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Diez puntos sobre doce en los últimos partidos

Ganar cuando no se juega bien es un requisito para subir

Los blanquiazules aprovecharon el miedo del Albacete para llevar la iniciativa del partido sin apuros hasta el gol de Garitano y luego el colista arriesgó e hizo sufrir demasiado incluso con diez

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REAL SOCIEDAD 1

ALBACETE 0

Joseba ITURRIA | DONOSTIA

Un equipo que quiere subir debe jugar bien regularmente para sostener esa aspiración, pero necesita ganar también cuando no da un buen nivel. Ayer la Real estuvo lejos del juego practicado ante el Elche, pero aprovechó el miedo con el que afrontó el partido el técnico del Albacete para dominar sin pasar apuros hasta que encontró el premio en su gol y, a partir de ahí, cuando el colista jugó con mayor atrevimiento, hizo sufrir a los realistas hasta en los últimos minutos jugados contra diez.

El partido de ayer tuvo un antes y un después del gol de Garitano. Hasta entonces el Albacete se limitó casi a defender con un planteamiento caduco en el fútbol actual. A pesar de que el último partido contra el Racing de Ferrol fue muy similar al de ayer y cambió radicalmente con la entrada de Barkero -que demostró ser el jugador más peligroso de su equipo- por Jordi Ferrón y el paso de una defensa de cinco a una de cuatro, Quique Hernández insistió en lo que no le funciona y el partido le demostró su equivocación.

Cuando jugó con miedo replegado con sus cinco defensas, la Real dominó el partido sin apuros. Movió el balón con mucha tranquilidad y con paciencia, pero no acertó a la hora de crear ocasiones a la espera de que a fuerza de insistir llegara su gol. Cuando lo marcó Garitano y el Albacete cambió con un 4-4-2, sus hombres fueron superiores y hicieron sufrir a los blanquiazules, pero con lo mal que se jugó los últimos treinta minutos de partido y la falta de claridad que tuvo el equipo en la primera hora, lo importante es que la Real se acostumbra a ganar -lleva diez de doce- y ésa es la clave porque para subir hay que acumular victorias de todo tipo.

Paciencia y tranquilidad

La de ayer se basó en la paciencia y en la tranquilidad con la que la Real aprovechó la táctica conservadora rival. El Albacete afrontó el encuentro con un planteamiento muy defensivo, con una defensa de cinco, un pivote defensivo y tres medias puntas que estaban más preocupados de tapar huecos en posiciones muy retrasadas que de atacar. La Real se vio obligada a llevar el peso del partido y lo hizo con más paciencia que ideas. Movió el balón bien hasta los últimos metros, en los que sólo las subidas por la izquierda de Castillo y la capacidad de desequilibrar de Xabi Prieto por la derecha permitió generar llegadas que en ningún caso terminaron en remates claros.

Dos cabezazos tímidos de Gari y Díaz de Zerio en sendos saques de esquina fueron de lo poco que se puede rescatar en el aspecto ofensivo realista junto con una falta lanzada por Xabi Castillo. El Albacete hizo menos aún porque apenas llegó a la portería de Riesgo en un corner en el minuto 2 que Morán remató a las manos del meta local.

Y es que este tipo de partidos se deciden en jugadas de estrategia y todo siguió con la misma dinámica hasta que, en el octavo corner lanzado por la Real, Gaizka Garitano aprovechó el rechace para meter un gran gol que hizo replantear al Albacete su estrategia conservadora.

A partir de ahí la Real empezó a perder el balón con demasiada rapidez y eso permitió al colista llegar al área de Riesgo con asiduidad. Es cierto que los de Quique Hernández sólo tuvieron una clara ocasión en la que Meyong Ze no supo batir a un muy seguro Asier Riesgo a dos metros de la portería, pero dispusieron de un buen número de opciones a balón parado que no supieron aprovechar.

De la media hora final sólo se pueden rescatar para la Real las dos buenas acciones de Delibasic, que provocaron la expulsión de Xavi Jiménez y una clara ocasión que Aranburu desaprovechó en el último suspiro.

Coleman: «Estoy muy contento con la forma en la que el equipo jugó hasta el gol»

Chris Coleman destacaba en su rueda de prensa que «el partido ha sido muy difícil contra un equipo que venía como colista a jugar al contragolpe. Era difícil jugar y romper su planteamiento y estoy muy contento con la forma en la que el equipo ha jugado hasta el gol. Después hemos tenido más problemas, más miedo, teníamos que seguir jugando con tranquilidad el balón, pero la victoria es muy buena para nuestra confianza. Antes del partido y en el descanso, viendo la forma de jugar del Albacete defendiendo tan atrás buscando el contragolpe, pedí a los jugadores que tocaran el balón con mucha paciencia y creo que cada vez estamos mejor».

Sobre el hecho de que la Real tenga hoy los mismos puntos del tercero, dijo que «está bien mirar a la clasificación y ver que el equipo está arriba, pero sólo llevamos siete partidos. Hasta marzo hay que disfrutar de las victorias y de que el equipo está arriba, pero aún es pronto».

Lamentaba que en los últimos partidos de Anoeta haya habido problemas en las partes finales. Lo atribuía al deseo de los jugadores: «Todos desean la victoria y cuando llega el marcador a favor, tienen lo que buscan y en lugar de seguir tocando y de jugar igual se intenta no perder lo que tienen en la mano».

Le agradó que Garitano marcara porque «lo merece, no sólo hoy, sino por todo su trabajo desde la pretemporada. Por jugar con dolor, por todo lo que sufre... Hace un trabajo sin balón muy importante y es un buen líder en el centro con Aranburu».

ITURRIA

Jornada de descanso y vuelta mañana al trabajo

Como es habitual cuando se juega en sábado, la Real descansa hoy y mañana a las diez comenzará a preparar su partido del sábado a las seis en campo del Numancia.

Carlos Martínez volvió a quedarse sin vestirse

El lateral navarro fue el jugador convocado por la Real que se quedó en la grada tal como sucediera en Xerez. El próximo partido, con la ausencias de Vaughan y Bravo, habrá otros dos jugadores que podrán entrar en el acta.

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