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Maratón de Donostia

Karanja destrona a Iglesias y África recupera terreno

Doblete de las atletas de Etiopía-Utopía, con Ana Casares en el tercer puesto.

Miren SÁENZ

Los africanos recuperaron las txapelas en la edición número 33 del maratón de Donostia, con las victorias del keniata Elijah Muturi Karanja y la etíope Tirhas Enun en una jornada más invernal que otoñal, la primera sin coches, que no dio para registros de ensueño.

Desde 1996 el vencedor masculino en Anoeta ha nacido en África, salvo el año pasado cuando Rafael Iglesias se coló en el palmarés con 2.10 después de ganar la Behobia. El español había anunciado la repetición de la jugada e incluso su intención de atacar el récord de otro keniata, Timothy Cherigat (2.09:34), que se evaporó la víspera. El salmantino explicó las razones sonriente nada más cruzar la meta. Un intenso dolor de espalda localizado en la zona lumbar le obligó a ponerse en manos de un osteópata. Con sus liebres particulares suavizando aspiraciones, Karanja e Iglesias atravesaron el medio maratón en 1h.06:05.

En pareja, pero sin concesiones, el duelo de resistencia se lo llevó el keniata, que entre el kilómetro 34 y el 35 apretó lo suficiente para que un dolido Iglesias se resignara desde ese momento a la segunda posición. Karanja entraba solo en el estadio y se arrodillaba en meta. 15 segundos después, Iglesias interrumpía sus oraciones para abrazar a este ganador de 27 años que se incorporó tarde al atletismo y ayer dio la sorpresa.

Residente en Nairobi e instalado provisionalmente en Durango, llegó en octubre de la mano de su manager Juan Sampedro, que explicó que esta era su mejor marca personal tras dos experiencias anteriores en los 42,195 kilómetros. También dijo que el premio le servirá para instalar electricidad en su casa de Nairobi, en donde vive con su esposa y su hija. Se trata de su segunda victoria en Euskal Herria, tras la conseguida en la novedosa 10 kilómetros de Amurrio, y permanecerá por aquí hasta después del Cross de Reyes, donde espera concluir su temporada vasca antes de volver a Kenia.

Temblores

Ayer halagó el circuito pero admitió haber sufrido por el frío que ni siquiera los largos guantes negros que cubrían sus manos lograron aminorar. También temblaba Asier Cuevas, que por primera vez, pese a firmar su peor marca en la capital guipuzcoana, logró encaramarse al podio acompañado de su pequeño de cuatro meses. Bronce y campeón de Gipuzkoa, el eibartarra sufrió lo indecible y en su decimoquinto maratón vio por primera vez el muro. «Me han dado con el mazo. A partir del kilómetro 35 no veía nada, sólo un punto blanco. Aunque en el 41 sabía que estaban mi mujer -la también atleta Onintza Zeberio-, y mi hijo y eso me ha dado fuerzas».

Tampoco las atletas de la Fundación Etiopía-Utopía consiguieron sacudirse el destemple, especialmente Tigist Gebreselassie, que terminó siendo atendida por hipotermia. La plusmarquista de la Behobia y su compatriota Tirhas Enun compartieron los primeros 20 kilómetros con Ana Casares, que aquí ha tocado todos los palos puesto que ganó en 2008, fue segunda en 2009 y ayer tercera.

Tras abandonar a la triatleta navarra las etíopes compartieron recorrido y agotamiento, aunque esta vez Enun respondió mejor. Jóvenes y debutantes, a los 19 años ya han completado el programa atlético que les trajo a Donostia. Con los premios supeditados a las marcas, en la línea de otros maratones, tanto el vencedor masculino como la femenina se quedaron con 3.000 euros en lugar de los 6.000 que les hubiera supuesto afinar un poco más.

Ana Isabel Alonso, plusmarquista española de la distancia con esos 2.26:51 obtenidos hace 15 años en Donostia, regresó al escenario de uno de sus mayores éxitos con 47 para correr entre populares, acabar en 3.o9:52 y esperar a su hijo hora y media.

De los 3.148 inscritos, 2.652 comparecieron en la línea de salida con el termómetro registrando 2 grados, que fueron en ascenso. A cambio, la lluvia apareció en momentos contados, mientras desde la marchosa megafonía de la organización y los puestos de caldo y muslos de pollo con Euskal Label a la parrilla intentaban calentar el ambiente. Desde la Federación Guipuzcoana de atletismo valoraron muy positivamente el cierre al tráfico del circuito.

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