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Un cosmopolita «remake» al gusto de Hollywood

«The Tourist»

Hollywood hace suya la película francesa de Jerôme Salle «El secreto de Anthony Zimmer», en una versión que tiene muy presente la influencia del Hitchcock que rodó en Europa «Atrapa un ladrón». El refinamiento estilístico lo pone el cineasta alemán Florian Henckel Von Donnersmarck, que retrata a Angelina Jolie como si fuera la elegantísima Grace Kelly.

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Mikel INSAUSTI | DONOSTIA

La crítica estadounidense no ha recibido nada bien a «The Tourist», al mostrar su total disconformidad con las nominaciones a los Globos de Oro alcanzadas por la película protagonizada por la poderosa pareja estelar que conforman Angelina Jolie y Johnny Depp. En la película todo, absolutamente todo, está puesto al servicio de la actriz mejor pagada y del actor más taquillero cada vez que se disfraza de pirata. Esto ha hecho que en los medios se discuta el papel desempeñado por el cineasta Florian Henckel Von Donnersmarck, al que se le acusa de servilismo.

Es una polémica que se repite cada cierto tiempo, cuando algún autor europeo da el salto a Hollywood aceptando un encargo millonario. En el caso del alemán la diferencia entre el «antes y del después» es más acusada si cabe, debido a que se había consagrado en su país con una única realización, con la aclamada ópera prima «La vida de los otros». Su segundo largometraje ya lo ha hecho al otro lado del charco, por lo que el pronto cambio de orientación a su carrera ha sido puesto en tela de juicio.

Florian Henckel Von Donnersmarck ha justificado su rápida deserción del cine europeo repitiendo el discurso de los colegas de profesión que han marcado el camino del exilio profesional antes. Ya se sabe, que si la admiración que siente por los maestros europeos que hicieron grande a Hollywood, con Hitchcock a la cabeza; que si las ganas que tenía de rodar un lujoso thriller de factura clásica con los medios necesarios; que si conocer a dos grandes estrellas y descubrir su lado más cercano; que si...

Son excusas evidentes, pero no evitan que los resultados de su segundo largometraje varíen ostensiblemente con respecto a «La vida de los otros». En aquella amarga crónica de los tiempos de la Stasi se daba mucha importancia al contenido, mientras que en su nueva película el cuidado formal es el que manda de principio a fin. En consecuencia, el alemán ya no es un joven realizador que tiene algo que comunicar al mundo sobre la historia pasada de su país, sino un suntuoso adaptador que envuelve en sofisticación visual un material preexistente.

Un proyecto cambiante.

Han pasado cinco años desde que Jérôme Salle sorprendiera con su hábil thriller europeo «El secreto de Anthony Zimmer», protagonizado por Sophie Marceau e Yvan Attal, mucho más interesantes y apuestos que sus sustitutos hollywoodienses, porque la auténtica clase se tiene o no se tiene. Pero los llamados a reemplazar a los protagonistas de la película original pudieron ser otros, ya que el proyecto ha ido cambiando de manos durante el tiempo transcurrido desde entonces.

Como primera pareja estelar se pensó en Charlize Theron y Tom Cruise, que iban a ser dirigidos por el sueco Lasse Hallström. Cruise dejó el proyecto para protagonizar «Noche y día», lo que casi provoca su cancelación. Para salvar la película se pensó en el actor de moda Sam Worthington y en el inglés de origen indio Bharat Nalluri como realizador. El nuevo equipo se vine abajo cuando Charlize Theron dejó de creer en sus posibilidades. Los planes siguieron, gracias a que Angelina Jolie estaba libre y expresó su deseo de viajar al extranjero para rodar. Pero la nueva actriz impuso tras la cámara a su predilecto Florian Henckel Von Donnersmarck, quien se tomó el trabajo de preparación del rodaje de forma muy meticulosa; tanto, que Worthington desesperó y renunció, ante lo que consideró una perdida de tiempo. Los productores empezaron a dudar de la idoneidad del alemán, así que le entregaron el guión a Alfonso Cuarón, quien terminó quedándose fuera también. Sucedió que Johnny Depp relevó al saliente Worthington, coincidiendo con Angelina Jolie a la hora de preferir a Von Donnersmarck, que volvió a la dirección para tomar las riendas ya definitivamente.

De Niza a Venecia.

Para convencer al cineasta alemán de que él iba a ser el responsable de «The Tourist, y no se iba a volver a hablar con ningún otro posible candidato, el productor Graham King le prometió que tendría total libertad para desarrollar el guión a su antojo. Así es como Von Donnersmarck se puso a trabajar con la pareja de oscarizados guionistas integrada por Christopher McQuarrie y Julian Fellowes. Además de las referencias a Hitchcock, pensaron en el universo literario de Patricia Highsmith de cara a la ambientación. La estrategia les permitiría distanciarse del argumento original del francés Jérôme Salle, cuya película transcurría en Niza. En lugar de los escenarios de la Riviera, pensaron que Venecia podría aportar al remake una atmósfera diferente, con su aire de ciudad flotante que se hunde de forma inexorable.

El trío de adaptadores estaba pensando en el tono inquietante que Venecia ha aportado a títulos llenos de misterio como «Amenaza en la sombra», de Nicolas Roeg, o «El placer de los extraños», de Paul Schrader. Sin embargo, algunos de los comentarios negativos aparecidos tras el estreno afirman que el resultado está más cerca involuntariamente de la decadencia expresada por Visconti en «Muerte en Venecia».

No obstante, «The Tourist», como toda buena película cosmopolita que se precie, tiene otras localizaciones. Empieza en París, ya que Johnny Depp es el turista del título, un yanqui corriente de vacaciones por el viejo continente. Éste anónimo profesor de matemáticas se desplaza en tren, pero sus planes se verán alterados con la irrupción de una bella desconocida.

Angelina Jolie es la mujer fatal que se cruza en el camino del turista, al que no tarda en seducir y hacer que le siga con los ojos cerrados. Lo que ignora el confundido protagonista es que todo obedece a un plan perfectamente trazado, puesto que la mujer necesita un acompañante que sea confundido con su verdadero amante, quien necesita permanecer oculto porque la Interpol le persigue. La policía y los mafiosos que reclaman su dinero al desaparecido morderán el cebo y así es como el yanqui se convertirá en diana humana sin tiempo material para comprender nada de cuanto le sucede.

Lo del encuentro en el tren es muy de novela negra de Patricia Highsmith, confirmando lo mencionado anteriormente, aunque esa escena también recuerda a otra escrita por el canadiense Paul Haggis para «007: Casino Royale». Un detalle, que unido a la presencia del actor bondiano Timothy Dalton, podría hacer pensar en la saga creada por Ian Fleming. Puede que lo del cosmopolitismo sea un reseñable elemento en común, pero «The Tourist» se aleja de ese modelo porque no es un producto de acción. Las persecuciones se incorporan a la intriga, sin llegar a perturbar nunca la tranquilidad de la ciudad de los canales, donde las lanchas forman un tímido oleaje que no termina de desbordar las aguas sobre los diques a los que se amarran las góndolas.

angelina jolie es una rica y viajera estrella filántropa

Angelina Jolie ya nació en Hollywood al ser hija de John Voight, situación que ha ido afianzando con las consecutivas relaciones de pareja con los actores Johnny Lee Miller, Billy Bob Thornton y Brad Pitt. Es la actriz mejor pagada por su imagen de mujer de acción, conseguida gracias al personaje de Lara Croft. No goza, sin embargo, de igual prestigio crítico, a pesar de haber obtenido un Óscar como Mejor Actriz Secundaria por «Inocencia interrumpida». Ha buscado los papeles que le rediman con Michael Winterbottom y Clint Eastwood, de los que ha aprendido para debutar en la dirección.   M. I.

FORMA E IMAGEN

En «La vida de los otros» Florian Henckel Von Donnersmarck daba mucha importancia al contenido, mientras que, por el contrario, en «The Tourist» el cuidado formal es el que manda.

POR LOS PELOS

Como primera pareja estelar se pensó en Charlize Theron y Tom Cruise, pero frente a la negativa de éste, y después de cambiar varias veces de equipo, fue Angelina Jolie la que sacó el proyecto adelante.

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