GARA > Idatzia > Iritzia> De reojo

Raimundo Fitero

Otras realidades

Está claro que hay consignas desde las cloacas mundiales para intentar convertir el crimen político de Oslo en la locura patológica de un individuo. Está claro que hay que combatir esta nueva intoxicación para ir aposentando ideas de contenido xenófobo, totalitarias, de extrema derecha. Esta es una realidad. Lo mismo que es una realidad que el movimiento de los indignados del 15-M sigue recorriendo las calles anunciando, cuando menos, que alguien está dispuesto a pensar, reclamar, indicar, reventar la siesta de los partidos políticos convencionales con ideas algo más solidarias, que respiran cierta utopía, cargadas con un posibilismo necesario.

Pero los telediarios y noticiarios nos escupen, aunque sea en cuarta o quinta posición en su escaleta informativa, una realidad hiriente. La hambruna africana. Un desastre humanitario de dimensiones incomprensibles. Una sequía de dos años, el desplazamiento de miles de personas huyendo del hambre, camino de la supervivencia tutelada. Una realidad de la que somos todos partícipes, que es fruto de nuestra propia dejación. Las distancias entre los conos sur y norte, entre pobres y ricos se está haciendo cada vez más grande, catastrófica para el desarrollo equilibrado de la Humanidad. Es indecente ver que se encuentra inmediatamente tres mil millones de euros para salvar un nido de corrupción como es esa Caja de Ahorros Mediterránea que tanto sabe de desastres inmobiliarios y connivencias políticas, y no se puede ayudar a esos seres humanos, cadavéricos, transparentes, que pasan hambre y son la imagen de otro terrorismo: el económico.

Por cierto, La 2, en «Documentos TV», nos abre los ojos sobre una de esas mentiras tan bendecidas por el buenismo irresponsable: los micro-créditos en el tercer mundo han arruinado más a familias pobres, los han convertido en esclavos de los bancos, supuestamente solidarios. No existe banca cívica, ni solidaria. Los intereses, los plazos de retorno, como se demuestra en el documento, han provocado suicidios, ruinas, desastres mayores. Dinero público de la ayuda internacional convertido en capital especulativo a través de un supuesto banco solidario. ¡Qué mundo!

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo