GARA > Idatzia > Zinema

Va por ellas, va de mujeres (I) : Carmen Larrabeiti

Carmen Larrabeiti Urquiza (Bilbao, 1904) con tan sólo 15 años se presentó ante María Guerrero, una actriz de éxito de la época, y logró que la admitiera en su compañía. Consiguió papeles de mayor importancia y con su marido, hijo de su mentora, trabajó primero en los estudios de Joinville, cerca de París, para más tarde cruzar el Atlántico y actuar para la Fox en Hollywood.

Iratxe FRESNEDA | Periodista y profesora de Comunicación Audiovisual

Personajes como Juan de Landa o Conchita Montenegro son algunos de los intrépidos pioneros que abrieron el paso hacia Hollywood. Aprovechando la oportunidad de negocio que suponían los espectadores llegados de Europa, Hollywood comenzó a filmar películas en diversos idiomas, poniendo especial interés en las cintas rodadas en castellano. Mientras, el cine había llegado a Euskal Herria de la mano de aventureros intuitivos como Antonio Salinas o Julián de Ajuria, quienes supieron vislumbrar la importancia y el atractivo que tenía aquel invento que llegaba de tierras francesas. La imagen en movimiento se hacía realidad y comenzaba a suscitar pasiones y curiosidad. De las cajas mágicas surgirían imágenes que marcaron un antes y un después en la historia. En ese contexto de descubrimientos, los más atrevidos apostaron por sucumbir ante aquel invento y se sumaron al apasionante movimiento que se gestaba en torno al celuloide. Imagino a aquellos hombres y mujeres que, de un modo algo atolondrado, surcaban los mares en busca de nuevos rumbos.

Entre ellos estuvo la bilbaína Carmen Larrabeiti Urquiza. Carmen trabajó primero en los estudios de Joinville, cerca de París, para más tarde cruzar el Atlántico y actuar para la Fox en Hollywood. Nacida en Bilbo un 2 de mayo de 1904, se educó en Donostia y con tan sólo quince años, durante un viaje que realizó a Madrid, decidió darse una oportunidad y presentarse ante María Guerrero, una actriz de éxito de la época. Esta le concedió un puesto de escasa relevancia en su compañía de teatro, pero pronto la bilbaína demostró su talento y se hizo con papeles de mayor relevancia. Larrabeiti se casó con el hijo de su mentora, Carlos Fernando Mendoza, en 1926 y juntos destacaron en la obra «Las hogueras de San Juan». En 1930, obtuvieron un contrato de los estudios de la Paramount en Joinville para un año más tarde viajar hasta Hollywood. Su carrera, aunque rica en experiencias, fue más bien discreta y los acontecimientos que rodearon su retirada fueron realmente trágicos. En 1932, ya de vuelta a casa, sufrió una parálisis que la mantuvo alejada de los escenarios hasta el día de su muerte, en 1968. Durante los años 30 protagonizó varias películas junto a José Mójica, un galán de procedencia mejicana. Entre otros papeles, destacan sus interpretaciones como actriz principal en cintas como «Toda una vida», «¿Conoces a tu mujer?» o «La ley del harem».

 
Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo