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El Plan de Emergencia de Itoitz «sólo servirá para avisar de la muerte»

«En caso de producirse cualquier evento catastrófico en Itoiz, no hay medida alguna posible para salvar la vida de las miles de personas afectadas. A lo más que se llegará, si así ocurriera, es a avisarles de que van a morir, para que puedan hacerlo sabiendo por qué. Dicho de otra forma, es un plan potencialmente homicida». Así lo advierte la Coordinadora de Itoiz en vísperas de las pruebas de sirena que se van a realizar para avisar de una posible catástrofe.

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Iñaki VIGOR |

A las 12:00 del próximo lunes se llevará a cabo en los pueblos del entorno de Itoitz una prueba de las sirenas instaladas en una decena de pueblos del entorno del embalse, dentro del denominado Plan de Emergencia de la presa. El Gobierno español, el Gobierno de Nafarroa y la CHE han distribuido entre la población 11.000 ejemplares (1.000 de ellos en euskara) de un folleto informativo con consejos para actuar en caso de que se produzca una inundación.

La Coordinadora de Itoiz ofreció ayer una rueda de prensa en la que explicó que este plan «oculta la realidad y la verdad a la población civil», ya que la evacuación de los vecinos en caso de catástrofe resultaría «imposible».

Tras recordar que el Plan de Emergencia de Itoitz fue aprobado en febrero de 2002, Marijose Beaumont se preguntó «por qué no se ha informado a la población de su verdadero contenido», y agregó: «por la sencilla razón de que el proyecto Itoitz, con su llenado y su Plan de Emergencia, no significan otra cosa sino la puesta en riesgo permanente de miles de personas afectadas y de docenas de núcleos de población, desde Itoiz hasta el delta del Ebro, en Tarragona».

Datos «escalofriantes»

Beaumont calificó de «escalofriantes» los datos que se contienen en este Plan de Emergencia, y afirmó que ni al Gobierno español, ni al navarro ni a la CHE «les interesa en absoluto que sean conocidos por la opinión pública en general y mucho menos por las miles de personas directamente afectadas y que habitan en núcleos de población de las riberas de los ríos Irati, Aragón, Arga y Ebro aguas abajo de las presas de Itoiz».

Como datos ilustrativos de esta aseveración señaló que, según la propia documentación oficial, el tiempo de llegada de las aguas de Itoitz a la cercana localidad de Agoitz, en caso de inundación, sería de cero segundos, y que alcanzarían una altura de 21 metros.

A Ekai y Aos las aguas también llegarían de inmediato y alcanzarían unas alturas de 9,1 y 18,9 metros, respectivamente. A Murillo, Artaxo, Artieda, Ripodas, Irunberri, Ledia, Zangoza, Cáseda, Galipentzu y Zarrakaztelu tardarían en llegar entre 6 minutos y 3 horas, pero prácticamente todas estas localidades también quedarían arrasadas por la riada.

Marijose Beaumont constató que este Plan de Emergencia «se limita a establecer medidas de aviso a la población afectada, bien mediante un sistema de sirenas de alarma colocadas en los diferentes núcleos de población, bien mediante avisos telefónicos automáticos a todos los domicilios situados aguas abajo de las presas a las que la punta de la ola llegaría en el periodo estimado de media hora».

Además, destacó que este Plan de Emergencias estima unos caudales de desbordamiento desde Itoitz «muy superiores» a los barajados por los técnicos que han venido estudiando y denunciando los riesgos del embalse por encargo de la Coordinadora, como los doctores Casas y Rebollo.

«Por su imposibilidad material, en ningún caso se establecen medidas de evacuación de núcleos de población», aclaró la abogada de la Coordinadora, y añadió que, «en el colmo del ridículo, también contempla el intento de retención del agua embalsada con sacos llenos de arena e incluso con el transporte de materiales mediante camiones».

A modo de resumen, afirmó que las medidas contempladas en este Plan de Emergencia «a lo más que llegarán será a anunciar, a quien tenga la suerte y el privilegio de recibir los avisos, su muerte en pocos minutos o segundos, con el arrasamiento del lugar en el que están».

En este sentido, aseguró que en la mayoría de los casos estas medidas no serán efectivas para evitar las muertes, «por pura imposibilidad material», y que incluso muchos de estos fallecimientos «se podrían producir mientras estuvieran escuchando el mensaje telefónico».

Personas de avanzada edad

A modo de ejemplo, Beaumont citó que en Agoitz, localidad situada a escasa distancia del embalse, no daría tiempo para nada, y que en los demás núcleos de población entre Agoitz y Zangoza «todas las personas de avanzada edad, que incluso en el devenir diario no pueden valerse por sí mismas, no tienen absolutamente ninguna posibilidad de ponerse a salvo».

«Al margen de ellos, los que simplemente estén circulando en vehículos en el momento de cualquier evento, los que se encuentren en sus tractores trabajando la tierra, los que en ese momento se encuentren dormidos... la única medida no prevista específicamente en el Plan de Emergencia es encomendarse al cielo», dijo a modo ilustrativo.

También calificó de «singularmente grave e inaceptable» el hecho de que «la puesta en riesgo de miles de personas» por el pantano de Itoitz por parte de sus responsables se está realizando de forma «consciente y voluntaria».

«Aquí no estamos hablando de riesgo natural alguno, sino de un riesgo creado artificialmente donde antes no lo había, un riesgo -recordó- creado por los promotores y responsables de la presa para que lo sufran, permanentemente, miles de personas. Con este riesgo impuesto a la población civil se nos relega a las personas que vivimos en las orillas de los ríos Irati, Aragón y Ebro a ser a partir de ahora, y para siempre, ciudadanos de segunda clase que tenemos que vivir de forma permanente en precario para que otros se enriquezcan a costa de nuestra seguridad».

Información del riesgo real

A la vista de esta situación, la Coordinadora de Itoitz anunció que en los próximos días va a remitir a todos los domicilios de los núcleos de población situados entre Agoitz y Zangoza los datos concretos correspondientes a todas y cada una de las afecciones derivadas de una rotura o funcionamiento incorrecto del proyecto de Itoitz.

La misma información será remitida a todas las alcaldías de los ayuntamientos y concejos situados entre Agoitz y la desembocadura del río Ebro en Tarragona, ya que las consecuencias de una catástrofe en la presa llegarían hasta allí.

Por su parte, José Luis Beaumont señaló que algunas personas se están marchando de la zona y que hay «mucho miedo».

Sirenas

El próximo lunes, a las 12:00, sonarán por primera vez las sirenas instaladas en los pueblos del entorno de Itoitz para avisar a los vecinos de que se ha producido una hipotética rotura de la presa principal.

Ineficaces

La Coordinadora de Itoiz advierte de que estas sirenas serán ineficaces para que la población civil se pueda poner a salvo, y que a lo más que se llegaría, si así ocurriera, sería a «avisarles de que van a morir».

a 26,4 metros

El Plan de Emergencia elaborado por la CHE reconoce que una inundación llegaría de inmediato a Agoitz y en 24 minutos a Irunberri, y que la altura de las aguas se situaría entre los 18,5 y los 26,4 metros.

Etiquetar la ropa para identificar cadáveres

El Plan de Emergencias de Itoitz se ha complementado estos días por la Agencia Navarra de Emergencias con otras medidas que la Coordinadora considera en sí mismas «insultantes». Como botón de muestra, Marijose Beaumont señaló la siguiente medida: «Se indica a la población que en caso de declararse una situación de emergencia tienen que abandonar de inmediato sus domicilios, pero antes de hacerlo tienen que coser en la ropa de sus familiares etiquetas con su identificación. Se ruega así a la población civil que en situación de emergencia colaboren en medidas previas para facilitar la identificación de cadáveres».

Por otro lado, y frente a las afirmaciones de los organismos que defienden el proyecto de Itoitz en el sentido de que «los riesgos de anomalía en las presas construidas y explotadas son prácticamente inexistentes», la abogada de la Coordinadora recordó que las mayores catástrofes derivadas de presas y embalses se han producido en las primeras fases de su llenado y puesta en explotación, que son las fases en que se encuentra el embalse de Itoitz.

Como casos más significativos, y ciñéndose a Europa, señaló los siguientes: 608 muertos en Lorca (Murcia), por la rotura de la presa de Puentes y el desembalse súbito de 30 hectómetros cúbicos en abril de 1802; otros 600 muertos en 1923 en Gleno (Italia), por la rotura de la presa; 144 muertos en Ribadelago (Zamora), por la rotura de la presa de Vega de Tara en 1959, y 421 muertos en el distrito de Cannes (Estado francés) por el desembalse súbito de 22 hectómetros cúbicos en 1959. I. V.

La ladera sigue deslizándose y los terremotos ascienden a 1.846

Desde que comenzó el llenado del embalse de Itoitz, hace cuatro años, ya se han registrado 1.846 terremotos en el entorno del embalse. En lo que llevamos de semana se han producido 15, y el último de ellos tuvo lugar el pasado sábado a las 15.15 horas. Estos datos fueron aportados ayer por Patxi Gorraiz, quien añadió que «los extraños ruidos han desaparecido tan misteriosamente como llegaron».

El portavoz de la Coordinadora informó de que en estos momentos Itoitz está casi lleno, ya que las aguas están en la cota 582 y cubren el 84% del vaso.

El propio Gorraiz destacó la gravedad de esta situación, teniendo en cuenta que, según los datos recogidos de los inclinómetros colocados en el embalse, la ladera izquierda sigue deslizándose y avanzando. «Todavía lo hace a un ritmo lento, de varios milímetros al año, pero sigue avanzando», advirtió.

Frente a los «estudios maquillados» que vienen siendo ofrecidos por la CHE desde el año 2000, Gorraiz informó de que el volumen de material que se está moviendo en esta ladera izquierda asciende a 30 hectómetros cúbicos, que es el equivalente al embalse de Eugi cuando se encuentra totalmente lleno.

Tras recordar que la sismicidad está provocada «artificialmente, por el llenado del embalse», el portavoz de la Coordinadora responsabilizó a los responsables del proyecto de Itoitz de lo que pueda ocurrir. «Nadie sabe cómo y cuándo va a producirse un importante terremoto en el Valle de Irati, ni si su epicentro se localizará en el emplazamiento de la presa, en la ladera izquiera o en otro lugar. Pero lo que sí saben los responsables del proyecto -remarcó- es que son ellos los que están provocando el deslizamiento de la ladera izquierda y los temblores del suelo».

Para evitar que continúe el deslizamiento y los terremotos, y por consiguiente «eliminar cualquier peligro para la población», Patxi Gorraiz reiteró que el vaciado del embalse es la única medida eficaz. I. V.

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