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Huelga general contra la reforma de las pensiones

«Que oigan en la calle el rechazo a los recortes sociales»

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Juanjo BASTERRA | BILBO

La mayoría sindical vasca, formada por ELA, LAB, STEE-EILAS, EHNE e Hiru, llama a la clase trabajadora y a la sociedad vasca a participar en la huelga general de mañana para rechazar los recortes de las pensiones que el Pacto de Toledo permite y que el Gobierno español llevará a acabo el viernes. Los sindicatos vascos consideran que es necesaria la huelga general para «obligar a la clase política a que dé marcha atrás a esta agresión en contra del modelo de protección social y que elimina una de las principales conquistas sociales de la clase trabajadora».

Precisamente, el Congreso español aprobó ayer las recomendaciones del Pacto de Toledo con 334 votos a favor y 10 en contra. PSOE y CiU cerraron un acuerdo para flexibilizar ese período de 67 años, aunque la iniciativa del Gobierno español ya fija un escalonamiento en la edad porque la reforma comenzaría a aplicarse en 2013 y se desarrollaría hasta el 2027.

Adolfo Muñoz, «Txiki», de ELA; Ainhoa Etxaide, de LAB; Belén Arrondo, de STEE-EILAS; Patxi Agirre, de Hiru; y Eneritz Otamendi de EHNE, sostuvieron ayer por la tarde en Bilbo que «cada día que pasa es más evidente que esta huelga general es una gran oportunidad para exigir al Gobierno de Rodríguez Zapatero que el día 28 no apruebe los recortes más graves para la clase trabajadora y la población en general desde hace 35 años».

Los sindicatos pidieron a todos los grupos políticos, sobre todo a los vascos, que «no avalen las pretensiones de Zapatero en la tramitación de la ley, porque sólo beneficia a los bancos para que refuercen sus ingresos en los fondos de pensiones». Arrondo explicó que las recomendaciones del Pacto de Toledo «dejan hacer lo que quiera al Gobierno español el próximo día 28 de enero en dos direcciones: en el recorte de las pensiones y en la dificultad de acceso a la misma».

Etxaide lamentó por su parte que se haya impedido el debate social sobre las pensiones y, por lo tanto, consideró que «la huelga general está más justificada que nunca, porque muchas personas se quedarán sin pensión, a otras muchas se les reducirá la pensión y no podrán vivir con una mínima dignidad». Por este motivo llamó «a la gran mayoría social que está en contra de esta agresión social para articular una respuesta que impida que prospere esa reforma». Para la mayoría sindical es necesario que «se garantice el empleo de calidad y unas políticas de reparto de la riqueza para sostener las políticas sociales». Por ello, Muñoz señaló que «debemos seguir luchando para generar el cambio de políticas sociales y de empleo».

Explicó al respecto que a los gobiernos les preocupa «que la agenda sindical reivindicativa no está donde ellos «pueden manejarla», por lo que reclamó que «es imprescindible la movilización social para poder cambiar este modelo que nos quieren imponer, ya que nos hará más pobres y beneficiará a los banqueros, aquellos que nos metieron en la crisis». Destacó, asimismo, que el Pacto de Toledo «ha planteado graves recortes de las pensiones en contra de la sociedad» y dijo que «los trabajadores deberemos luchar para evitar estas agresiones».

Los recortes más hirientes de la reforma

La reforma de las pensiones, según está acordada por el Pacto de Toledo y que el Gobierno español aprobará el 28 de enero, fija unos recortes profundos, que suponen la agresión directa al sistema de protección social.

Las modificaciones no son necesarias, porque el sistema de pensiones y de Seguridad Social no está en crisis. En 2010 ha tenido 2.380 millones de superávit en plena crisis y desde 2004 ha obtenido unos sobreingresos de 74.000 millones. Si el coste actual sobre el PIB representa el 8,4%, en 2060, según las proyecciones, será del 15,1%, pero el crecimiento y la productividad se duplicarán.

Hace falta decir que hay crisis para hacer recortes y así beneficiar al sistema privado que acumula casi 86.000 millones. Tienen esas mejoras porque tienen un apoyo de las haciendas para que el dinero destinado a los fondos de pensiones o entidades de previsión social voluntaria desgraven en el IRPF. En 2007 desgravaron 1.200 millones. Los fondos de pensiones tienen mucho poder, porque detrás de ellos se encuentra el sistema financiero, y mueven el 22% de la inversión en el mundo. Sin embargo, un estudio del IESE School reconoce que en los últimos 20 años no han generado una rentabilidad superior a la inflación. Es decir, quienes ahorran en un fondo privado no han ganado, lo que les repercutirá en la pensión futura.

Tampoco es necesario elevar la edad de jubilación a los 67 años, porque provoca efectos negativos sobre el empleo joven, que tardará dos años más en encontrar un empleo; genera daño en la salud y, sin embargo, los trabajadores se están jubilando a los 63 años de media, cuando la edad legal está establecida en 65 años. Lo lógico sería hacer cumplir con esa legislación.

También fija que para tener una pensión del 100% serán necesarios cotizar entre 37 y 41 años, lo que expulsa a mujeres y jóvenes de una pensión digna debido a la falta de empleo estable. Elevar de 15 años a 25 años el período de cálculo de la pensión reducirá entre un 26% y un 30% las pensiones que en el Estado español son un 35% más bajas que en la UE y se espera que se eleve a 20 años de cotización para obtener una pensión mínima. Hasta los noventa se optaba al 60% al cumplir los 15 años, en la actualidad es el 50% de la pensión, a partir de aquí será el 42%.

Además, se elimina el sistema de revalorización automático. J. BASTERRA

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