GARA > Idatzia > Kirolak> Tour

Quinta etapa

Cavendish empieza su festival

Haimar Zubeldia fue uno de los perjudicados por las caídas de la jornada al fracturarse un metacarpiano de su mano izquierda

p034_f01_190x125.jpg

p034_f02_097x069.jpg

Joseba ITURRIA

Mark Cavendish ganó ayer al sprint la quinta etapa del Tour con final en Marsella al superar en el primer duelo en una llegada entre los principales velocistas a Boasson Hagen, Sagan y Greipel. La jornada estuvo marcada por una larga escapada en la que entró Romain Sicard y por las caídas, que tuvieron a Haimar Zubeldia entre los corredores más perjudicados.

El sexto clasificado de la pasada edición del Tour fue arrollado por detrás, junto a su compañero Andreas Klöden, cuando quedaban 50 kilómetros para la línea de meta y cayeron al suelo en mala postura. Tuvieron que ser atendidos por los médicos en la carrera y después fueron a una unidad móvil con rayos X que la organización tiene instalada en todas las llegadas a sacarse unas radiografías que revelaron que el usurbildarra tiene una fractura en la mano.

El médico del RadioShack explicó que «Haimar tiene una fractura del segundo metacarpiano de la mano izquierda. Que continúe en carrera es una cuestión de dolor. Vamos a ver cómo se desarrollan las cosas».

Señaló que se iba a analizar la evolución durante la noche y la mañana de hoy antes de decidir si puede tomar la salida, pero Zubeldia dejó clara su voluntad de seguir en carrera, aunque es una lesión molesta y de seguir lo hará con sufrimiento.

No fue la única montonera de la jornada. En la misma línea de meta cayó un FDJ que se encontraba en la parte delantera y con él un buen número de corredores, entre los que se encontraban Vandenbroeck, Nairo Quintana y los Euskaltel Astarloza y Gorka Izagirre. La peor parte se la llevó Maxime Bouet (Ag2r), que sufrió una fractura de la extremidad inferior del radio izquierdo que necesita de 45 días de inmovilización, con lo que no podrá tomar la salida hoy.

Estas dos montoneras rompieron la dinámica de las últimas etapas, que se habían caracterizado por registrar un número menor de caídas que en anteriores ediciones.

Buen trabajo del Omega

La última caída se produjo en un sprint en el que Mark Cavendish confirmó que es el mejor velocista de la historia al imponerse a Boasson Hagen, Sagan y Greipel tras aprovechar el buen trabajo del Omega y del Orica.

El equipo de Cavendish fue el que menos trabajó para anular la fuga del día formada desde la salida por los Europcar Arashiro y Reza (Europcar), Sicard (Euskaltel), De Gendt (Vacansoleil), Lutsenko (Astana) y Delaplace (Sojasun). Llegaron a tener trece minutos de ventaja y Orica, sobre todo, Lotto y Argos tuvieron que trabajar a destajo para conseguir que la fuga fuera anulada una vez pasada la pancarta de los últimos cinco kilómetros.

Los equipos de los velocistas arriesgaron en sus cálculos y fue necesario que el Orica realizara una contrarreloj por equipos de casi 100 kilómetros porque los escapados economizaron sus fuerzas y echaron el resto en los últimos 70. Al pelotón le costó mucho limar la desventaja y hubo un momento en el que parecía que podían llegar a la meta.

Entre los escapados sorprendieron el joven de 20 años Lutsenko, el último en ser atrapado, y el corredor de raza negra del Europcar, Reza. Solo en los últimos kilómetros se pusieron por delante los corredores del Omega para anular la fuga e intentar preparar la llegada de Cavendish. Pineau, Martin, Kwiatkowski y Chavanel fueron los encargados de controlar el pelotón en los últimos kilómetros y Terpstra y Steegmans lanzaron al velocista de la Isla de Man a su victoria de etapa 24 en el Tour, con lo que queda a diez del récord de Eddy Merckx.

Buen trabajo del Omega

Hoy intentará igualar en el tercer puesto a André Leducq en la sexta etapa con salida en Aix-en-Provence y llegada a Montpellier tras 176,5 kilómetros. Se espera que se repita la historia de los últimos días y se forme una fuga de salida y que el Orica y los equipos de los sprinters la anulen porque solo hay un puerto de cuarta categoría y no pueden dejar desaprovechar estas oportunidades antes de llegar a Pirineos el fin de semana.

Orica Greenedge quiere llegar con Gerrans de líder hasta los Pirineos y una de las claves de la etapa será la distancia a la que se encuentren en la general los corredores de la escapada. Ayer Arashiro estaba a tres minutos y eso motivó que los australianos trabajaran con generosidad.

Al transcurrir la etapa por una zona costera el viento también puede generar tensión en el pelotón y provocar caídas como la que sufrió ayer Haimar Zubeldia, al que le interesa que la jornada de hoy discurra con calma.

Otra buena etapa para el Euskaltel

Euskaltel Euskadi volvió a ser protagonista al entrar en la escapada de la jornada Romain Sicard, que tuvo la mala suerte de sufrir un pinchazo cuando la carrera estaba lanzada, lo que le obligó a realizar un esfuerzo extra para volver a la fuga que pagó después al quedarse rezagado junto a Delaplace cuando aceleró De Gendt. En cualquier caso, la escapada demostró que Sicard no ha llegado en el mejor momento a su debut en el Tour.

Una vez atrapados los escapados, Euskaltel Euskadi tuvo presencia en la cabeza del pelotón al desorganizar el tren del Omega Pharma y situar a Lobato en los primeros puestos a falta de dos kilómetros para la meta. Luego el gaditano perdió posiciones, pero su buen sprint le permitió finalizar séptimo, el mejor puesto logrado hasta ahora por el equipo naranja, que en todas las etapas en línea se ha dejado ver en cabeza.

En la recta de meta, Mikel Astarloza y Gorka Izagirre se vieron implicados en la montonera formada y sufrieron contusiones que no parecen tener mayor importancia. El sanpedrotarra se quejaba amargamente después en twitter de los corredores que le golpearon por detrás después de que él consiguiera frenar a tiempo. Joseba ITURRIA

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo