GARA > Idatzia > > Mundua

Se reabre el agrio melón sobre la implicación gala en Afganistán

La muerte de diez paracaidistas franceses en una emboscada talibán cerca de Kabul ha dejado en evidencia el grado, y el riesgo, de la implicación gala en la operación de venganza iniciada por EEUU hace siete años en Afganistán tras el 11-S. La oposición arremete contra el presidente, Nicolas Sarkozy, quien decidió enviar refuerzos en abril, y la prensa se pregunta qué hace el Ejército francés en el cenagal afgano.
p017_f01_097x144.jpg

GARA |

Tras el shock de la muerte de diez soldados franceses en una emboscada en Afganistán, la oposición y buena parte de la prensa se interrogaban ayer sobre la implicación gala en el cenagal afgano y sobre la estrategia a adoptar frente a una resistencia cada vez más audaz.

Este ataque ha arrojado a la opinión pública a una realidad hasta ahora vista desde lejos. «París está haciendo la guerra en Afganistán», se encargaba de recordar un editorialista.

Lo políticamente correcto ayer era hablar de la repatriación de los cadáveres, del desplazamiento a Kabul del presidente, Nicolas Sarkozy, y del homenaje nacional previsto para hoy, en un intento de evitar la polémica por la decisión del inquilino del Elíseo de reforzar el contingente francés.

«Es hora de solidarizarse con las familias», señaló el número uno del PS, François Hollande, quien no obstante añadió que «también es el momento para reflexionar sobre el sentido de nestra presencia en Afganistán», con 3.000 soldados.

Según él, «hay que saber qué hacen nuestras tropas allí y cuánto tiempo van a estar», ya que «son los afganos mismos quienes han de procurarse su seguridad (...) No debemos implicarnos en una operación de ocupación», añadió.

La víspera, Hollande reclamó la convocatoria urgente de las comisiones de Exteriores y Defensa del Senado.

Un diputado del partido en el poder, la derechista UMP, anunció la creación en setiembre de una «comisión de evaluación» parlamentaria.

El PS se opuso en abril al envío de los refuerzos anunciados por Sarkozy, alertando del riesgo de caer en el lodazal afgano, y denunció el atlantismo del presidente francés, amigo del inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush. Un sondeo elevaba al 68% los franceses opuestos a esta decisión de Sarkozy.

«Cómo ganar una guerra militarmente imposible de ganar?», se preguntaba ayer el diario de tendencia socialdemócrata «Liberation», que insistía, no obstante, en estimar que la guerra en Afganistán sería «legítima», al contrario que la de Irak.

Más tajante, el PCF fue más allá y exigió el regreso de los 3.000 soldados desplegados en Afganistán.

Críticas más cercanas

El diario «Le Monde»insistía en que «el presidente debe explicar a los franceses por qué sus soldados mueren a 6.000 kilómetros de su tierra».

Ya en el propio campo del Gobierno, el diputado de la UMP Pierre Lellouche propuso una «revisión de la estrategia de la OTAN» en aquel país, habida cuenta de que la actual estaría «a punto de fracasar» ante la ofensiva talibán.

Tampoco faltaron las críticas de algunos supervivientes y familiares de víctimas del ataque.

Soldados heridos, entrevistados por «Le Monde», denunciaron la lentitud de la reacción del mando militar y aseguraron que estuvieron bajo el fuego enemigo «durante cuatro horas y esperando refuerzos».

Los testimonios desmienten a su vez la versión oficial y aseguran que los bombardeos aéreos de la OTAN destinados a defenderles tuvieron como objetivo el convoy emboscado y mataron a varios soldados.

El padre de un soldado muerto, Joël Le Pahun, insistió en que «el Gobierno tiene que dejar de enviar a nuestros hijos a la muerte y a dejarse triturar en un campo de tiro en la que muchas veces es la primera misión para muchos; una misión imposible». Le Pahun, cuyó hijo iba a cumplir ayer 20 años, exigió saber «qué es lo que ha pasado realmente porque hay preguntas sin resolver».

GENERALES

Un buen número de generales franceses presentaron un documento interno muy crítico con la implicación del Estado francés en una «guerra de guerrillas»

historia

El Instituto Francés de Análisis Estratégico insiste en que el refuerzo de tropas no garantiza la victoria. La URSS «desplegó decenas de miles de soldados y nunca llegó a controlar el país» asiático.

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo