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Euroliga | Final Four Estambul 2012

El Panathinaikos cae ante el deseo de ser campeón del CSKA de Moscú

Los hombres de Obradovic llevaron el control del partido ante un CSKA que debió remontar un 15-29 adverso. Kirilenko, el rebote, los minutos de Shved y un tiro de Teodosic voltearon el marcador. El PAO tuvo ocho segundos para ganar, pero no lograron tirar a canasta.

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CSKA MOSCU 66

PANATHINAIKOS 64

Arnaitz GORRITI

«Hemos estado preparándonos seis meses para llegar a la finalísima de la Final Four». Un agotado Andrei Kirilenko haría esta confesión pocos minutos después de que su CSKA de Moscú lograra salir con vida de la encerrona propuesta por el Panathinaikos. Fueron sus 17 tantos, 9 rebotes y 25 de valoración el símbolo del hambre que salvó a los rusos en Estambul.

El Panathinaikos planteó mejor el choque, dominó de cabo a rabo pese a la remontada rusa del segundo cuarto y parecía que, con Kaimakoglou y Jasikevicius como generales, iban a llevarse el duelo. Más aún, Diamantidis tuvo el balón de la victoria. Pero el miedo lo paralizó.

AK47 y los suyos retornaron de un golpe brutal: un 15-29 adverso en el primer cuarto, con Diamantidis ejecutando el pick'n roll central, y Kaimakoglou, Batiste y Jasikevicius como perfectos escuderos. Obradovic lo volvió a hacer. Una vez más.

Pero la defensa de los de Kazlauskas se volvió impenetrable -con la condescendencia arbitral-, dejando a los helenos en cinco puntos en el segundo cuarto. Los rusos cargaron el rebote -capturarían 14 rebotes ofensivos- y, con un parcial de 13-0 -con 18 tiros libres lanzados por 3 de su rival- empataron a 32. Al descanso, 32-34.

Dimitris Diamantidis mengua

El CSKA no se adelantó hasta el tercer cuarto. Fue 41-39, tras triple de Kirilenko. Esa fue la má xima renta rusa, que vivió a remolque. Diamantidis y Jasikevicius llevaban la voz cantante, mientras que Kirilenko, con leves chispazos de Krstic o Teodosic, replicaban. Al inicio del último cuarto, el PAO ganaba 51-55.

Y todo saltó por los aires en el duelo final. Shved elevó varios escalones su nivel de juego para replicar cada canasta de Jasikevicius, ya que Kirilenko bastante tenía con taponar a Batiste. Teodosic aparecía a ratos, pero con tino. Dentro del último minuto, adelantó 65-64 a los rusos, tras un parcial de 5-0.

Tras dos buenas defensas, el CSKA lo tenía ganado, pero entre Shved y Teodosic anotaron un tiro libre de cuatro -acabarían con 17 de 27, por 11 de 11 de su rival-. Con 66-64 y ocho segundos, PAO tuvo el balón para ganar. Pero Diamantidis se asustó ante el triple claro, Jasikevicius estaba marcadísimo y su pase a Kaimakoglou le salió mal. Fue el deseo ruso lo que decidió.

 

 

Olympiacos certifica que el basket europeo se tiñe de rojo

El baloncesto europeo se tiñe de rojo y la fiesta en El Pireo es total. Panathinaikos caía ante el CSKA y, Olympiacos volvía a la final de la Euroliga después de superar al Barcelona por 68-64 en la segunda semifinal. Los de Dusan Ivkovic se tomaban la revancha de la edición de 2010, en la que los azulgrana ganaban su segunda Euroliga a costa de los helenos.

Vassilis Spanoulis fue el hombre clave de este duelo. El escolta, MVP de la Final Four de 2009, fue el faro que guió a los griegos, que manejaron la renta adquirida en el primer cuarto.

El conjunto heleno salió más enchufado que un Barcelona errático por los problemas físicos de Navarro y Ndong. Los de Dusan Ivkovic aprovecharon el 17-11 obtenido a su favor en esos primeros diez minutos para decantar el partido a su favor. Llevaron el ritmo que más les interesaba, aparte de provocar multitud de errores en el tiro a su rival, que se mostró realmente desacertado en el tiro de tres, con solo 3 canastas de 19. Por contra, el Olympiacos perdonaba muchos tiros libres. Al descanso, 33-29 para los helenos.

Quien no perdonaba era Spanoulis. Cada vez que el Barcelona se ponía a dos puntos o menos, el escolta -que acabaría con 21 tantos y 6 asistencias- atinaba con un lanzamiento, como el triple que puso el 66-61 a un minuto del final. Printezis, con 14 tantos, fue su mejor aliado, mientras que Navarro, con 18 puntos, pero 2 de 8 en triples y 5 pérdidas, fue el único de los culés que dio su nivel.

La final se jugará a las 20.00. A las 17.00, Barcelona y PAO lucharán por la tercera plaza, para regocijo de los aficionados de Olympiacos. A. G.

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