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Los trabajadores asiáticos pegan las zapatillas Nike por dos dólares diarios

La industria de artículos deportivos es la que está obteniendo las mayores ganancias ante los próximos Juegos Olímpicos en Beijing. Sin embargo, los trabajadores del sector que se sitúan en el sureste asiático están siendo explotados y pagados con salarios míseros inferiores a dos dólares diarios, como denuncia un informe de la Confederación Sindical Internacional en su reciente estudio «Salvando obstáculos».
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Juanjo BASTERRA |

La Confederación Sindical Internacional (CSI) denuncia, a través de la campaña «Juega Limpio 2008», la tremenda explotación que sufren los trabajadores del sureste asiático que se dedican a la fabricación de zapatillas deportivas y balones para las grandes multinacionales, que son las que, en realidad, obtienen enormes beneficios directos, mientras que los míseros salarios de los trabajadores van a la baja.

Las Olimpiadas de Beijing han activado la producción de ropa y material deportivo, pero todavía en China los trabajadores «pegan zapatos deportivos por menos de dos dólares al día y cosen balones por 50 centavos de dólar». De hecho, el informe de la Confederación Sindical Internacional explica que «un trabajador que elabora zapatos de la marca Adidas en China tendría que trabajar más de cuatro meses para pagar una entrada para la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos».

Negocio en alza

Se calcula que los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 elevaron el precio de las acciones de Nike, Adidas y el proveedor taiwanés de ropa y calzado deportivo Yue Yuen en un 14,7%, un 11,9% y un 8,8%, respectivamente, en relación con los que «tenían tres meses antes de los Juegos Olímpicos y los que tenían tres meses después».

La Copa Mundial de Fútbol aumentó las ventas de balones Adidas, patrocinador oficial, que elevó las ventas en un 30% en ese período, lo que supuso un crecimiento del negocio en un 20%, hasta los 1.467 millones durante el segundo semestre de 2006. El año pasado, la campaña «Juega Limpio 2008» publicó un informe sobre las violaciones de los derechos laborales en la producción de artículos con la marca olímpica, y desde entonces ha tratado de conseguir un compromiso concreto del Comité Olímpico Internacional (COI) sobre la forma en que dará seguimiento a estas cuestiones.

Incumplimientos del COI

«Cinco años después de habernos dirigido al COI para abordar esta cuestión, no se ha conseguido un compromiso concreto de su parte, y todavía sigue sin estar claro cómo van a tomar medidas sobre las cuestiones pendientes en lo relativo a los derechos laborales. Estamos listos para empezar a trabajar con ellos de inmediato con el fin de obtener resultados concretos», señaló el secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), Guy Ryder

A medida que se aproxima la cuenta atrás para los Juegos Olímpicos de Beijing, las trabajadoras que producen los artículos para las empresas internacionales de artículos deportivos, que gastan millones en el patrocinio olímpico y deportivo, «siguen trabajando un número excesivo de horas y reciben salarios de miseria». Así concluye el informe «Salvando obstáculos: pasos para mejorar los salarios y las condiciones de trabajo en la industria mundial de artículos deportivos».,

Ese trabajo, que se ha basado en entrevistas con más de 300 trabajadoras y trabajadores de la industria de artículos deportivos en China, India, Tailandia e Indonesia, muestra que «las violaciones de los derechos de los trabajadores siguen siendo la regla de la industria de artículos deportivos, inclusive en los lugares de trabajo donde se produce para Adidas, patrocinador de los Juegos de Pekín y Londres y de numerosos equipos olímpicos nacionales».

Salarios miserables

«Las trabajadoras y trabajadores que fabrican los artículos vendidos por las principales marcas como Adidas, Asics, New Balance, Nike y Puma siguen ganando salarios miserables, pese a que los beneficios de las empresas se han disparado en cientos de millones de dólares, e incluso a veces en miles de millones de dólares», manifestó Neil Kearney, secretario general de la Federación Internacional de Trabajadores del Textil, Vestuario y Cuero, una de las organizaciones que coordinan la campaña «Juega Limpio 2008 con miras a los Juegos de Beijing».

El informe de la campaña «Juega Limpio» expone la situación en Yue Yuen, el poco conocido fabricante de Hong Kong que produce una sexta parte del calzado deportivo del mundo entero y cuenta con marcas como Adidas, Nike y New Balance entre sus clientes más importantes. Uno de los trabajadores de una de las fábricas de producción de Yue Yuen para New Balance en Dongguan, China, afirma, según recoge el informe de la CSI, que «estoy muerto de cansancio. Dos de nosotros tenemos que pegar 120 pares de zapatos por hora. Trabajamos sin parar y siempre con el miedo de no trabajar bastante rápido para abastecer de suelas a la siguiente línea de producción. Estamos cansados y sucios».

En el informe también se recogen testimonios de trabajadores otros lugares del sureste asiático que realizan ese tipo de encargos para las multinacionales. En la fábrica Joyful Long, en el delta del río Pearl, en China, que abastece a Adidas, Nike, Umbro y Fila, las horas extraordinarias pueden llegar a alcanzar las 232 al mes, mientras que los salarios medios representan casi la mitad del mínimo legal.

La situación es inquietante a pesar de los códigos de conducta adoptados por la mayoría de las grandes marcas de ropa deportiva hace ya más de quince años. El estudio, avalado por la Confederación Sindical Internacional, muestra que los trabajadores siguen siendo objeto de una presión enorme para satisfacer las cuotas de producción, porque tienen que trabajar un número excesivo de horas extraordinarias, «que además no se contabilizan ni se remuneran».

Asegura también que son objeto «de violencia verbal, amenazas contra la salud y la seguridad e incumplimiento de la obligación legal de proporcionar programas de seguro médico y otros tipos de cotizaciones para los empleados».

Las multinacionales de las marcas de artículos deportivos han argumentado «durante muchos años que no pueden aumentar los salarios unilateralmente, pero creemos que pue- den hacerlo colectivamente», afirmó Jeroen Merk, de la Campaña Ropa Limpia (CRL).

«Estas empresas controlan los mercados de artículos y calzado deportivos; actuando conjuntamente y situándose realmente a la cabeza del sector en lo relativo a salarios y otras cuestiones fundamentales es posible poner fin al sufrimiento y miseria que soportan estos trabajadores».

Flexibilidad y doce horas

En el informe se reconoce que los trabajadores ubicados en el extremo inferior de la cadena de producción y abastecimiento «no sólo han visto forzados a cargar con la mayor cuota de flexibilidad, sino que también han sido obligados a arrastrar los costes asociados a las exigencias de los consumidores de precios más bajos».

Los trabajadores de la cadena Yue Yuen trabajan entre diez y doce horas de promedio al día y perciben un salario mensual que no supera los 120 dólares.

El informe identifica los bajos salarios, el abuso de contratos de corta duración y otras formas de empleo precario, las violaciones de la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva y el cierre de fábricas debido a la reestructuración de la industria como las cuatro problemáticas clave en las que debe mejorar la industria de artículos deportivos.

«Juega Limpio 2008» ha invitado a los líderes del sector a una reunión que se celebrará en Hong Kong.

Declaraciones
cuatro meses

Un trabajador chino que está elaborando las zapatillas o los balones que son un reclamo en las Olimpiadas de Beijing necesitará, debido a su salario bajo, de cuatro meses de su sueldo para lograr una entrada para la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos en Beijing en junio.

Yue YUen

Esta empresa multinacional asiática cuenta en China con más de 210 líneas de producción, que emplean a cerca del 70% de la mano de obra del sector. Las principales plantas se encuentran en Guangdong y emplean de forma directa a 40.000 trabajadores y 50.000 en temporada alta.

excelentes ganancias

El informe reconoce que las empresas que dominan la industria mundial de los artículos deportivos como Nike, Puma, Adidas, Kappa, Asics, Yue Yuen, Under Armour y Li Ning han incrementado sus ganancias en un margen considerable, algunas por encima del 200% después de Atenas 2004.

perdida salarial

La denuncia de la Confederación Sindical Internacional indica que en muchos países los trabajadores no han visto aumentados sus salarios y muchos de ellos han tenido que luchar para que les paguen el mínimo legal, las horas extraordinarias y otros beneficios que se recogen en la legislación.

Altísima rentabilidad de los fabricantes

El informe de la CSI reconoce la altísima rentabilidad de las empresas del sector. «La industria mundial de artículos deportivos no sólo hace productos, ropa y calzado deportivos, sino que obtiene una enorme rentabilidad económica». En 2005, el valor de mercado de este sector de la ropa y calzado deportivo se estimó en cerca de 50.000 millones de euros. Nike y Adidas controlan el 60% del calzado deportivo y, entre ambas, tienen el 18% de la indumentaria deportiva. Puma controla el 7% del mercado del calzado deportivo. Según los datos del informe, desde las Olimpiadas de Atenas en 2004, Nike, Puma, Adidas, Kappa, Asics, Yue Yuen, Under Armour y Li Ning «han incrementado sus ganancias de forma considerable, entre un 51% y un 289%».

En contraste, los trabajadores que elaboran los zapatos, la ropa, los balones de fútbol y otros artículos deportivos «están ganado hoy día menos dinero en salarios reales de lo que ganaban hace diez años». La CSI recuerda que en Bangladesh se produjeron protestas y se les elevó el salario a 24,3 dólares al mes, pero es menos que el salario mínimo de 1995. J. BASTERRA

«cansados y sucios»

«Estoy muerto de cansancio. Dos de nosotros tenemos que pegar 120 pares de zapatos por hora. Trabajamos sin parar y siempre con el miedo de no trabajar bastante rápido para abastecer de suelas a la siguiente línea de producción. Estamos cansados y sucios», afirmó un trabajador de Yue Yuen.

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