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IBILIZ IBILI | ANTXON ITURRIZA «AIZPEL»

Bachicabo y Mota, en las fronteras del Ebro

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Casi en los límites meridionales de Euskal Herria encontramos los cordales de sierra Árcena, alzándose sobre las mismas riberas del Ebro. Son tierras fronterizas que marcaron en su día el límite del avance del dominio musulmán y que en la Edad Media sirvieron de zona de tránsito entre Bizkaia y Castilla.

Entre las montañas que componen esta sierra vamos a dirigirnos hacia dos de sus cumbres más conocidas: Bachicabo (1.199 m) y Mota (1.315 m).

Iniciamos la excursión en la aldea de Barrio (701 m), que se cobija en un corto valle limitado por las montañas que pretendemos ascender. Aparcamos en la parte baja del pueblo y ascendemos hasta la iglesia de Santa Maria. Frente a ella surge una pista en dirección sur que nos va paulatinamente adentrando en el bosque. Las laderas, cubiertas de bojes y de un espeso boscaje de pino albar, denotan que nos encontramos en tierras de predominio del clima mediterráneo.

Cuando la pista inicia un marcado giro a la derecha (20 min), estaremos atentos al sendero que surge de la misma curva y que va ascendiendo incrementando su desnivel progresivamente. Después de este fuerte ascenso desembocamos en una pista que seguimos en su sentido ascendente hacia la izquierda.

Llegamos así al marcado collado de la Hoz (990 m) (40 min), que se une a través de este portillo con el camino que sube desde el pueblo de Bachicabo, situado en la vertiente opuesta.

Según recoge J. A. Gil García en su libro «Montañas de Álava», en este portillo tenía lugar la merienda de los asistentes a la romería que se celebraba anualmente a principios de mayo en la cercana ermita de Mellera.

En dirección oeste (hacia la derecha) debemos localizar el arranque de un sendero señalizado con cairns que nos conducirá sabiamente entre el cerrado bojedal hasta la misma cumbre de Bachicabo (1.199 m) (1,15h).

Desde esta atalaya podemos percibir la bella aspereza del entorno en el que nos movemos. Cercanas hacia el noroeste quedan las cumbres del parque natural de Valderejo y hacia el sur, más allá del curso oculto del Ebro, la línea de los montes Obarenes, ya en tierras burgalesas.

También observaremos el desarrollo de la sierra de Árcena, con sus cumbres de Mota y Cueto como elevaciones más representativas. Hacia la primera de ellas vamos a dirigirnos en la continuación de la excursión.

Un empinado corredor

Para ello no retornaremos al collado de la Hoz, sino que mantendremos la línea del cordal en dirección suroeste, siguiendo una senda a veces poco definida, pero señalizada en algunos puntos con hitos de piedra que nos podrán guiar entre el cerrado bojedal.

Llegaremos así al collado de Cantopero (1.071m) (1,40h). Hasta él asciende una pista bastante destartalada que deberemos tomar nosotros, pero en sentido descendente, hasta entroncar con la pista principal por la que habíamos iniciado la caminata en Barrio.

Esta pista es la que debemos seguir ahora para bordear las cumbres de Cantopero y Castro Mayuela y alcanzar el collado de Hozalares (1.101m) (2,15h), identificable por la valla que cierra el camino que desciende hacia Sobrón.

Estamos en un lugar excelente para hacer un descanso, tanto sea a la ida como al regreso. Sin cruzar la valla, giramos a la derecha por una pista herbosa buscando la referencia de los cairns que nos guiarán a través de un sendero por un bosque de extraña belleza, cuajado de grandes bloques rocosos.

Poco más delante de una antigua plataforma carbonífera, estaremos atentos al corredor que acomete un empinado ascenso entre los herbales y la roca. Cruzamos una alambrada y siguiendo hacia la izquierda la senda abierta en el bojedal alcanzamos la cumbre de Mota (1.318 m) (2,55 h).

El regreso lo podemos realizar desandando la ruta hasta el cruce del collado de Cantopero, y continuar después por la pista principal que, describiendo un amplio arco, nos llevará de vuelta al caserío de Barrio (4,15h).

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