e interactivo, ya que el público puede pasar entre sus piezas y tocarlas.

Pero quizás la obra más novedosa es la de Nerea de Diego, iruindarra de 33 años que ha «empapelado» diversas calles de Uharte, en su afán de sacar el museo a la calle. «Ha llenado la ciudad de carteles sin contenidos, mensajes ni significados, pero eso nos dice que algo importante está pasando y nos habla de lo efímero del arte público», explicó Javier Manzanos, comisario de la exposición.

Además de Zaya y Manzanos, el acto de presentación del centro a los medios de comunicación contó con la presencia del director artístico Regis Durand, del comisario de exposición Christian Caujolle y del director del centro, Enrique Ordóñez.

«Puede hipotecar el futuro»

La inauguración oficial se realizó horas después con presencia de Miguel Sanz, quien dijo que este centro «aspira a ser un punto de referencia del arte contemporáneo y de la cultura en el conjunto de la Comunidad Foral, en España y en Europa».

El grupo municipal de ANV en Uharte aportó otra visión diferente. Así, recordó que el anterior Ayuntamiento asumió «todo el esfuerzo personal y económico» para impulsar este centro (9 millones de euros), «siempre con el supuesto beneplácito y futuro respaldo económico del Gobierno de Navarra, que a día de hoy sólo ha aportado un millón de euros, lo que apenas supone un 15% del coste de la edificación».

«Pero lo invertido hasta ahora es poco comparado con el coste anual de su gestión. El Grupo Independiente de Huarte, de forma unilateral y confiando en la implicación del Gobierno de Navarra -indica ANV-, adjudicó la gestión del centro, apostando por un modelo que gastará año tras año 1,2 millones de euros (el 20% del gasto corriente de nuestros presupuestos anuales. Sin embargo, a día de hoy el Gobierno se limita a informarnos la víspera de la inauguración de su voluntad de incluir una partida de 600.000 euros en el presupuesto de 2008 si el Ayuntamiento pone el doble anualmente los próximos seis años».

ANV rechaza esta actitud del Gobierno, advierte que el centro puede hipotecar el futuro económico del Ayuntamiento y propone redimensionar el proyecto y ajustarlo a la realidad del pueblo, en lugar de «diseñar un Uharte virtual, escaparate de falsa modernidad».

NECESIDADES REALES

«El Ayuntamiento debe trabajar respondiendo a las necesidades reales de la mayoría de las personas, y no para diseñar un Uharte virtual, escaparate de falsa modernidad», afirma el grupo municipal de ANV.

«LASTRE»

«El centro no responde a las necesidades locales. En su configuración actual, está manifestándose como un lastre para que otros proyectos del pueblo puedan desarrollarse. Hay que ajustarlo a nuestra realidad».

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