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CRÓNICA | POLÉMICAS EN EL PLENO

Lakua, en Madrid con el «Estado de Derecho» y en Gasteiz... también

Por segundo día consecutivo, el tripartito de Lakua acabó ayer en un berenjenal por su afán en situarse a medio camino entre PP y PSOE, por un lado, y la izquierda abertzale, por otro. Ezker Abertzalea le preguntó cómo se compatibiliza exigir la desaparición de la Audiencia Nacional y respaldar a la vez al «Estado de Derecho». Al ini- cio de la sesión, la presidenta del Parlamento, Izaskun Bilbao, lo había vuelto a ensalzar.

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Ramón SOLA

El tripartito que ostenta el Gobierno de Lakua ha aprobado en los últimos tiempos textos en contra de la «legislación antiterrorista», en favor de la desaparición de la Audiencia Nacional o en demanda del archivo de los sumarios basados en la tortura. Sin embargo, el 5 de diciembre su portavoz, Miren Azkarate, apostó tras las muertes de dos guardias civiles a manos de ETA en Capbreton por «mantener toda la firmeza policial y judicial contra ETA». El mismo día de los hechos, los diputados de PNV, EA y NaBai ya habían firmado en el Congreso junto a PP y PSOE un texto en defensa del «Estado de Derecho» español.

La contradicción, una más en los últimas días, fue llevada al Pleno de ayer por Ezker Abertzalea. Pero no hubo que esperar siquiera a este último punto para que el doble discurso del tripartito quedara en evidencia. La sesión se inició con una declaración institucional de la presi- denta de la Cámara. En ella, Izaskun Bilbao (PNV) dijo textualmente que «ETA se encontrará siempre la respuesta firme del Estado de Derecho democrático». O sea, el de la Audiencia Nacional y la «ley antiterrorista».

Erauskin reprochó al tripartito su incongruencia: «Aquí nos dicen una cosa, pero en Madrid respaldan totalmente la política policial, la judicial, la que ilegaliza». La portavoz independentista preguntó si, en coherencia con los acuerdos contra la tortura, «el director de Derechos Humanos ha ido a ver a Gorka Lupiañez». O, por la misma razón, «qué va a hacer ahora para acabar con la dispersión diseñada por PNV y PSOE y que ha costado la vida a Natividad Junko». O «qué hará para que no se produzcan más ilegalizaciones».

Primero, bronca con el PP

Miren Azkarate, la interpelada, consideró injustas estas apelaciones cuando, por ejemplo, Juan José Ibarretxe ha sido procesado por hablar con Batasuna. La portavoz de Lakua utilizó un cierto tono de agravio, similar al que poco antes había empleado para responder a las acusaciones del PP por su denuncia de la sentencia del 18/98 o del encausamiento de Ibarretxe.

Este debate incluyó duros reproches. Leopoldo Barreda puso sobre la mesa un buen repertorio de lo que presentó como «descalificaciones» de Lakua a los jueces, como la advertencia hecha en su día de que procesar al lehendakari «no va a salir gratis». El portavoz del PP no dijo, claro está, que aquella expresión no tuvo traslación práctica.

«En los últimos días hemos visto un auténtico cierre de filas con ETA-Batasuna, les hemos visto con el señor Elkoro y contra los jueces», censuró Barreda, que elevó el tono al máximo para espetar a Lakua que con ello «ponen en el punto de mira a los jueces». Azkarate evitó entrar en ese trapo en concreto, pero acusó a Barreda de «mentir». Y sobre todo, como hizo la víspera tras negar que estuvieran catalogando la muerte de Natividad Junko como «hecho violento», la portavoz de Lakua puso interés en aclarar que no están «equiparando» acciones de ETA con decisiones judiciales.

El tripartito terminó la sesión como le gusta, representando una posición equidistante entre PP y PSOE -por un lado- y la izquierda abertzale -por otro-. Pero eso fue en los discursos. En los hechos, por ejemplo, el tripartito, PP y PSOE aprobaron juntos una condena de los ataques al TAV que Ezker Abertzalea situó como un nuevo intento de criminalizar la oposición a esta infraestructura.

 

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