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Rober GUTÍERREZ I Director de Ziurtagiriaren Elkartea

Euskara: valor para la innovación

El valor y la innovación son dos claros beneficios que la utilización del euskara y del Certificado Bai Euskarari aporta a cualquier entidad. Y realmente creemos que la inserción del euskara en el ámbito socioeconómico es estratégica para la normalización de la lengua

En estas mismas fechas, hace aproximadamente un año, se empezó a hablar de la crisis económica. Desde entonces, los medios de comunicación no han dejado pasar un solo día sin ofrecer información sobre el tema. Pero no pretendo hablar de los problemas económicos, sino subrayar la importancia que tiene el euskara para el mundo laboral, aún en tiempos de crisis. Y es que el objetivo de Ziurtagiriaren Elkartea es incidir en la euskaldunización del ámbito socio-económico por medio del Certificado Bai Euskarari. Y es en este ámbito donde el euskara se topa con la crisis.

Para comenzar aportaremos un dato: durante el último año, con la crisis económica como telón de fondo, 195 nuevas entidades han obtenido el Certificado Bai Euskarari. En un principio, este hecho puede parecer contradictorio con el recorte de gastos que suelen poner en marcha las empresas en tiempos de crisis, pero esas 195 entidades han obtenido el Certificado por ser una herramienta competitiva. Para todas ellas, el hecho de invertir en el euskara aporta beneficios importantes a la empresa. Precisamente durante la crisis económica es cuando la adopción de medidas para la inclusión del euskara en su actividad puede favorecer a cualquier empresa, comercio o entidad.

«Valor e innovación» es el lema que estamos utilizando este año en la campaña de promoción del Certificado Bai Euskarari, y no es fruto de la casualidad: hay que innovar en aquello que nos aporta valor, puesto que lo que nos da valor es lo que nos diferencia.

La innovación es un concepto que en estos últimos tiempos se utiliza repetidamente en diversos ámbitos. Los gurús en economía han insistido en la necesidad de implantar la innovación en los modelos de producción o en los mismos productos para así poder adaptarse a la realidad cambiante de nuestro entorno. Pero, más allá de la realidad económica, nuestra realidad lingüística es también cambiante, además de plural, y la clave del éxito se fundamenta en saber adaptarse a estas nuevas realidades.

En el proceso creativo y de venta de un producto o servicio es necesaria la utilización de un idioma. Al elegir y decantarnos por una lengua u otra, condicionamos el resultado de nuestras acciones. Modificar el idioma de comunicación en las relaciones personales es uno de los cambios más difíciles a realizar; en el caso de las empresas de nuestro entorno, esto significa utilizar el euskara en las relaciones que anteriormente se llevaban a cabo en castellano. Adaptarse a un nuevo marco de relación significa innovar. Las empresas que no innovan no son capaces de avanzar, y el euskara también es y debe seguir siendo parte de la innovación.

Toda entidad, al ser partícipe de un contexto concreto, suele estar atenta a los cambios que afectan a su competitividad. El principal objetivo es conseguir que nuestro posicionamiento en el mercado sea mejor que el del competidor, además de incrementar el número de clientes, acceder a nuevos mercados, y ampliar las ganancias.

En lo que respecta a las acciones externas de la empresa, el cliente prefiere utilizar el idioma que considera suyo para obtener los productos y servicios que necesita. Así, para que los productos y servicios que ofrece una entidad sean competitivos y de calidad, el cliente debe poder decidir en qué lengua se va a relacionar con dicha entidad. Si sucede lo contrario, y forzamos al cliente a utilizar otro idioma que no es el suyo, la calidad del servicio ofrecido baja notablemente.

Si observamos nuestro entorno más cercano, vemos que el mercado potencial del euskara aumenta día a día; así que las empresas deben ser capaces de responder a dicha demanda. Gipuzkoako Kutxa es uno de esos ejemplos. Una encuesta realizada por la entidad señala que el 23 % de los guipuzcoanos están dispuestos a pagar algo más por los servicios que ofrece la entidad bancaria siempre y cuando garantice el servicio en euskara. La cercanía hacia el cliente es otro factor a tener en cuenta. La utilización del euskara implica cercanía y confianza con los clientes. Así, con el Certificado Bai Euskarari las entidades garantizan esa cercanía. Con la estrategia de marketing, además de vender el producto, también se vende su valor añadido.

En lo que se refiere a las acciones internas, algunas entidades que poseen el Certificado Bai Euskarari se han percatado de que al implantar el euskara en su actividad, el sentimiento de pertenencia a la empresa y la motivación de las personas que trabajan en ella han crecido. Y cuanto mayor es la motivación, mayor es la productividad. El ambiente de trabajo influye en la satisfacción de las personas, en su implicación y en su compromiso con la empresa. Ezarri, Obbe Hettich, Cegasa, Skunk Funk, Ekonomisten Elkargoa, Refractarios Kelsen, Mugape o Fremap son algunas de esas empresas. Son empresas que están creando valor. Éstos no han sido más que algunos ejemplos para explicar el valor del euskara y del Certificado Bai Euskarari.

Por tanto, el valor y la innovación son dos claros beneficios que la utilización del euskara y del Certificado Bai Euskarari aporta a cualquier entidad. Y realmente creemos que la inserción del euskara en el ámbito socioeconómico es estratégica para la normalización de la lengua. Por ello, Ziurtagiriaren Elkartea sigue trabajando mediante el Certificado Bai Euskarari y continuará, como en los últimos nueve años, trabajando en favor de la euskaldunización del mundo laboral; apostando por el valor y la innovación, también en tiempos de crisis

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