
Calder�n viaja otra vez a Ciudad Ju�rez mientras M�xico sigue desangr�ndose

GARA |
El presidente de M�xico, Felipe Calder�n, ten�a previsto visitar ayer, por tercera vez en lo que va de a�o, Ciudad Ju�rez, en plena conmoci�n por la muerte de m�s de medio centenar de personas en los �ltimos d�as en acciones vinculadas con el narco-tr�fico entre ellas, y por vez primera, dos estadounidenses.
Diversos medios avanzaron que Calder�n podr�a reunirse con el titular del consulado estadounidense, en el que trabajaba una de las tiroteadas.
El Gobierno de Washington no ha confirmado si los atentados fueron premeditados contra su personal. Pese a ello, EEUU ha enviado equipos del FBI, de la DEA y de otras agencias de seguridad para investigar esas muertes y para evaluar el nivel de seguridad para sus diplom�ticos en la frontera.
El Departamento de Estado trat� de desvincular la decisi�n de repatriar a los familiares de empleados diplom�ticos estadounidense en seis ciudades del norte de M�xico con los �ltimos sucesos, asegurando que se tom� la semana pasada.
Con todo, a nadie le escapa que la guerra abierta entre el Estado mexicano y el narcotr�fico preocupa cada vez m�s al otro lado de la frontera.
Protestas de bienvenida
Las organizaciones civiles Asamblea de la Resistencia Popular en Ciudad Ju�rez y el Frente Plural Ciudadano convocaron a la poblaci�n a una nueva Marcha por la Justicia y a repudiar la nueva visita presidencial. En la anterior, Calder�n tuvo que oir duras cr�ticas de los familiares de 15 j�venes masacrados a los que el presidente no dud� en vincularlos directamente con el narcotr�fico.
Diputados de la oposici�n criticaron que las pol�ticas gubernamentales contra la delincuencia organizada han sido un fracaso y que la situaci�n se ha salido de control en Ciudad Ju�rez, Chihuahua, aunque advirtieron que lo ocurrido con los empleados del consulado de EEUU en esa urbe fronteriza no debe ser pretexto para una injerencia de las agencias estadounidenses como la DEA. Por contra, legisladores de la mayor�a del PAN ya hablan abiertamente de la necesidad de que EEUU se involucre directamente. �No puede M�xico estar cargando con los muertos y los norteamericanos con el consumo y la exportaci�n de armas. Esa ecuaci�n se tiene que modificar�.
63 personas han muerto en ataques y enfrentamientos desde el fin de semana.