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La lucha del pueblo kurdo por sus derechos

El Ejército turco amaga con una incursión terrestre en Kurdistán Sur

300 soldados turcos cruzaron ayer la frontera y penetraron en Kurdistán Sur. Más allá del alcance de la incursión, el movimiento de Ankara, dos días después un nuevo ataque aéreo, ha revelado que cuenta con el aval total de EEUU.

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GARA | ERBIL

Cientos de soldados turcos cruzaron en la madrugada de ayer la frontera iraquí y penetraron tres kilómetros hacia el interior de Kurdistán Sur.

Se trata de la primera incursión militar terrestre turca desde que el Parlamento de Ankara dio luz verde en octubre al Ejército para que cruzara la frontera con el objetivo oficial de atacar a la guerrilla del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) en su retaguardia montañosa.

La incursión tiene lugar 48 horas después de los bombardeos y ataques de artillería contra aldeas kurdas. Fuentes militares anunciaron entonces que lanzaron 100 toneladas de bombas contra posiciones del PKK. Cinco guerrilleros y dos civiles resultaron muertos.

El presidente turco, Abdullah Gül, se limitó a señalar que el Ejército «hace lo que tiene que hacer» contra el PKK.

La edición digital del diario turco «Hurriyet» avanzó que los soldados podrían pertenecer a unidades de comando cuyo objetivo sería bloquear a las columnas guerrilleras expulsadas de sus posiciones tras los bombardeos del domingo.

El portavoz del Gobierno Regional Kurdo, Jamal Abdallad, cifró en 300 soldados el contingente invasor y confirmó que llegaron a penetrar 3 kilómetros. Jabbar Yawar, portavoz de los peshmergas, señaló que «los soldados turcos han entrado a una zona desértica donde no estamos desplegados».

La guerrilla del PKK confirmó a través de un portavoz autorizado que «soldados turcos, apoyados por la aviación, han atravesado a las 4 de la mañana la frontera iraquí en Jawakurt», cerca a su vez de la frontera entre Turquía e Irán.

Justo a la llegada de Rice

La incursión coincidió en el tiempo con la llegada en visita sorpresa de la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, a Kirkuk, que los kurdos del sur reivindican como su capital.

Coincidencia de todo menos casual. La fugacidad de la incursión invita a pensar en un aviso a navegantes de que Turquía cuenta ya con el apoyo total de EEUU a sus planes.

Por de pronto, la coincidencia generó problemas protocolarios a la dirigente estadounidense. El presidente del Gobierno Regional Kurdo y ex líder guerrillero Massud Barzani le dio plantón y no acudió a la reunión de Rice con representantes de las distintas comunidades radicadas en Kirkuk (kurdos, árabes sunitas y chiítas, cristianos y turcomanos) para debatir la espinosa cuestión del referéndum, retrasado nuevamente, sobre el estatus definitivo de la ciudad.

Plante de protesta

Un portavoz de la Presidencia justificó este desplante como protesta por la «posición estadounidense sobre los recientes bombardeos y la incursión turca. «Es inadmisible que EEUU, encargado de la vigilancia de nuestro espacio aéreo, autorice a Turquía a bombardear nuestras poblaciones», señaló el primer ministro del Gobierno kurdo, Nechirvan Barzani. «Esperamos que se ponga fin inmediatamente a la incursión, que supone una violación de la soberanía de Irak», auguró.

Entrada la tarde, el Gobierno Regional anunciaba que el contingente invasor había comenzado a replegarse de sus posiciones, «que nunca llegaron a la línea de defensa de los peshmergas (los que van a morir en kurdo)», guerrilla reconvertida en Ejército regular tras el derrocamiento de Saddam Hussein.

Ya en Bagdad, Rice señaló que «EEUU, Irak y Turquía tienen un interés común en detener las actividades del PKK que amenazan la estabilidad del norte (de Irak) y han provocado muertos en Turquía».

No obstante, la secretaria de Estado de EEUU añadió sobre los bombardeos del domingo que «se trató de una decisión turca. Hemos mostrado claramente nuestras inquietudes al Gobierno turco sobre toda acción que pueda entrañar víctimas civiles o desestabilizar el norte».

Desde la Casa Blanca, su portavoz Dana Perino fue mucho más sincera al reconocer que «lo que puedo deciros es que, naturalmente, nos coordinamos con las autoridades turcas e iraquíes en la zona. Continuaremos intercambiando información e inteligencia con ellos».

Perino, que confirmó que la única condición de EEUU a Turquía es que los ataques sean «selectivos y limitados», justificó las mayores matizaciones de Rice por la «existencia de contradicciones en los informes sobre el terreno».

Tanto la fugaz incursión de ayer como los anteriores bombardeos -además del domingo, el Ejército turco bombardeó objetivos kurdos al otro lado de la frontera el pasado 1 de diciembre-, tienen asimismo una lectura en clave interna turca.

En plena ofensiva guerrillera del PKK contra el Ejército turco en Kurdistán Norte (actualmente Turquía), ofensiva que incluyó emboscadas mortales y la captura de un grupo de soldados, Ankara inició hace dos meses una escalada de amenazas que precisa de algún tipo de concreción sobre el terreno.

«Todo será en vano»

Desde Londres, el centro de reflexión Chatham House recordaba a Turquía, a través de un informe que vio la luz ayer, que toda operación turca que tenga como objetivo acabar con la guerrilla kurda «será en vano, ya que probablemente nunca podrá acabar con el PKK».

Una fuerza política «motivada que cuenta con apoyo local y con la protección que le ofrece la inaccesibilidad del terreno de estas zonas fronterizas», asegura el informe, que reconoce asimismo que los kurdos «viven un renacimiento político». Recuerda, en este sentido, la gran influencia del PKK no sólo en Turquía sino en los otros tres estados que albergan una importante presencia turca: Siria, Irán y el propio Irak.

El informe concluye que, en el muy improbable caso de que Turquía lograra desalojar al PKK de las montañas, «ello abriría la puerta a los islamistas radicales para transformar la región en un fortín del tipo de Tora Bora», en referencia a las montañas de la frontera afgana que albergaron a Al Qaeda y a los talibán.

«repliegue»

El Gobierno Regional kurdo anunció que las tropas turcas comenzaron a replegarse entrada la tarde. Este extremo no fue confirmado. El PKK informó de combates con las fuerzas invasoras.

presencia permanente

El Ejército turco cuenta con al menos cuatro pequeñas bases permanentes en Kurdistán Sur. Esta presencia cuenta con el permiso tácito de los principales líderes políticos de Kurdistán Sur, implicados en los últimos años en la gobernabilidad de Irak.

kirkuk

La ONU ha propuesto retrasar en seis meses el referéndum para decidir si la ciudad de Kirkuk y la región circundante pasan a formar parte de Kurdistán Sur. La Constitución iraquí preveía su celebración antes de que termine el año en curso.

COntra el dtp

La ofensiva de Turquía contra el DTP, con 23 escaños en el Parlamento de Ankara, no tiene fin. Su presidente, Nurettin Demirtas, fue detenido en el aeropuerto acusado de haber usado documentos falsos para eludir en su día la mili obligatoria.

«Antes era Saddam quien bombardeaba nuestras casas; ahora son los turcos»

Todavía ciegos de ira, los habitantes de las aldeas de las montañas de Qandil bombardeadas el pasado domingo por el Ejército turco, narran varios días después cómo tuvieron que huir prácticamente desnudos entre la nieve en plena noche.

Hassan Ibrahim, 75 años de edad, vive en la aldea de Qataluga, situada en un área escarpada junto a la frontera turca. «Todos dormíamos cuando los aviones turcos bombardearon la aldea», narra este anciano. «Tuvimos que salir a toda prisa de casa porque parecía que el cielo se nos caía encima», añade, para denunciar que los cazabombarderos turcos F-16 -adquisición de Ankara a su aliado estadounidense- sobrevuelan diariamente toda la región desde hace al menos un mes.

«Antes era Saddam (Hussein) quien destruía nuestras casas. Ahora son los turcos», sentencia este hombre, que ha vuelto a su casa para recoger sus cosas y huir. Es la voz de la experiencia, del que conoció de primera mano la feroz represión llevada a cabo por el derrocado y ejecutado ex presidente iraquí contra la población kurda.

Al igual que Ibrahim, Asaka Abdullah, de 40 años de edad, tuvo que salir precipitadamente de su hogar tras ser despertada por el ruido de una explosión. «No tuve tiempo ni para calzarme y huí como pude por entre la nieve», narra esta mujer.

Mahmud Sheikh Mohamed no llega a entender por qué la aviación turca destruyó completamente su escuela en sus bombardeos. La construcción de este centro educativo, iniciada en 2004, estaba a punto de terminar y se esperaba su inminente inauguración.

«No tengo palabras desde que he visto los restos de la escuela», asegura completamente indignado.

El alto comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (HCR) ha cifrado en más de 1.800 las personas que han huido de sus casas por los bombardeos del domingo. «Testigos nos han dicho que han huido unas 300 familias y que la aviación turca atacó diez aldeas en las provincias kurdas en las provincias de Suleymanihe y Erbil».

No son los primeros. Centenares de kurdos huyeron de localidades como Nezouri, a 60 kilómetros al norte de Zajo, en anteriores bombardeos turcos. «Los turcos se comportan como Saddam Hussein, nos bombardean y nos expulsan de nuestras tierras», coincide en denunciar Jalwat Rachit, natural de Nezouri y que ha hallado refugio en la localidad de B egova.

El desplazamiento de población de Kurdistán Sur resulta tanto más dramático por cuanto este territorio se ha convertido, desde la invasión de Irak, en refugio de desplazados, muchos cristianos pero también árabes sunitas y chiítas, que huyeron del caos de la ocupación y los atentados.

Esta cuestión no entra en los cálculos político-militares de Turquía y de su Ejército, el segundo más grande de la OTAN tras el de EEUU y enfrentado según sus cálculos a 3.500 milicianos del PKK. Shwan MOHAMED

protesta griega

Grecia ha emitido una «protesta firme» tras las declaraciones del Ejército turco en las que calificaba de «ilegal» la militarización de las islaes del Dodecaneso del sudeste del Mar Egeo. Ankara se aferra a los tratados de Lausana (1923) y París (1947).

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