
Maite SOROA
C�mo hacerle la pelota al jefe
Tal vez sea excesivamente suave calificar de melonada la �ltima intervenci�n de Patxi L�pez en relaci�n al euskara y a ETA, pero la cosa mejora cuando salen sus escuderos a defender la supina memez.
Lo hizo, por ejemplo, Luis Haranburu Altuna en �El Diario Vasco� cuando defend�a a capa y espada la sentencia de L�pez: �el fin de la violencia permitir� que el euskera se conjugue con la libertad�. En opini�n de Haranburu Altuna, la sinsorgada en cuesti�n �Es una obviedad�. Ni siquiera la portavoz de L�pez ha llegado a ese punto de peloteo.
Pero es que Haranburu Altuna va m�s all� que el propio L�pez: �El terrorismo ejercido por una parte del nacionalismo vasco ha contaminado incluso aquellas nobles causas que ha desplegado como bandera de su acci�n criminal. Precisamente por ello, porque se ha escudado en la noble causa del euskera y de su normalizaci�n, ha impedido el desarrollo libre de la cultura euskaldun y su lengua�. Ya ver�n c�mo termina asegurando que han sido PSOE y PP los que han salvado al euskara.
No le falta m�s que unas pocas l�neas para llegar a ello. No se lo pierdan: �No es explicable el resurgimiento del euskera sin la adhesi�n de la sociedad en su conjunto y a ello han contribuido de forma determinante las opciones pol�ticas ajenas al nacionalismo. Baste recordar las importantes leyes impulsadas por Fernando Buesa y Jos� Ram�n Recalde a favor de la normalizaci�n del euskera, para darnos cuenta de que sin las formaciones no nacionalistas nada hubiera sido posible. Son ellas las que junto al nacionalismo institucional desactivaron la deriva a favor de una pol�tica ling��stica excluyente y coercitiva que a la larga hubiera perjudicado a nuestro idioma�. Ya ven que el peloteo no conoce la verg�enza.
Y para concluir, no escatima alabanzas: �Dice el lehendakari que podemos atrevernos a so�ar con el fin del terrorismo y que con ello el euskera se hermanar� con la libertad. Es un bello sue�o que merece ser so�ado, pero es sobre todo un deseo formidable que pretende convertirse en realidad. Las palabras de Patxi L�pez tienen el m�rito de formular una conciencia y un deseo democr�ticos�. �ste quiere cargo.