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Liga Femenina 2012/13

Tras el infierno de los despachos, se busca que el cielo aparezca en el parqu

Solo 11 equipos participan en la presente edición, con bajas como la todopoderosa Ros Casares. Obenasa recupera la categoría por vía administrativa y Hondarribia-Irun casi desaparece tras un verano de locura.

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Arnaitz GORRITI

La crisis del baloncesto femenino -del deporte profesional femenino en general- no es nueva, ni mucho menos. Primero fueron las inmobiliarias, habituales patrocinadores de los clubes femeninos, en salir por piernas y dejar los clubes compuestos y sin dinero. Después fueron los estamentos públicos, ayuntamientos, diputaciones y demás, los que dejaron a estos clubes al pairo de una situación económica despiadada.

La presente Liga Femenina es un claro exponente de lo que vive el deporte femenino. Si hasta la fecha participaban 14 equipos, en la campaña 2012/13 solo jugarán 11, entre ellos el UNB Obenasa de Iruñea que, por segundo año consecutivo, recupera a través de los despachos lo que no pudo en el parqué. Por otro lado, Hondarribia-Irun salvaba los muebles y se inscribía a última hora después del fallido intento de fusionarse con el conjunto de UPV de Donostia y rozar más tarde la desaparición.

Aparte de los dos conjuntos de Euskal Herria, Perfumerías Avenida, Rivas Ecópolis, UNI Girona, Cadi ICG Software, Gran Canaria 2014, Tintos de Toro Caja Rural, Jopisa-Ciudad de Burgos, Conquero y Bembibre son los otros nueve supervivientes de un verano infernal. En el camino, equipos como el Sóller Bon Día -Joventut Mariana- balear, una de las revelaciones del año pasado, y los históricos Celta de Vigo y Mann Filter Zaragoza decidían bajarse del carro, aparte de un Ibiza que ya jugó la campaña 2011/12 limitado por los problemas económicos.

Sin embargo, la baja de Ros Casares es la más llamativa de todas. El conjunto valenciano decidía echar la persiana a su conjunto de Liga Femenina aunque mantiene su estructura de base -muy mermada, eso sí- después de ganarlo casi todo la pasada campaña. Fallaron en la Copa, trofeo que ganaría Perfumerías Avenida de Salamanca, pero tanto la Liga Femenina como, sobre todo, la Euroliga, caería a sus vitrinas.

Bajo la dirección del gasteiztarra Roberto Iñíguez, una escuadra de ensueño compuesto por jugadoras como Silvia Domínguez, Maya Moore, Ann Wauters, Lauren Jackson, Sancho Lyttle, Isabelle Yacoubou, Laia Palau o Jana Vesela no dejó sino las migajas coperas. que ganaría Perfumerías Avenida. Pero Germán Ros, propietario del club taronja, decidía que los 13 años de existencia en la élite de Ros Casares «ya era suficiente».

«Después de 13 temporadas, entendemos que ya hemos completado nuestra tarea en la máxima categoría, pero no renunciamos a continuar la promoción del baloncesto femenino desde la base», explicaba.

Aparte de los equipos que desaparecen, numerosas jugadoras de élite tampoco van a seguir en la Liga Femenina. Aparte del desmantelamiento de Ros Casares, Perfumerías Avenida -principal favorito a ganarlo todo- pierde a Korstin, De Souza, Vajda y a su técnico, el seleccionador español Lucas Mondelo. Su principal rival, el Rivas Ecópolis, se ha quedado sin Amaya Valdemoro ni Elisa Aguilar, aparte de las americanas Essence Carson y Ashja Jones. La pérdida de talento en los demás equipos es correlativa.

Un tiro al aire en Gipuzkoa

Y, con todo, los aficionados de Euskal Herria pueden, como vulgarmente se dice, darse con un canto en los dientes, ya que volverán a contar con dos equipos en la élite. Hondarribia-Irun, tras mucho penar, conseguía mantener la categoría, y UNB Obenasa volvía a hacer gala de su colchón económico -Lacturale, un patrocinador solvente, y que dure- para regresar a la Liga Femenina a través de los despachos. Incluso la UPV de Donostia tuvo su opción de ascender, pero no se arriesgó a poner los 200.000 euros que la FEB exigía como aval para confirmar su ascenso.

El verano fue particularmente movido por Gipuzkoa. Después de años de cierto desencuentro entre Hondarribia-Irun y UPV -poco dinero mueve el deporte femenino, y lo poco que se mueve proviene de unas entidades públicas que, lógicamente, difícilmente van a ejercer de mecenas de dos equipos de un mismo territorio histórico-, ambos clubes estuvieron bien cerca de fusionarse, con la Diputación de Gipuzkoa como principal «instigador» de esta operación y con la intención de que las jóvenes jugadoras guipuzcoanas pudieran tener un sitio en la élite.

«Desde mediados de julio, la intención es continuar con este proyecto, elaborado en los años anteriores,. Desde que asumo la presidencia hemos intentado desarrollarlo; hubo una serie de conversaciones, pero no llegaron a buen puerto», declaraba la nueva presidenta de Txingudi Saskibaloi Elkartea, la exjugadora Leire Aranburu.

Y es que tras alcanzar un acuerdo verbal de fusión con el UPV para competir conjuntamente en la Liga Femenina, la situación interna y económica del club hondarribiarra frustró finalmente dicha fusión.

La dimisión del presidente José Mari Izagirre vino seguida de una carrera contrarreloj por conseguir el aval de 70.000 euros necesario para disputar la Liga Femenina. El club se inscribió en la máxima categoría sin disponer del aval. Incluso, cuando el pasado 17 de agosto se celebró el sorteo del calendario de la Liga Femenina, Hondarribia-Irun aún no había presentado su aval. La FEB y el resto de clubes admitieron excepcionalmente al club guipuzcoano para salvar una Liga Femenina con 11 equipos. Posteriormente, Hondarribia-Irun presentaría una garantía de aval.

Consumado este tiro al aire, los equipos vascos se lanzaban a rearmarse. Hondarribia-Irun mantenía a Sandra Ygueravide, Tania Quintero, Tatiana Kehsler y a la entrenadora Anne Peña. Retorna Ana Suárez, y llegan Lisa Karcic, Sonia Reis, Mandisa Stevenson, Lyndsay Harris y Laura Arroyo, precisamente de la UPV, algo que ha venido a enturbiar aún más la relación entre ambos clubes.

Mientras, UNB Obenasa renovaba su grupo con la llegada de Víctor Lapeña al banquillo en lugar de César Rupérez. Las navarras Naiara Díez y María Asurmendi son las únicas que se mantienen, mientras que llegan Raquel Herrera, Sara Gómez, Patricia Argüello, Laura Herrera, María Revuelto, Aija Putnina, Aikaterina Sotiriou y la estadounidense Laura Broomfield, cortada esta última en beneficio de una pívot senegalesa cuyo nombre aún no ha trascendido.

Formato competitivo

Sea como fuere, la Liga va a comenzar el viernes -Conquero-Obenasa a partir de las 21.00 y el sábado, Hondarribia-Irun ante Jopisa Burgos, a las 19.00-, y como dice Víctor Lapeña, «en el momento en que el balón esté en juego, el baloncesto toma el mando, por encima de todo». Anne Peña añade que «ha habido etapas mejores, pero lo que cuenta es la ilusión».

Con esa ilusión, los 11 equipos se lanzan a una Liga con un solo descenso -la FEB desestimó la propuesta de cero descensos- y en la que los seis primeros jugarán los play offs -los dos cabeceros directamente las semifinales, y los cuartos entre el tercero y el sexto-. Después de un verano infernal, el cielo solo puede habitar en el parqué.

Solo un descenso

El formato liguero de 11 equipos ha hecho que solo la última clasificada caiga a la Liga Femenina 2. Asimismo, seis equipos participarán en los play offs. Los dos primeros de la Liga regular pasan directos a semifinales, mientras que del tercero al sexto juegan los cuartos.

fusión interruptus

La fusión entre Hondarribia-Irun y UPV de Donostia estuvo a punto de darse, pero la mala situación de las hondarribiarras hizo que no se llevara a cabo. De hecho, el presidente José Mari Izagirre dimitía y Leire Aranburu se hacía cargo del club, evitando su desaparición.

Perfumerías Avenida sufre, pero se lleva la Supercopa

Aunque la Liga Femenina arranque este viernes, la temporada 2012/13 ya ha echado a andar, después de que se jugara ayer la Supercopa. Perfumerías Avenida, la principal favorita para llevarse el torneo liguero, tuvo que sudar, pero se impuso al Uni Girona, una de las revelaciones de la pasada temporada por 68-59.

La escuadra salmantina jugaba en su feudo, y aunque notó sus notables bajas respecto a otras temporadas, su fondo de armario fue más que suficiente para doblegar a un peleón conjunto catalán, que vendió cara la derrota y se mantuvo en el partido hasta casi el último minuto.

De hecho, las entrenadas por Anna Caula le metieron el miedo en el cuerpo al cuadro charro, fruto de un espíritu indomable, liderado por la senegalesa Sarr -15 puntos y 8 rebotes- y la estadounidense Jacinta Monroe -16 tantos y 8 rechaces-. Cada vez que parecía que las castellanas rompían el partido -aunque nunca llegaron a la decena de puntos de renta-, Uni Girona apretaba en defensa y volvía una y otra vez al duelo. Para su desgracia, nunca logró ponerse por delante.

Sin embargo, Perfumerías Avenida siempre encontró a alguien para sacarle las castañas del fuego. Si en la primera mitad fueron Marta Fernández y Sulciute -13 tantos, 9 rebotes y 4 asistencias-, cuando las cosas se le pusieron feas, cuando Uni Girona se arrimó 58-54, Roneeka Hodges -la máxima anotadora, con 19 puntos, y declarada MVP del partido- clavó un triple que parecía romper el duelo. Noemí Jordana puso la final en un puño con una canasta lejana, pero Powell rompió el duelo de una vez por todas estrenando su casillero anotador con un triple que destensó la presión que atenazaba a las castellanas mientras que las catalanas terminaban de bajar los brazos.

Aunque todavía se notaron ciertos desajustes propios de estar acabando la pretemporada, ambos equipos dejaron de talles de mucha calidad, personificados en jugadoras como la base de Perfumerías Avenida Marta Xargay, ayudando no solo en la distribución de juego, sino en tareas como el rebote, o en variantes tácticas como las diveras zonas puestas en marcha por la entrenadora catalana Anna Caula. Al final, las locales cumplieron con lo esperado. A. G.

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