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«Procuramos no coger trabajos que frenen la marcha del grupo»

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Rafa Rodrigo Perurena

Guitarra del grupo Willis Drummond

Formados en Baiona, Willis Drummond llevan en escena alrededor de cinco años. Durante este tiempo han recorrido la mayor parte de locales alternativos de Euskal Herria, entorno que encaja con su filosofía de grupo. “Willis Drummond” es el título de su nuevo álbum, grabado en Bonberenea de Tolosa, editado por Bidehuts, bajo Creative Commons y distribuido por Gor.

Pablo CABEZA | BILBO

Hubo una popular teleserie norteamericana, a principio de la década de los ochenta, «Diff'rent strokes», en la que dos niños negros eran adoptados por un blanco. En parte transmitió la idea de que los negros también podían triunfar en televisión, pero la realidad fue que los dos actores (en realidad, los tres; había una niña blanca) acabaron muy mal: problemas de drogas, un asesinato, sobredosis mortal, cárcel, sectas... Uno de los dos niños de la serie se llamaba Willis Drummond, de donde toman nombre nuestros protagonistas de hoy.

En la Baiona de finales de la década de los noventa funciona Berri Beltza, que da paso, a principios de la presente década a Eelan, donde encontramos a Xan Bidegain, bajo, y Jurgi Equiza, guitarra y voz. Tras el final de éstos últimos, en 2002, y al margen de otras pequeñas experiencias, nace Willis Drummond, que se completa con Pipo a la batería. Tras los primeros ensayos y actuaciones, donde también tuvieron un teclista, Pipo lo deja y entra en su lugar Felix Buff, quien toma los parches un poco antes de la edición del primer disco, «Anthology», grabado a mediados de 2006 y publicado en enero de 2007. Asimismo, en noviembre de 2006 se incorpora al grupo Rafa Rodrigo, guitarra, quien conoce a los componentes por cruces de actuaciones con sus respectivas bandas previas.

Actualmente Xan y Jurgi comparten devoción musical con Los Cojonudos, banda de punk-rock de Baiona. Felix, el más joven con 23 años, es de Donostiri, área en la que toma experiencia en bandas como Rainbow of Death, disueltos, y Monarch, que perduran sin él. Comparte también parches con Joseba Irazoki, notable guitarrista de Bera, con quien participa en las experiencias Do y Rüdiger. Rafa es el veterano del grupo, es de Irun y ya de joven se lió con la música bien como solista o integrado en grupos de barrio. Como músico crece en Skunk, donde pasa once de sus años, hasta la ruptura en marzo de 2007. Su actividad paralela es la fotografía, donde también muestra talento y singularidad. No es complicado verle sobre el escenario con Willis Drummond y sacando fotos, debajo, al siguiente grupo de la noche.

Recorrido el árbol musical del cuarteto, cabe observar que en el foso yacen una larga lista de estilos y variedades: ska, rock, punk-rock, folk... Experiencias que convergen ahora en un estado rockero con base en el blues-rock de los setenta tramitado con la urgencia y clase del hard-rock arcano. No obstante, resulta complicado situar al cuarteto pues si bien el rock, los ritmos densos, la voz desgarrada y el peso de las guitarras definen a los actuales Willis Drummond, el grupo también se codea con ritmos cercanos al punk-rock o la oquedad sónica de unos Black Sabbath.

Willis Drummond empieza su camino en 2004 en Makea, al lado de Lekorne, donde tienen la base en la actualidad y a diez minutos de Hazparne. Tres del grupo viven juntos en el caserío Larrondoa, de buenas dimensiones y rodeado de campas. Entorno perfecto para que la vivienda les sirva también como centro de ensayo y creación. «La verdad es que vivimos bastante bien, no nos podemos quejar. Si estamos por aquí, igual vamos a Heleta a jugar a pala, a tomar algo o a un restaurante donde nos tratan muy bien... Los fines de semana, si no tocamos, andamos por sitios bastante variados: Irun, Baiona, conciertos...», concluye Rafa.

Al final, lo que nos deja Willis Drummond es un disco magnético, pegado a la piel del rock setentero, pero con recursos actuales. Predominan los ambientes guitarreros crudos, salvajes, rojos y amables. Tensión rockanrolera que convierten a WD en una de las experiencias más intensas del rock vasco actual.

Willis Drummond actúa en locales alternativos, en líneas generales pequeños... ¿trabajan en otras cosas?

En el sentido tradicional del término, trabajamos lo menos posible, procurando no coger trabajos que frenen la marcha del grupo. Nos apañamos con poco dinero, somos bastante austeros. Nuestra prioridad es el grupo, sin duda, pero, bueno, también tenemos que currar.

Se apuesta por el hard-rock con raíz blues, como AC/DC, y base en los setenta, ¿quizá por los discos de los padres o los hermanos?

Bueno, yo les mangaba muchos discos a dos de mis tíos, el padre de Felix (el batería) le dio cintas de cierto grupo de Liverpool muy conocido cuando era muy pequeño (pero éstos sólo le han influenciado a él) y Xan dice que, si por su hermano mayor fuera, le gustaría Elton John... y no es el caso. Sí escuchamos discos viejos, pero no sé porqué.

Remiten a AC/DC, algún apunte oscuro de Black Sabbath, la bestialidad de Motörhead y el rock setentero.

Sí que van por ahí los tiros; solemos tocar una versión de Motörhead. Y hace tiempo empezamos a sacar una de Black Sabbath, pero se ha quedado en el cajón, de momento. También estamos planteando currarnos una de AC/DC. Algunos Willis ya han ido a verlos a París y ya tenemos las entrada para Barna.

En esa trasera del baserri, donde ensayan, ¿tampoco se animan con las versiones?

No, sí hacemos y tocamos versiones. Algunas no han pasado del local de ensayo, pero otras se han colado al directo, como el «Rock'n'roll», de Motörhead; el «Kick out the jams», de MC5; «Bed for the scraping», de Fugazi; «Ta garena», de Varlin, una de Beast of Bourbon.

¿Les van apuestas rockeras actuales como las que proponen Franz Ferdinand, The Vines...?

No, no nos gustan y espero no herir ninguna sensibilidad siendo así de tajante.

«Ta garena» la toman de una demo de Varlin, grupo anarco-punk salvaje. Tengo entendido que son colegas.

Nos gustan mucho Varlin. El alma mater de Varlin es Txantxo, sí, muy amigo nuestro, de hecho estuvo viviendo con nosotros un tiempo. Nuestro bajista (Xan) tocó con Varlin una temporada y nuestro técnico de luces (Niko) toca el bajo con ellos actualmente. Viven en el interior de Iparralde. Txantxo reside actualmente en Donaixti, un pueblo muy pequeño. Su página web es: http://varlin.propagande.org.

Disco de bajo presupuesto, pero de excelente resultado.

Ha sido un parto difícil. La grabación se alargó mucho más de lo pensado. La hicimos en Bonberena, el gaztetxe de Tolosa, con Karlos Osinaga (de Lisabö). Las primeras mezclas se perdieron, las disponibilidades de Karlos y las nuestras no coincidían, luego no acabábamos de estar satisfechos, bien nosotros o el técnico, por lo que le dimos muchas vueltas al asunto. Pero bueno, finalmente estamos contentos, pensamos que el sonido del disco es fiel a lo que somos. Aprovecho para saludar y dar las gracias a Karlos y a Bonberenea; ese gaztetxe es increíble.

 
VERSIONES

«Solemos tocar una versión de Motörhead. Y hace tiempo empezamos a sacar una de Black Sabbath, pero se ha quedado en el cajón, de momento. También estamos planteando una de AC/DC»

Ficha

Bergara: Hoy. Gaztetxea. 21.30.

Hendaia: Sábado. En frente de los bomberos. 19.00.

Contacto grupo: Myspace.

Contacto rafoto: www.flickr.com/photos/rafoto.

LIBRES

«La verdad es que vivimos bastante bien, no nos podemos quejar, trabajamos lo menos posible, y si estamos por aquí, igual vamos a Heleta a jugar a pala»

«Las líneas de la portada se relacionan con las letras»

El diseño del disco es muy elegante y original. Doble portada acartonada, en rojo y con varias líneas geométricas intrigantes y relacionadas con varias letras del álbum.

El diseño lo hemos desarrollado entre todos y con la ayuda de Joanes Buff, hermano de Felix y gran amigo del grupo. Alguna vez se ha ocupado también de nuestro sonido en concierto. Las líneas de la portada salen de un cuadro que hizo la madre de Felix y el propio Joanes. Sí, lo de las líneas tiene relación con varias letras del disco en las que utilizamos éstas como recurso para abstraer algunas ideas (¡Vaya frase de «gafapasta» que he soltado!). Las letras pequeñas alborotadas del interior del disco son los títulos de las canciones. Quizá no sea muy práctico, pero creo que es artístico y original.

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«Las primeras mezclas se perdieron, las disponibilidades de Karlos Osinaga y las nuestras no coincidían... La verdad es que le dimos muchas vueltas al asunto»

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