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«Tenemos menos dinero, pero cada vez nos conocen más internacionalmente»

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Roberto Castón

Director del festival de cine Zinegoak

Roberto Castón nació en A Coruña en 1973, pero lleva ya siete años viviendo en Bilbo. Es el director del festival de cine gay-lesbo-trans Zinegoak. También es director de cine. Su único largometraje, «Ander» (2009), ha recibido ya veinte galardones en distintos festivales. Además, ha dirigido los cortometrajes «En el nombre de Dios» (2001), «La pasión de Dios» (2004) y «Maricón» (2005).

Ane ARRUTI | BILBO

La séptima edición del festival de cine gay-lesbo-trans de Bilbo que comenzó el viernes viene marcada por un notable recorte presupuestario. Lakua ha suprimido la subvención que otorgaba el Departamento de Bienestar Social y los organizadores esperan que Cultura aporte alguna cantidad, como lo había hecho hasta ahora.

Pese a las dificultades, Zinegoak sigue adelante. ¿Qué importancia tiene el que se siga realizando un festival como éste en Bilbo?

Muchísima. Ninguna de las películas que proyectamos tienen salida comercial en casi ningún país occidental y mucho menos en el Estado español. Todavía las películas de temática LGTB no tienen ninguna salida comercial. Si no hay salida, son los festivales los que recogen ese tipo de cine. Lo mismo le pasa al cine de autor. La distribución de este país es terrible. Yo lo he vivido en mis propias carnes con el caso de «Ander». Llevamos un año buscando distribución, y si no llega a ser por los festivales de medio mundo, tanto de temática de gay como no, la película no se hubiera exhibido. Zinegoak sigue teniendo una vigencia absoluta y eso lo confirma la cantidad de público que tiene el festival.

¿Hasta cuándo va a seguir el cine LGTB siendo un subgénero o hasta cuándo va a tener que depender de festivales?

Es muy difícil vaticinar. Hasta que la sociedad madure, que no ha madurado. Legalmente parece que sí, pero en la calle suceden cosas terribles. Oficialmente los derechos de gays o lesbianas están cubiertos pero después hay muchas tropelías. Van a seguir existiendo mientras que la sociedad no esté preparada a aceptarnos tal y como somos. Lo está haciendo, pero a un paso muy lento. En lo cinematográfico, es un cine minoritario.

Zinegoak 2010 viene muy marcado por el recorte presupuestario. ¿Cómo les ha afectado?

Viene marcado por un buen recorte de Bienestar Social. No sé qué ha pasado que, de darnos cerca de 18.000 euros, han pasado a no darnos nada. He oído decir que ha aparecido en la prensa que ellos dicen que nosotros no hemos solicitado la ayuda. Me parece ridículo. Tiene que ser un error por su parte. Nosotros tenemos una carta de denegación de subvención. ¿Cómo se nos va a olvidar pedir una subvención que supone el 25% de nuestro presupuesto? Ha tenido que ser una errata de ellos. Esperemos que Cultura subsane ese error. Tampoco es cuestión de presionar, pero es un dinero que nos va a hacer falta. Esto nos ha obligado a buscar un patrocinio privado que hasta ahora no teníamos y gracias al apoyo de Euskaltel y al Ayuntamiento de Bilbo hemos pedido hacer un festival decente. Tampoco quiero que esto sea un arma arrojadiza entre unos y otros. Simplemente, quiero hacer el mejor festival posible.

En esa línea, en esta edición Zinegoak ha hecho una especial apuesta por la calidad.

De repente tenemos menos dinero, pero cada vez somos más conocidos internacionalmente. Es un festival de referencia ya no sólo en Europa, sino en todo el mundo. Podemos traer una película italiana como estreno mundial y traer películas que han pasado por los festivales más importantes. Me da mucha rabia que nuestro buen trabajo de internacionalizar y de que los distribuidores y productores saben que pueden confiar en este festival, no se vea recompensado con un poco más de dinero, para que, por ejemplo, yo pueda traer al director argentino de «Plan B».

Este año sólo hay un corto vasco. ¿Sigue siendo tabú en Euskal Herria?

El año pasado hubo cinco, en el anterior parecido... Va un poco en función de la cosecha. Espero que no sea un tabú, pienso que ha sido casualidad. Lo que proponemos este año es el «Show del txistu», que al final es creación vasca. Gente que con tres amigos va a realizar un corto de hasta cuatro minutos. Dudábamos sobre la respuesta que podría tener. La pregunta que me haces también me la hacía yo, pero las veinte plazas del show ya se han agotado. Creo que tenemos que fomentar estas cosas desde los festivales.

«Premios sí, pero faltaba distribución»

Hizo una importante apuesta con la película «Ander». Se puede decir que le ha ido bastante bien.

Sí, fuera del Estado español muy bien. Aquí sólo en festivales. Nos ha costado más de un año conseguir la distribución. Era algo que no nos esperábamos. Teníamos un premio en Berlín, tres más en Uruguay, van sumándose los premios hasta llegar al vigésimo que nos han dado hace unos días en Londres... Y piensas, «tanto premio para qué, si, al final, interesa que se vea». Pero, hay dos cosas muy buenas: primero, que ya se ha conseguido la distribución en el Estado español y se estrenará en marzo y, la segunda, que el 17 de febrero se estrenará en el Estado francés, donde están maravillados con la película.

¿Tiene algún otro proyecto en mente?

Sí, ya está escrito y estamos buscando financiación para coproducir con el Estado francés. Creemos que es un proyecto adecuado para ello. Esperamos rodar a finales de este año y principios del que viene. Es una historia bastante diferente a «Ander». Es urbana, coral..., pero, en el fondo trata de lo mismo: del miedo a aceptarse uno mismo, de la familia, del amor...A. A.

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