GARA > Idatzia > Iritzia > Azken puntua

Gloria Rekarte preso-ohia

Cosas de Irán

 

La situación de la mujer en Irán preocupa a Occidente y es que por esos mundos de Ala, pasa cada cosa. Leo: «Lo que una iraní no puede hacer: llevar ropa provocativa: pantalones cortos, transparencias, botas altas, abrigos ceñidos y maquillaje». Por estos mundos de Dios, las cosas son diferentes, qué suerte: podemos llevar botas altas, o botines o chancletas, vestidos sin espalda, y minifaldas. Otra cosa es que luego un juez considere que por algo te han violado. Y que muchos, que no son jueces, consideren lo mismo. Ahora, como poder, podemos. Me queda saber si llamar «ropa provocativa» a los pantalones cortos, el maquillaje y el abrigo ceñido es consideración puramente iraní o de quien escribió el reportaje. O compartida.

En otro artículo leo a otro periodista preocupado por la vestimenta femenina iraní. Se lamenta de las restricciones actuales, y se felicita por el periodo reformista del presidente Jatamí durante el cual «comenzaron a proliferar mujeres que seguían el dictado las modas de Occidente, consiguiendo expresar su propia individualidad». Y es que expresar nuestra propia individualidad reside en algo bien sencillo: seguir la moda. Por supuesto, tanto seas de Oriente como de Poniente, la de Occidente.

O sea, que lo de llevar chancletas, minifalda o camiseta de tirantes, depende: según lo indiquen las pasarelas. Pero que nadie desespere. Quizás un día la mujer iraní, y hasta la afgana, o la saudita, de quien por cierto no se ocupa casi nadie, consiga abrirse paso hacia tales dictados. E incluso tener un honroso índice de anorexia y bulimia para mayor y mejor expresión de individualidad. Del derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, mejor ni hablamos.

 

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo