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Santiago Lorenzo reflexiona acerca del azar en su segundo largometraje

El director bilbaino Santiago Lorenzo estrena la próxima semana su segundo largometraje. Bajo el título «Un buen día lo tiene cualquiera», la película trata de acercarnos a la vida de un personaje que, según dice Lorenzo, «no tiene dónde caerse muerto». El protagonista, encarnado por Diego Martín, pierde a sus treinta y cuatro años todo lo que tenía: casa, trabajo y novia. Ante esta desoladora situación trata de salir del paso de una manera llamativa.

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Arrate ETXEBARRIA | BILBO

Tras fracasar su empresa de televenta, Arturo lo pierde todo y se queda en la calle. Será Joaquín, un amigo de la infancia, quien le ayude a buscar casa. Lo que puede parecer algo común no lo es del todo: Arturo acaba viviendo con un anciano un tanto insoportable, gracias a un plan social del ayuntamiento en el que los ancianos ofrecen un techo a los jóvenes a cambio de algo de compañía. El director vasco trata con humor una condición tan trágica como puede ser la de quedarse sin trabajo, casa y novia. A partir de esta situación, el protagonista tratará de salir adelante.

El veterano actor Juan Antonio Quintana explicó ayer en rueda de prensa que el rodaje, que ha tenido lugar en Valladolid, ha sido «muy sencillo», ya que «desde el principio se creó una atmósfera de trabajo muy agradable». Este es el segundo largometraje de Santiago Lorenzo y el director vasco aseguró que, pese a las temáticas que aborda el film -la vivienda, relaciones entre jóvenes y ancianos o la precariedad laboral, entre otros-, «no he tenido la intención de hacer una película de crítica social».

Explicó que ha tratado estos temas de una manera cómica porque, «en cierto modo, es graciosa la situación de un tío que no tiene dónde caerse muerto», y añadió que «todos los implicados en problemas sociales que he visto en mi vida, los he encontrado riendo». Lorenzo también reflexiona sobre la importancia que puede tener la fortuna a la hora de afrontar la vida y salir de situaciones adversas.

Durante 85 minutos, el público tendrá la oportunidad de pasarsélo bien con personajes como Onofre, interpretado por Juan Antonio Quintana, un anciano al que el carácter le cambia radicalmente dependiendo de si toma su medicación o no.

SOBRE RUEDAS

Todos los actores coinciden en lo fácil que se les ha hecho el rodaje. A veces, incluso acababan antes de tiempo. Añaden que Santiago Lorenzo «tiene las ideas muy claras de lo que busca en cada personaje».

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