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VIGNEMALE Pirine�smo con historia

Diedro Amarillo, la emblem�tica v�a del Vignemale

La cordada formada por Mart�n El�as y R�mi Labourie realiza una de las pocas repeticiones, adem�s la escala en libre, de la v�a abierta por los Ravier en 1964
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R�mi LABOURIE

Los fieles al pirine�smo de dificultad y compromiso siguen deleit�ndonos con actividades que, por su importancia, no pasan de ning�n modo desapercibidas. Por eso, creemos que es oportuno traer a estas p�ginas una excelente actividad realizada en pleno coraz�n de la cara norte del Pique Longue (Vignemale). Se trata de la v�a Diedro Amarillo, escalada por los j�venes pirine�stas Mart�n El�as (26 a�os) y R�mi Labourie (21); una de las obras maestras de la cordada Ravier.

Adelantada a su tiempo, revolucionaria, una de las grandes de la cordillera... podr�amos pasar minutos calificando esta obra maestra. Pero ya que miramos desde la lejan�a, merece la pena pasar el testigo a uno de los protagonistas, Labourie, quien relata a GARA la experiencia vivida el pasado 4 de agosto; la jornada en que escalaron en libre el Diedro Amarillo.

El Diedro Amarillo del Vignemale es una v�a emblem�tica de los Pirineos por su historia, su compromiso, su dificultad y su localizaci�n. Es cierto que esta magn�fica l�nea abierta por la cordada Ravier en 1964, dibujada en pleno coraz�n de la cara norte del Vignemale, siempre ha mantenido mi atenci�n. Los pocos repetidores hablan de un itinerario espl�ndido y dif�cil donde la retirada es delicada. Se trata de una �lecci�n de escalada�.

Hac�a unas semanas que hab�a hablado con Mart�n sin poner una fecha concreta. Tras una peque�a salida que realizamos a Picos de Europa, Mart�n me propuso �un plan infernal�. Al d�a siguiente de nuestra vuelta de Picos, volvemos a salir de Pau hacia Pont d�Espagne acompa�ado por Kepa (un colega de Mart�n) y sus hijos. Mientras ascend�amos al refugio nos cruzamos con mucha gente (sobre todo hasta el lago, ya que despu�s no hay remontes). Hab�a olvidado el toque tur�stico que tiene Pont d�Espagne y el encanto de su parking de pago.

Llegamos finalmente a Oulettes donde nos esperaba una excelente comida (un refugio que siempre te atiende muy bien, muchas gracias). Tras la comida, buscamos toda la informaci�n posible sobre la v�a en el libro de piadas, y exploramos toda la cara norte con prism�ticos. Todos los comentarios son un�nimes: con esta v�a terminas conmovido. Bueno, yo sent�a miedo mientras que Mart�n, m�s filos�fico, me dijo fumando un cigarrillo: �Va a salir bien�.

Di�dre Jaune

4.15. Suena el despertador: he dormido mal pero... es necesario salir. Un desayuno superpeque�o y salimos hacia la base de esta gran cara norte iluminados por nuestras min�sculas frontales. Con nuestra t�cnica eslovaca super ligera, progresamos por el glaciar con un cramp�n cada uno. Evitamos las zonas m�s tiesas por la placas de la derecha (Nota: las zapatillas no se agarran demasiado en la nieve dura) y empezamos a equiparnos en una peque�a vira donde termina el glaciar.

Amanece. Ya est� perdido. Se fue demasiado a la derecha. Intentamos cruzar a la izquierda por unas fisuras de roca nada buenas y por unas placas muy expuestas. Demasiado tarde, hemos terminado en un callej�n sin salida. Efectuamos con estilo un rapel pendular que nos permite volver a la v�a. Hemos perdido mucho tiempo y nos reencontramos ya en las viras de 4�. Mart�n lidera los siguientes largos de 5+/6a. Ya est� en el bloque y pienso que lo duro est� por delante. Momentos de duda, seguimos hasta la vira y nos detenemos para beber algo.

La pared es muy vertical; esto es verdaderamente duro. En ese momento pienso en los Ravier y en su coraje de atacar esta pared en 1964. Es increible, pero no nos pilla por sorpresa. Mart�n escala la primera tirada exigente: el 6b m�s duro que jam�s haya visto en mi corta vida de escalador. Despu�s de una bonita traves�a, metemos un pit�n y seguimos a la izquierda por l�quenes rojos para despu�s realizar una traves�a arenosa y muy expuesta a la derecha (zona de desprendimientos).

Montamos una buena reuni�n sobre inquietantes bloques de tipo frigor�ficos o congeladores; esto se mire como se mire. El largo siguiente es muy sicol�gico. Se trata de la famosa tirada graduada antiguamente de 5+ (escalada en inquietantes escamas o lajas); una zona rota atestigua estas famosas lajas que volaron en la inmensa cara norte. Hay que restablecerse sobre este mont�n electrodom�stico, y se coge un diedro a la derecha formado por un fil�n de ofita. No seguir demasiado alto como yo (un pit�n+ mosquet�n), cruzar la placa para ir a por las lajas dudosas descritas por Nicolas Kalisz. Una vez superadas (suelto algunos peque�os gritos del tipo: �no estoy bien� y �pon mucha atenci�n�) sientes como si tirases las lajas con los pies.

La llegada a la reuni�n fue una de mis experiencias m�s duras en el Pirineo, y es que es un paso muy expuesto; en caso de ca�da, vas directo a los hielos de los congeladores situados al aplomo de la reuni�n. El largo siguiente es un buen 7a/a+ con algunos pasos duros, pero relativamente bien protegidos. Le sigue una tirada de A2, un largo que me tocaba a m�. Sin embargo, Mart�n decide intentarlo en libre, pero no es mi caso; nada de hero�smo in�til y le cedo el turno. Este largo es corto y relativamente equipado (1 espit y 1 pit�n). Mart�n llega a la secci�n tiesa y se protege bien con dos buenos friends (camalots 3.5 � 4 vienen bien), lo intenta y supera el paso tras varios pasos aleatorios. Coge una presa invertida en la fisura, la limpia y pilla la m�s s�lida. Todo ello con los pies en oposici�n sobre lajas que se mueven y suenan huecas y con un componente de magia: �demencial!

Otros dos largos m�s por delante. El 6b+ que le sigue es una fisura amplia, inc�moda, con los pies en l�quenes y una secci�n bien retorcida (una vez m�s un camalot del 4). Es factible salir por el liquen amarillo (de ah� el color del diedro). La �ltima tirada es menos laboriosa. Es un buen 5+, muy largo que te lleva a la salida. �Uf! Es un placer salir de esta gran cara despu�s de 12 horas de escalada (o m�s bien de pirine�smo). Los m�s valientes pueden continuar hasta la cima por la arista de Gaube, pero no escalamos esa parte.

Y as� termina una fant�stica aventura en esta inmensa pared Norte del Vignemale. Euf�ricos y felices descendemos hasta el refugio. Nos pilla la tormenta. Llegamos mojados pero felices. Esta v�a permanecer� siempre grabada en nuestras memorias, y agradecemos a B. Grenier y Jean y Pierre Ravier por esta fant�stica escalada. Es incre�ble que abrieran esta l�nea en 1964 con el material de la �poca. Una verdadera obra de arte con escalada libre moderna, dif�cil y obligatoria.

Dificultad: 7a/b. Es dif�cil graduarla, pues la dificultad de los pasos dependen a veces de las presas que se cogen. Por lo menos, 6b/c obligatorio con pasos expuestos.

Material: pitonamos muy poco (3 clavos en los largos duros m�s otros para reforzar algunas reuniones). 5 � 6 clavos me parecen suficientes (planos, universales...). Un juego de microfriends, un juego de camalots hasta el n�mero 4 y doblar los n�meros 0.5-0.75-1 (y eventualmente el 2) y un juego de fisureros.

Encordamiento a 50 metros suficiente. Los estribos no son indispensables (incluso para el largo de A2).

Prever 10-12 horas para la v�a. Lo mejor es situar la v�a desde el mismo refugio.

Es una magn�fica v�a, dif�cil y muy comprometida. El croquis de Nicolas Kalisz est� muy bien. No olvidar asimismo que la retirada es muy complicada.

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