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Tras los pecados carnales viene la penitencia con «Paraíso: Fe»

La segunda entrega de la trilogía «Paraíso» es la más premiada de las tres, con el Premio Especial del Jurado en la Mostra de Venecia, o el Eurimages y el de Mejor Guión en el Festival de Sevilla. La protagonista es la hermana beata de la que viajaba a Kenia.

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Mikel INSAUSTI | DONOSTIA

El que las tres partes de la trilogía «Paraíso» se estrenen seguidas permite disfrutar de esta obra al completo y entendida como un todo, ya que la idea inicial era hacer un único largometraje. En la introducción «Paraíso: Amor» aparecían juntas las tres protagonistas, las cuáles se separaban para pasar las vacaciones de verano cada una por su lado. La madre se fue a Kenia a practicar el turismo sexual, su hermana se quedaba en casa a modo de retiro espiritual y la hija adolescente ingresaba en un campamento de verano para seguir un método de adelgazamiento.

Contado así, el argumento podría parecer de lo más normal, con las respectivas anécdotas de tres mujeres de una misma familia. Sin embargo, Ulrich Seidl muestra el lado oscuro de esas vidas corrientes, en su afán de dejar al descubierto las vergüenzas de la sociedad centroeuropea del bienestar.

De espaldas al mundo

Cada una de las películas tiene lo suyo, así que al verlas seguidas no da tiempo a asimilar el shock producido por la anterior. Sobre todo por lo impactante que resulta «Paraíso: Amor», título capaz de levantar ampollas en un público más amplio. En cambio, «Paraíso: Fe» ha escandalizado, como era de esperar, a los católicos. A raíz de su presentación en la Mostra de Venecia, donde para mayor escarnio fue premiada, se presentó una denuncia en los juzgados para impedir su estreno en los cines italianos.

Las quejas provienen de las imágenes más llamativas, como la del crucifijo que es utilizado a modo de consolador, o aquellas en las que la protagonista se autoflagela. Los católicos niegan esta práctica, ahora que le quieren poner al Papa Francisco la etiqueta de renovador, pero lo cierto es que la autoflagelación siempre ha existido, sobre todo en organizaciones sectarias como el Opus.

La beata de «Paraíso: Fe» está en un grupo que aspira a convertir a Austria al catolicismo, entrando en una guerra de religiones con la inmigración procedente de los países musulmanes. Ella misma está casada con uno de ellos, pero su postura es contraria a la reflejada por Fassbinder en «Todos nos llamamos Ali».

Estreno

Dirección: Ulrich Seidl.

Guión: Ulrich Seidl y Veronika Franz. Intérpretes: Maria Hoffstätter, Nabil Saleh.

País: Austria. 2012.

Duración: 113 minutos.

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