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Pedro Horrillo, Bingen Fernández y Aitor Olano decidieron colgar la bicicleta pese a tener ofertas para renovar

La vida no acaba cuando termina la carrera de un profesional

Mientras Herrero y Camaño esperan todavía una llamada para evitar su retirada tras rechazar una oferta de renovación, quince vascos se han quedado sin equipo para competir en el pelotón profesional.

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Joseba ITURRIA I

Quince vascos se han quedado sin equipo para correr en profesionales este año, aunque David Herrero e Iker Camaño no han arrojado la toalla pese a estar a mediados de febrero, porque con su nivel es difícil asimilar que deben colgar la bicicleta.

David Herrero, que rechazó una primera oferta muy baja para renovar por Xacobeo pese a su buena temporada con dos victorias y una buena Vuelta, prefiere no hacer declaraciones. Iker Camaño, que también rechazó una oferta inicial para seguir en Footton, después llegó a un acuerdo para renovar, «pero Mauro Giannetti me ha dicho que en principio no les hace falta más gente, que tiraban con lo que tenían, aunque no cerraba la puerta definitivamente».

Mientras tanto, el santurtziarra señala que «estoy entrenándome como si fuese a correr, pero sin el incentivo de ir a las carreras. No se me hace duro salir a entrenarme por el momento y no tengo una fecha fija en la que diga hasta aquí llegamos. Es tarde, pero todavía sigue siendo pronto porque todos los años por estas fechas o más adelante ha habido alguna baja en algún equipo o una incorporación y ésa es la esperanza». Lo que rechaza es recalificarse para tener un ritmo competitivo porque «cuando era aficionado no me gustaba correr con gente demasiado mayor. Parece que quitas el sitio a cualquier chaval».

Todos los demás han asumido su futuro. Andoni Lafuente se ha pasado a la pista en el Cespa Euskadi, aunque ha corrido con la selección española la Challenge de Mallorca. Javier Etxarri (Lizarte) y Eneko Etxeberz (Caja Rural) se han recalificado. Bingen Fernández, que pasa a ser director del Garmin, Pedro Horrillo, que también tiene la opción de ser director en Rabobank, y Aitor Olano, decidieron rechazar las ofertas de renovar de sus equipos para buscar otro futuro tras dejar la bicicleta.

Los tres afectados del Murcia

Tres guipuzcoanos fueron los afectados por la imposibilidad de seguir Murcia y Ampo en el profesionalismo. Ya apuntamos el día de su homenaje en Itsasondo la opinión de Mikel Gaztañaga. Dioni Galparsoro destaca en su adiós que «no he logrado en el ciclismo lo que aspiraba. En lo tres primeros años me marcaba unos objetivos y rendía y en los tres últimos entré en un circulo en el que veía que este mundo no me llenaba como de joven. He tenido problemas de salud, lesiones que minaron mi moral y no tenía la ilusión necesaria para rendir».

La gota que colmó el vaso fueron las trabas en Murcia a Óscar Guerrero: «Con él recobré la moral y las ganas de luchar, pero no le dejaron trabajar a su manera y ha sido darme la puntilla. A gente que tiene ganas de hacer las cosas bien no le dejan y no tiene cabida y otros sí. Este año he esperado por si seguía con Ampo, pero se había convertido en un trabajo normal y el ciclismo no lo es, se necesita más ilusión». De cara al futuro realiza estudios de «grado superior, porque dejé los estudios en COU y con eso es difícil encontrar un trabajo. En el Goierri hay mucha industria, tengo dos años para estudiar y encontrar trabajo cuando acabe la crisis».

También la opción de Ampo era la última que barajaba Josu Agirre tras recibir la baja de Euskaltel, que agradece a la Fundación la oportunidad de ser cuatro años profesional, dos en Orbea y dos de naranja, y sólo le recrimina la forma en que le comunicaron la baja el 7 de octubre, tras enterarse antes por los medios de comunicación.

No tenía mucho margen para encontrar equipo y las lesiones también le habían impedido confirmar su buen nivel del debut en la Vuelta a Madrid, donde ganó una etapa y casi la general. Le queda la pena de que Ampo no se asociara antes con Footon «porque así habría habido más opciones. Sólo ha entrado Aitor y siento pena porque han sido cuatro años de profesional y al final del primero tuve una lesión y me costó recuperar. Me pasaron a Euskaltel y el primer año tuve problemas en la pierna izquierda. Las pasaba canutas. Al final en invierno estaba mejor la cosa, empecé bien, pero noté que no recuperaba por una infección del pecho, una mononucleosis. Hasta mayo estuve parado y me queda la sensación de no haber podido hacer un año entero. Lo he dado todo hasta que el cuerpo te dice basta. Me faltaba continuidad y no me han salido las cosas».

De cara al futuro comenta que «hice un cursillo de carpintería y seis meses de prácticas y a ver si me sale algo. Los amigos me dicen que esté tranquilo, tengo contactos, pero no estoy cómodo porque no soy de los que puede estar parado. Soy muy activo y nervioso, miro cursillos, de carnet de camión, de montaje de muebles... Tengo que moverme y haremos cosas que no hemos podido hacer antes».

Los tres Orbeas que lo dejan

Los otros tres vascos que han colgado la bicicleta corrieron en el 2009 en el Orbea. Eriz Ruiz de Erentxun se jugó una plaza en Euskaltel con Sesma y asume con elegancia no ser elegido: «En ocho años la mayoría de mis amigos me los ha dado el ciclismo, ha resultado algo muy positivo. Correr en profesionales ha sido una etapa dura en resultados, pero he podido disfrutar. He tenido días buenos, pero me ha faltado una regularidad. Sabía que este año para Sesma y para mí era definitivo para pasar o quedarnos fuera ya que por edad no podíamos seguir. Dependía de las bajas de Euskaltel, hubo una plaza, han confiado en Sesma y no puedo hacer otra cosa que desearle lo mejor».

De cara al futuro, el de Luko apunta que «estoy haciendo cursos, hice un módulo superior de desarrollo de proyectos mecánicos y ahora que está difícil encontrar trabajo hago cursos de reciclaje como cualquier persona que busca un empleo».

Ibon Lavin (Lemoiz) ya lo ha encontrado como mecánico de Orbea y Euskaltel. De su carrera destaca que «el profesionalismo es otro mundo, cambia mucho con respecto a aficionados. Debes tener la cabeza centrada. Si no, no haces nada en profesionales. He probado, he visto que no podía y estoy muy contento y agradecido a la Fundación y a Miguel por tener la oportunidad de pasar a profesionales y ahora de seguir como mecánico. No puedo pedir más, estoy metido en el mundo del ciclismo, que es lo que más me gusta».

Ha debutado como mecánico del Orbea en la Challenge de Mallorca, pero hará carreras con el Euskaltel, como el Criterium Internacional: «Algo ya sabía y el año pasado he aprendido mucho con Tomás, jefe de mecánicos, y con Julen, y ya le tengo el callo cogido», destaca Lavin.

Aitor Olano (Altzo) ha dejado el ciclismo por voluntad propia pese a tener oferta de Orbea para renovar: «He tenido la oportunidad de probar, he intentado hacerlo lo mejor que he podido, pero he visto que hay mucho nivel, que la cosa está muy difícil y he preferido tomar otro camino. Podía seguir un año más o dos, pero no veía un recorrido a largo nada seguro y he preferido dejarlo. Estaba estudiando Ingeniería superior, los últimos dos años lo tenía un poco aparcado. Preparaba asignaturas por mi cuenta y las sacaba. Pero si alargaba más lo de la bici me iba a quedar atrasado y he preferido terminar la carrera para mayo, cuanto antes mejor para buscar trabajo. Debía tomar una decisión y en el ciclismo no veía un futuro claro. Si hubiera visto que tenía opciones de ser un buen corredor habría seguido, pero para estar uno o dos años y dejarlo... Me ha costado mucho esfuerzo llegar hasta profesionales, pero también me ha costado mucho la carrera y no quería deteriorar mis opciones de acabarla y buscar un trabajo».

A los 23 años hace un balance positivo de su carrera ciclista: «Ha sido una experiencia que me va a valer, he aprendido mucho sobre la bicicleta, sobre la vida y de las situaciones que se dan. Es una etapa enriquecedora y volvería a repetirla. Llegar a profesionales era un sueño que tenía, he tenido esa oportunidad y estoy satisfecho y agradecido a los que me la han dado».

Astarloza, a la espera de la respuesta de la Española y del TAS a su recurso

Entre los vascos que se han quedado por ahora sin competir hay cuatro afectados por temas relacionados con el dopaje. Iñigo Landaluze puso fin a su carrera tras asumir su responsabilidad en su positivo conocido en julio. A Patxi Vila no le vale con que el TAS recortara su sanción por el suyo del 2008 y disputa y gana pruebas de triatlón de invierno a la espera de la llamada de un equipo. Igor Astarloa recibió un homenaje de despedida en Ermua al no poder luchar contra la sombra de la sospecha con el que le rodeó la UCI al incluirlo en una lista por valores anómalos en su pasaporte biológico.

Mikel Astarloza está pendiente de que la Española tome una decisión ante el recurso presentado por sus abogados y los asesores contratados por Euskaltel para demostrar su inocencia en el positivo comunicado a principios de agosto por una muestra de junio. Aún no ha sido sancionado, aunque el corredor y el equipo, que va de la mano con él en todo el caso, han preferido que no compita hasta que se posicione la Española. Si es sancionado, el mismo recurso será presentado al TAS para que decida. Aunque no han trascendido los argumentos del recurso, los expertos jurídicos que lo han redactado trasmiten optimismo de que se va a demostrar que no hay positivo y de que el corredor podrá competir este año.

Mientras tanto Astarloza se entrena igual que si fuera a competir para estar en forma cuando se anule la sanción que aún no ha recibido. Él ha sido rotundo al asegurar que no ha tomado ninguna sustancia dopante y su equipo confía en su inocencia en base a los análisis internos que nunca han dado un dato anómalo. Lo que no es normal cuando está la vida deportiva de un ciclista en juego es que ocho meses después de tomar la muestra todavía no haya una sanción y nadie sepa cuando y cómo se va a tomar una decisión definitiva. J. I.

Koldo GIL I Ex-corredor profesional
 «Quería tener un trabajo relacionado con el deporte o con la bicicleta»

¿Cómo fue el pase de dejar el profesionalismo?

El paso primero fue descansar mentalmente, olvidarme de todo lo que había pasado y de lo que iba a venir. Desconectar un tiempo, no hacer planes de futuro, cargar pilas y luego pensar qué iba a hacer. Siempre había tenido claro que quería un trabajo relacionado con el deporte o la bici. Entonces recibí una llamada de Borja Valdés, que tiene una agencia de viajes descubriendomundo.com y es una persona muy relacionada con el deporte. En junio empezamos con Travel Bike a organizar actividades en bicicleta. Hemos empezado con un stage invernal en Benidorm. He bajado 14 años seguidos y el clima y las rutas son buenísimas para la gente de aquí. Tenemos otra propuesta por el Pirineo navarro para andar en bici por la selva de Irati, Larrau... El camino de Santiago en bicicleta en siete días con NH, un viaje exclusivo con hoteles de 4 y 5 estrellas. En julio, del 19 al 23, hay una salida al Tour, con tres días de rutas y las dos etapas del Tourmalet, queremos hacer una salida para la Lieja y estamos abiertos a hacer viajes a la carta. Si un club cicloturista quiere ir a Dolomitas cinco días nos encargamos de la infraestructura, del viaje, hoteles, rutas...

¿Qué tal van las cosas?

Estoy muy contento. Es muchísimo trabajo, no pensaba que fuera tanto y estoy emocionado. Mi trabajo consiste en andar en bicicleta con gente que está de vacaciones y está de mejor talante. No es estar en la fábrica ocho horas. He andado en bici 20 años y tienes unos conocimientos de este deporte, de preparación física... y para un cicloturista o para cualquier cosa puedo aportar mucho. Me encantaría que gente que deje la bici entrara con nosotros, que los cicloturistas puedan andar con ex-profesionales, que tenemos anécdotas y conocemos todos los sitios. Por ahora estamos sólo dos, pero deseamos que suba el trabajo para que vengan más amigos. J. I.

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