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CRÓNICA | Mañana, fiesta en Donostia y Bilbao

Para lucir el mejor vestido en Santo Tomás, pañuelo en la cabeza sí o sí

Las semanas previas a Santo Tomás han sido una auténtica locura para las tiendas donde se venden trajes de baserritarra. A la vez de atender, desde el mostrador las tenderas solventan, incluso mañana, el gran día, los problemas de los clientes menos previsores y recalcan las «reglas de oro» a seguir a la hora de vestir el traje.

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Oihane LARRETXEA I

El reloj apenas había marcado las 9.30 y un grupo de mujeres guardaba la cola en la tienda de Idoia Odriozola de Donostia para hacerse con un traje de baserritarra, en vísperas de Santo Tomás, que llega mañana puntual a su cita con el calendario. Algunas esperan para comprar el conjunto entero y otras para completarlo, pero el número de clientas confirma la escasa previsión de la gente: «Esto funciona así: cuanto menos tiempo queda para la celebración, más trajes se venden», aseguran las dependientas. Desde Saski Naski también señalan que estas fechas «son clave» aunque aseguran que no todo el mundo espera al último día: «Siempre hay clientes precavidos que en octubre ya vienen a comprar porque saben que hay mayor oferta de tallas y estampados».

Las clientas, conscientes de que el tiempo se les había echado «encima», admitían que al final cada año andan igual: «A mi hijo no le había probado el traje hasta ahora y claro, me he dado cuenta demasiado tarde de que la casaca no le vale», decía Maite. Irene también lo ha dejado hasta el último momento porque opina que el traje «tiene un precio elevado» y en la lista de prioridades hay cosas más importantes: «Tengo tres hijas y un hijo, así que el presupuesto se me pone por las nubes. Por suerte este año sólo tengo que comprar un traje y las demás vestirán los heredados por las hermanas».

Reciclar y reutilizar

En referencia al gasto que supone adquirir el traje entero, desde Saski Naski aportan ideas para reciclar parte del vestuario: «Siempre se puede aprovechar un poco más el traje. Por ejemplo a la falda que se ha quedado pequeña se le añade una cenefa con otra tela y basta con comprar la camisa, ya que el resto de complementos, como los pañuelos o el delantal, siguen sirviendo y tiramos un año más con el mismo traje algo renovado». A la hora de añadir retales, recomiendan mezclar distintos estampados, porque en la época en que vestían con estas prendas así lo hacían: «Cuando la falda se rompía se añadían trozos, indistintamente del color o el dibujo». En ese sentido, animan a las clientas a que se atrevan con los estampados, porque a la hora de combinar «la norma es que no hay normas».

«Las chicas ven las flores y se echan para atrás, pero cuando se lo ven a otra chica les encanta y se atreven ellas también», explican. Y como anécdota cuentan que los chicos que acuden a comprar sin la novia son más fáciles de convencer para que innoven y no se «estanquen» con el mismo traje.

Normas a seguir

Reglas para combinar no hay, pero sí para vestir, ya que tanto desde Odriozola como desde Saski Naski las dependientas subrayan dos complementos a tener en cuenta y que hay que vestir nos gusten más o menos: el pañuelo de la cabeza y el calzado apropiado. «Las chicas deben de llevar el pañuelo en la cabeza sí o sí. Hay veces que lo llevan como si fuese una cinta o simplemente se dejan el pelo suelto y eso desmerece todo el traje», dice Cris desde Odriozola. Larraitz Rubio, de Saski Naski, también opina lo mismo y dice que al menos, en caso de no vestir el pañuelo, lo más apropiado para el conjunto del traje es recogerse el pelo.

El calzado, por otra parte, crea más de un problema, ya que muchas veces, sea por la lluvia o el frío, las abarcas resultan «incomodísimas». «Mucha gente viste botas de monte o deportivas y eso da al ojo. No se por qué en nuestro traje tradicional se ven esas mezclas tan raras; pedimos que la gente se vista con respeto porque no es ningún disfraz. ¿Acaso alguien ha visto una sevillana con zapatillas de fútbol?». Para las personas que hayan descartado la idea de las abarcas de goma o cuero, desde Saski Naski recomiendan un zapato negro o marrón.

Este año Santo Tomás toca en día laborable y por lo tanto mañana estarán tras el mostrador: «El mismo día se trabaja mucho, sobre todo con gente que viene a ponerse el pañuelo, aunque por la tarde cerraremos», dicen desde Saski Naski. Odriozola, en cambio abrirá todo el día, aunque aseguran que Santo Tomás «es un día precioso, hasta para trabajar».

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