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El Gobierno surcoreano niega haber pagado un rescate por los rehenes

La liberación de los rehenes surcoreanos y, en concreto, las negociaciones directas con los talibán por parte de Seúl se han visto envueltas en la polémica después de que un funcionario dijera que «hubo dinero por medio». Ambas partes han negado tajantemente este extremo.

El portavoz presidencial surcoreano, Cheon Ho Seon, negó ayer que el Gobierno haya pagado un rescate a cambio de la puesta en libertad de los misioneros secuestrados en Afganistán. Un funcionario afgano que quiso permanecer en el anonimato afirmó eque Seúl ofreció una compensación económica a los talibán. «Sin duda, hubo dinero de por medio, aunque no conozco la cantidad, no voy a mentir», señaló. En esa línea, el diario nipón «Asahi Shimbun» cifró dicha cantidad en dos millones de dólares.

Cheon se apresuró a negar esta acusación y aseguró que «no ha habido ningún acuerdo adicional aparte de lo que ya se ha hecho público», en alusión al compromiso del Gobierno de reitrar antes de finales de año sus tropas del país y de impedir a sus misioneros viajar a este país asiático. Los talibán también rechazaron categóricamente el pago de cualquier rescate. La gestión de este secuestro también ha suscitado las críticas del Ejecutivo afgano, que no ha participado en la misma.

Críticas afganas y canadienses

«El Gobierno las permitió sobre bases puramente humanitarias. Autorizamos estas negociaciones directas bajo estrictas condiciones, con el único objetivo de garantizar su liberación, de nada más», destacó el portavoz de la Presidencia afgana, Homayun Hamidzada. El jueves, el titular de Asuntos Exteriores, Rangin Dadfar Spanta, dijo que «cuando la impresión que se da de cara al exterior es que la comunidad internacional y Kabul han cedido al chantaje se está trasladando un mensaje muy peligroso».

Para su homólogo canadiense, Maxime Bernier, «tales negociaciones no hacen más que conducir a otros actos terroristas. No negociamos con los terroristas por ninguna razón». Canadá envió a Afganistán unos 2.500 soldados. La canciller alemana Angela Merkel expresó una postura similar al subrayar que «la política del Gobierno sigue siendo la misma», en relación al secuestro el 18 de julio de un ciudadano alemán.

Los 19 rehenes surcoreanos evangelistas volvieron a reunirse entre lágrimas y abrazos. Por la tarde se subieron a un avión de la ONU rumbo a Dubai.

El portavoz talibán Qari Yousef Ahmadi aseguró que seguirán «haciendo lo mismo con los otros aliados en Afganistán».

Por otra parte, diez civiles murieron en la provincia de Kunar cuando sus viviendas fueron alcanzadas por varios proyectiles. Los milicianos dispara- ron más de una decena de proyectiles contra una base estadounidense en Chawkay.

atentado suicida

Dos soldados afganos murieron después de que un kamikaze hiciera explotar un coche bomba a la entrada del Aeropuerto Internacional de Kabul. 10 personas, entre ellas, 5 militares de la OTAN, resultaron heridos.

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