GARA > Idatzia > Ekonomia

¿Por qué los créditos «subprime» hacen temblar los mercados?

La tormenta que sacude los centros financieros internacionales, cuyo origen se sitúa en Estados Unidos con el estallido de los créditos inmobiliarios de alto riesgo (subprime), hace temer por las graves repercusiones que puede tener sobre la economía mundial.

p030_f01_250x144.jpg

Adam PLOWRIGHT

Periodista

Tras los excelentes resultados bursátiles de comienzos de verano, las sacudidas que en las últimas semanas han sufridos los mercados han llevado a los analistas a preguntarse si las caídas en las bolsas de los útlimos días, especialmente el viernes, señalan un cambio de tendencia o se trata de una simple corrección.

La primera alerta vino en julio de un banco estadounidense, Bear Stearns, que anunció pérdidas considerables y reconoció tener dificultades en sus inversiones en los créditos inmobiliarios de alto riesgo. El anuncio de pérdidas por parte de otros bancos y fondo de inversiones condujo rápidamente a lo que se llamó «la crisis de los subprimes».

Los créditos subp son préstamos inmobiliarios concedidos a particulares poco solventes, y en consecuencia extremadamente aventurados.

Después de varios años de crecimiento de los precios y de créditos baratos, el mercado inmobiliario estadounidense inicia una cuesta descendente de consecuencias un tanto desconocidas por el alcance de la crisis y su posible expansión por el mundo.

Esta reducción implicó un gran número de quiebras personales, con los bancos tratando de recuperar las hipotecas, asociadas al valor de su casa. Ahora bien, varios bancos y fondos habían apostado por reembolsarse normalmente estos préstamos inmobiliarios sin las incontinencias que en la actualidad sacuden los mercados y más de un consejo de administración.

Habían comprado importes indeterminados de títulos asociados a las hipotecas y a los créditos y sus derivados.

Las incertidumbres sobre el alcance de estas inversiones explican la inestabilidad de los centros financieros mundiales, cuyos inversores esperan a ver los siguientes pasos.

Hasta ahora, bancos en Alemania, Australia y Gran Bretaña han anunciado pérdidas, y varios fondos han tenido que cerrar.

Las caídas bursátiles de los pasados jueves y viernes fueron causadas por el anuncio del banco francés BNP Paribas de la suspensión de tres de sus fondos expuestos a subprimes.

Por precaución, los bancos ponen en adelante su liquidez de lado para evitar nuevas pérdidas y son más vigilantes sobre la concesión de préstamos. Este fenómeno se conoce bajo el nombre de «compresión del crédito». Pero el temor es que se convierta en un «hundimiento del crédito», que impediría a las empresas y a los particulares pedir prestados, lo que también podría implicar una disminución del crecimiento.

Según explica el economista principal para Asia de la Sociedad General, Glenn Maguire, «como los bancos del sector privado, en este tiempo de incertidumbre, dejan de lado más fondos para sus propias necesidades, observamos una falta de liquidez en el mercado monetario».

En consecuencia, los bancos centrales a través del mundo abrieron las válvulas ofreciendo préstamos a los bancos privados a tipos ventajosos.

El Banco Central Europeo inyectó 94.800 millones de euros el jueves y otros 61.050 millones el viernes, una marca histórica desde los atentados del 11 de setiembre de 2001. La Reserva federal estadounidense comercializó 38.000 millones de dólares el viernes, después de haber inyectado otros 24.000 millones el jueves.

Otras víctimas de la crisis podrían ser los grupos de capital-inversión, que recurren a empréstitos considerables para financiar sus adquisiciones y podrían perder sus apoyos bancarios.

«Hay dos cosas de las cuales estoy menos seguro, más o menos», afirmá Philippe Waechter, analista del grupo francés Natexis Asset Dirección. «En primer lugar, el problema de financiación en el mercado inmobiliario va a continuar. Le seguirá una fuerte volatilidad en los mercados, pero de momento nadie no puede decir si hemos alcanzado el punto más bajo».

Por su parte, Joseph Stiglitz, ex economista jefe del Banco Mundial y premio Nobel de Economia, opina que «es muy difícil predecir los mercados de acciones, pero en términos de la debilidad subyacente de la economía estadounidense, eso continuará por un periodo prolongado». Sin embargo, a continuación añade que «siempre me pregunto cómo el mercado puede ser tan irracional con respecto a ciertas cosas que parecen ser tan predecibles».

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo