GARA > Idatzia > Eguneko gaiak

crisis económica y fiscalidad

La Diputación de Gipuzkoa presenta su propuesta fiscal

El proyecto plantea diferentes modificaciones en el IRPF y en el Impuesto de Sucesiones, así como la recuperación del Impuesto de Patrimonio.

p002_f01.jpg

Imanol INTZIARTE | DONOSTIA

El Departamento de Hacienda y Finanzas de la Diputación de Gipuzkoa dio a conocer ayer un paquete de medidas para reformar la fiscalidad con el objetivo de «avanzar hacia la equidad, la progresividad y la eficiencia del sistema fiscal» y así permitir «una mayor y mejor distribución de las cargas y de los recursos fiscales».

La propuesta, según explicó el Gobierno liderado por Bildu, «pretende dar pasos en la equiparación de la carga fiscal que soportan las rentas de trabajo y las de capital». Este borrador se enmarca dentro de los trabajos emprendidos por los entes forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa para iniciar el año que viene una reforma tributaria con «seriedad y rigor», según reveló el pasado martes el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao (PNV).

Tres son los frentes sobre los que ha fijado su mirada el Departamento que dirige Helena Franco: el IRPF, el Impuesto de Patrimonio y el Impuesto de Sucesiones. Respecto al primero, la Diputación de Gipuzkoa aboga por la «implantación de dos nuevos tramos en la tarifa de base general». Hasta ahora, todas las rentas superiores a los 62.000 euros anuales tenían una tasa impositiva del 45%. En este nuevo texto se plantea la creación de dos nuevos escalones, con un gravamen del 47% a partir de los 120.000 euros y una tasa del 50% a partir de 175.000. De este modo, quienes superasen esos respectivos tramos tendrían que cotizar más que hasta la fecha.

También propone un nuevo tipo para la base del ahorro, figura que comprende algunos rendimientos del capital mobiliario y las ganancias y pérdidas patrimoniales que se pongan de manifiesto con ocasión de transmisiones de elementos patrimoniales. Al respecto, se propone mantener el actual 20% de gravamen para las bases hasta 1.500 euros, pero elevarlo hasta el 24% para quienes superen esa cantidad.

La batería de medidas incluye asimismo la deducción por adquisición de vivienda habitual «al 15% con un crédito fiscal de 30.000 euros», y plantea cambios en los límites de aportación a las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) ya que «en adelante, habrá un límite de 5.000 euros con carácter general, también para los deportistas, y no se podrá aportar a partir de los 65 años».

Una EPSV es, de manera resumida, un producto financiero similar a un plan de pensiones -aunque con sus diferencias- y las aportaciones que se realizan a él se pueden desgravar de la declaración de la renta.

Para rematar el capítulo del IRPF, se apunta que la cuota sindical pasará «de ser una deducción en cuota a una reducción en base» y se revisarán las «rentas irregulares».

En cuanto a la recuperación del Impuesto de Patrimonio, la Diputación de Gipuzkoa pretende «reactivarlo» con la misma redacción, «en lo básico», vigente antes de su derogación, si bien se elevará «el importe exento de la vivienda habitual hasta 300.000 euros» y se reducirán 600.000 euros «en la obligación personal».

Respecto al Impuesto de Sucesiones, se eliminará «la exención en las transmisiones (herencias y donaciones) a parientes directos y cónyuge», si bien se incluiría «una nueva reducción general de 220.000 euros para estos casos».

Bildu y PSE se suman a las críticas contra Confebask

Bildu tildó de «absoluta irresponsabilidad» las propuestas fiscales realizadas el viernes por Confebask, ya que a su juicio insisten «en profundizar en el sistema que ha creado la actual situación económica y que ha llevado a las arcas forales a una grave crisis». La patronal de la CAV abogó por una reducción de las cotizaciones empresariales y un incremento de los ingresos procedentes del consumo y del trabajo, ante lo cual la coalición recordó que «la bajada del Impuesto de Sociedades o la desaparición del Impuesto de Patrimonio no han generado empleo de calidad y aumento de recaudación fiscal, sino todo lo contrario: deslocalizaciones, miles de personas en situación de desempleo y en riesgo de exclusión, y unas arcas forales en situación desoladora».

En una línea similar, el portavoz del PSE en el Parlamento de Gasteiz, José Antonio Pastor, opinó que los empresarios «han patinado bastante» con su propuesta de reforma fiscal, que consideró «muy inconveniente». En una entrevista en Radio Euskadi, Pastor subrayó que «una cosa es el tipo nominal del Impuesto de Sociedades, que sólo grava beneficios, y otra cosa es el tipo efectivo sobre el que se paga, que es bastante más bajo y muy parecido al de Irlanda, que es el más bajo de la UE». GARA

Ante la cita electoral, Patxi López se envuelve en la bandera de la izquierda

Patxi López enarboló ayer el eje izquierda-derecha desde un prisma económico para reclamar el respaldo a su partido, el PSOE, en las próximas elecciones del 20 de noviembre. En este sentido, el lehendakari auguró que PNV y PP sumarán en sus fuerzas en el Congreso español «como lo están haciendo aquí cada vez que tocamos las cosas del dinero de los que más tienen».

Ambas formaciones fueron la diana de los dardos de López. Así, acusó a los jeltzales de «no querer ni oír hablar» de una posible reforma fiscal «que nos permita una suficiencia financiera para sostener Euskadi». Respecto al PP, destacó que en las comunidades autónomas del Estado español se está viendo «un amargo aperitivo de lo que son capaces de hacer», con recortes en la educación y la sanidad. Cabe recordar que el PP es socio preferente y sustento principal del Ejecutivo López y que, sin ir muy lejos, en Nafarroa esos recortes también se están produciendo con un Gobierno del que forma parte el PSN.

Lejos de estas circunstancias objetivas, el lehendakari aseguró que «Euskadi se está convirtiendo en el espejo en el que se puede reconocer la España progresista que queremos» y en «un modelo a seguir», porque representa «el ejemplo de cómo, en tiempos de crisis, es posible hacer políticas de progreso para mantener los servicios públicos».

Estas manifestaciones tuvieron lugar en un acto celebrado en el BEC de Barakaldo para presentar las candidaturas en las próximas elecciones a las Cortes españolas, y en el que también participaron los cabezas de lista al Congreso por Bizkaia, Eduardo Madina; por Gipuzkoa, Odón Elorza, y por Araba, Ramón Jáuregui.

En ese marco, López manifestó que el PNV «no hace más que decir últimamente que se ofrece al PP en Madrid para lo que haga falta», lo que en su opinión demuestra «que todo les da igual» y que «se ofrecen al mejor postor, con tal de asomar la cabeza».

El ministro de la Presidencia y candidato por Araba, Ramón Jáuregui, hizo un llamamiento a «esos ingenuos» que piensan que tras las elecciones «gobernará el PP y todo se arreglará» en la economía española. El político donostiarra recordó que antes de las elecciones del pasado mayo el PP ya gobernaba «el 40% del PIB español» y esas comunidades no tienen «una solvencia frente a la crisis» ni han resuelto los problemas de la economía «mejor que el Gobierno español». «Un Gobierno del PP después del 20 de noviembre va a ser un desastre para la economía de España», sentenció. GARA

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo