GARA > Idatzia > Mundua

Los Verdes cambian ideología por cuotas de poder en Alemania

Poco queda ya de aquellos Verdes alemanes que irrumpieron en la política con un discurso rupturista que hizo temblar el sistema. Bajo la dirección de Joschka Fischer, los Verdes han cambiado su ideología por cuotas de poder. Inicialemente, pactaron con el socialdemócrata SPD en varios «länder» y a nivel estatal. El ciclo se ha cerrado con el pacto alcanzado en Hamburgo con la CDU de Angela Merkel.

p024_f01_097x199.jpg

Ingo NIEBEL |

Érase una vez un partido verde que valoró tanto la democracia de base, su pacifismo y ecologismo que era como una bomba de relojería para cualquier socio. El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) era el primero en vivir en su propia carne una convivencia con los incalculables Verdes en una coalición. Eso fue hace 25 años en Hesse. Desde entonces, el primer ministro verde de un gobierno regional, Joseph Martin Fischer, puso a raya a su partido. Con la misma agresividad que utilizó en la kale borroka alemana de los años 70 contra la policía eliminó a los denominados fundamentalistas, los «fundis», abriendo paso a los «realos». Tan sólo quince años más tarde, en 1998, los Verdes eran tan «realistas» que el SPD - con el visto bueno de los poderes fácticos - aceptó el bipartito «rojiverde» a nivel nacional.

Fischer, el ex borrokalari de Frankfurt vinculado a buscados activistas de la lucha armada, ocupó la cartera del ministro de Asuntos Exteriores. En 1999 junto con el canciller Gerhard Schröder llevó a Alemania a su primera guerra desde 1939, una vez más contra Yugoslavia. Fischer recibió el impacto de una bolsa de pintura roja en el congreso de su partido pero la mayoría aprobó su gestión, sacrificando su ideal pacifista en el altar del posibilismo político. Por eso no les resultó muy difícil a los Verdes justificar otra contienda más, tan sólo dos años más tarde.

Desde 2001 militares están luchando -y muriendo- en Afganistán. Con Fischer y su ministro de Medio Ambiente Jürgen Trittin los verdes dejaron también de ser ecologista. Vendieron el cierre pactado de las centrales nucleares como el gran logro de su segundo valor ideológico. Sin embargo, el pacto con la industria nuclear preveía que ésta podría utilizar las centrales atómicas el tiempo previsto sin que fuera molestada más por manifestaciones antinucleares.

A partir de entonces los Verdes se habían establecido como cuarta fuerza política que ya no suponía ningún problema para nadie, salvo para el partido liberal (FDP). Hasta 1998 sólo el partido de Guido Westerwelle decidía si gobernaba la CDU o el SPD en Berlín. En tiempos del gobierno rojiverde se convirtió en el socio preferido de la CDU a nivel regional. Ahora los Verdes han mostrado a la derecha que ellos también son «sociables». La capacidad de juntarse también con la derecha se debe también a que muchas profesiones libres, sobre todo las del sector de la informática, pero también profesores se identifican con los planteamientos generales de los Verdes.

Además el partido, con el 9% de los votos que suele sacar en los comicios, está en condiciones de ofrecer puestos en la administración pública y eso se paga en votos. En adelante el FDP tiene que pensar en si quiere gobernar junto con la CDU y los Verdes.

Eso no significa que la CDU se «izquierdiza», sólo cambia de estilo porque le conviene. La debacle en Hesse se debía al discurso derechista de su ministropresidente Roland Koch. En Hamburgo y Baja Sajonia perdió mucho menos porque sus «barones» Von Beust y Christian Wulff, respectivamente, dijeron lo mismo pero mucho más suave. Luego, la CDU ha de dejar el neoliberalismo, tan defendido por su ala derecha y el FDP, debido a la crisis financiera que ha desatado en EEUU y que afecta asimismo a los bancos alemanes, pero el partido de Merkel está muy lejos de traicionar al capitalismo. Éste busca su continuidad mediante otro modelo político, vestido de coalición «negriverde».

hamburgo

La derechista CDU y los anteriormente alternativos Verdes formarán coalición en Hamburgo, lo que supone un cambio en el sistema de alianzas tradicionalmente establecido en Alemania.

ex pacifistas

El apoyo a la guerra de la OTAN en Yugoslavia en 1999 y a la presencia de tropas alemanas en Afganistán certificó que el pacifismo radical de los primeros verdes había pasado a la historia para pactar con el SPD de Schröder.

ex ecologistas

Las posiciones radicalmente antinucleares de los Verdes acabaron con el pacto que permite a la industria atómica seguir gestionando sus centrales sin la molestia de las manifestaciones ecologistas.

La alianza con la derecha abre el abanico de nuevas coaliciones

La coalición de la Unión Demócrata-cristiana (CDU) con el partido de Los Verdes en Hamburgo añade una nueva fórmula a la aritmética política del

país. La cuestión más superflua que se plantea es si la CDU de la canciller Angela Merkel se «izquierdiza» o si Los Verdes se «derechizan».

La nueva constelación cuestiona el papel de los liberales y asusta a los socialdemócratas.

Desde las últimas elecciones generales, celebradas de forma anticipada, la política alemana está dominada por un sólo deseo de sus actores tradicionales: mantener el poder, cueste lo que cueste.

La lucha por implantar un modelo político, económico y social diferente al actual ha pasado a la Historia. Lo que les une a los partidos tradicionales es mantener el sistema reformándolo como mucho.

El denominador común es que no hay que buscar solución a los problemas, sino saber administrarlos.

En esta dinámica hay que ubicar la coalición que tienen pensada firmar la CDU y los Verdes en Hamburgo. A finales de mes los congresos regionales de ambas formaciones han de dar su visto bueno al pacto elaborado por el ministro-presidente en funciones, el cristiano-demócrata Ole von Beust, y su futura socia de Gobierno, Christa Goetsch.

Desde que ambos dieron a conocer el resultado positivo de sus negociaciones, los jefes de sus organizaciones no hicieron otra cosa que restarle importancia, diciendo que el modelo no valía de ejemplo para un bipartito «negriverde» a nivel nacional. Eso decían tanto la canciller Merkel, a la sazón presidenta de la CDU, como también la co presidenta de los Verdes, Renate Künast. I.N.

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo