Miguel CASTELLS - 2010 martxoak 28
�El mero hecho de luchar ya es una victoria�
Pronunciar su nombre es evocar los principales procesos pol�ticos del �ltimo medio siglo de Euskal Herria. Culto, meticuloso, tenaz y bregador, domina la oratoria como un estilete en el estrado. Sus adversarios le temen; sus colegas le admiran. Todos coinciden: es uno de los m�s brillantes abogados penalistas del pa�s.