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SEGUNDA B Filiales

Un buen campo de pruebas

Una decena de futbolistas viene alternando su trabajo en Bilbao Athletic, Promesas y Sanse con sus primeros equipos. Un salto que necesita algún tiempo para hacerse notar, en opinión de Martín González.

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Amaia U. LASAGABASTER

La Segunda B puede ser un objetivo en sí mismo, aunque lo habitual es mirar más arriba. Lo hacen futbolistas, clubes, técnicos y aficiones. Y lo hacen más aún los jugadores de los filiales, conscientes de que su andadura en estos equipos tiene fecha de caducidad y, sobre todo, de que los mimos que han recibido, en algunos casos desde su más tierna infancia, tienen su razón de ser en el abastecimiento del primer equipo.

En el caso de Athletic, Real y Osasuna, la categoría de bronce supone, cesiones al margen, el último escalón en la trayectoria de sus jugadores de cantera antes del salto a Primera. La Segunda B se convierte así en un campo de pruebas de primera magnitud. «Es una categoría más que suficiente -asegura Ángel Martín González-. Claro que sería un sueño tener al filial en Segunda A. Pero sobre todo sería un lujo. Un lujo inviable, teniendo en cuenta las condiciones económicas en que nos movemos la mayoría de los clubes porque para estar y competir en Segunda A te hace falta mucho dinero. Nosotros estamos encantados con el Promesas asentado en Segunda B, creo que somos el equipo que más años consecutivos llevamos en la categoría. Para nosotros es una categoría que nos da la posibilidad de probar de verdad al jugador», subraya el Director deportivo rojillo. Y es que aunque la exigencia va creciendo progresivamente, el salto a Segunda B es considerable para chavales que, en categorías inferiores, suelen acostumbrarse a ganar sus compromisos con facilidad. «En realidad empiezan a sufrir, a tener competencia de verdad, en juveniles. Sobre todo en División de honor, ya es una categoría importante, no es fácil ganar, todo el mundo trabaja bien, no hay rivales fáciles... Y el salto a Segunda B es casi el definitivo. El embudo es muy estrechito, pasan pocos jugadores... Aunque luego en el fútbol hay muchas circunstancias que no puedes dominar, está claro que es ahí donde de verdad vas a demostrar tu verdadera medida».

Pese a lo cual, el salto a Primera sigue siendo considerable. Aunque Martín González cree que suele tardar un tiempo en dejarse notar. «Hay muchas diferencias a todos los niveles. Los primeros partidos para ellos son sencillos. Con la actitud que tienen, la concentración que ponen, la generosidad en el esfuerzo, la ilusión... En los primeros partidos no piensan más que en jugar, en hacerlo bien, no tienen más presión que esa. El problema llega, no sabría cuantificarlo, pero a los diez o doce partidos, cuando empieza la presión de verdad, te das cuenta de lo que supone el primer equipo... Tienes que tener buena cabeza para asumirlo; algunos lo consiguen y otros no».

Una buena noticia

Y aunque una cosa sea «debutar y otra ser capaz de asentarse», todo lo que sea la llegada de un jugador del filial al primer equipo supone una gran noticia. En ese sentido, Osasuna está de enhorabuena esta temporada. Siete jugadores han debutado con el primer equipo de la mano de José Luis Mendilibar. De forma más testimonial en el caso de Marcos Pérez, José Manuel Hermosa y Sergio Postigo, y con más continuidad en el de Manu Onwu, Roberto Torres, Raoul Loé y Eneko Satrustegi. Más comedidos han estado Marcelo Bielsa y Philippe Montanier -aunque los futbolistas de la casa tienen ahora mismo un peso bastante más importante en sus equipos que en el rojillo-. Iñigo Ruiz de Galarreta y Jonás Ramalho han debutado con el Athletic, apenas unos minutos, pero juegan habitualmente con el filial; Ibai Gómez también baja al segundo equipo -es, de hecho, su máximo goleador-, pero cada vez tiene más peso en los planes de Bielsa, a cuyas órdenes ha disputado ya veinte equipos esta temporada. En el caso de los donostiarras, es Rubén Pardo el que alterna los dos equipos, aunque cada vez parece más asentado en el primero.

«Hay circunstancias diferentes que facilitan o dificultan el debut y lo mismo sucede con la continuidad. Pero el hecho mismo de que debuten ya es una buena noticia -destaca el Director deportivo osasunista-. Recompensa la inversión, económica y a nivel de esfuerzo, que hacemos en la cantera, nos ayuda a crecer en cuanto a que los jugadores del fútbol base ven que el primer equipo está más cercano, nos aporta prestigio como institución y también a los entrenadores del club, nos refuerza... Todo es positivo».

La semana

Descenso. La semana pasada fue el Lemona y esta han sido Burgos, que cayó ante el Alavés, y Gimnástica Segoviana, que empató en Sestao, los que han certificado su descenso a Tercera.

Peligro. El peligro parece afectar a cinco escuadras que deberán pelear todavía por eludir el último puesto de descenso y el de promoción. Entre ellas el Sanse, que ha caído a la 16ª plaza; el Real Unión, con tres puntos de ventaja sobre los donostiarras y siete sobre el descenso; y Osasuna Promesas, con cuatro respecto a la promoción y ocho respecto al 17º puesto.

Goleadores. Aunque perdió en su visita al Mirandés, Osasuna recibió una buena noticia, el reencuentro de su capitán con el gol, tras diez jornadas de sequía. El tanto que anotó en Anduva permite a Roberto Torres afianzarse en la tercera plaza de la lista de goleadores con 15 dianas, tres menos que Yuri (Ponferradina) y Diego Cervero (Logroñés).

Lesiones. Malas noticias para Oskar Martín (Sestao River), que ya vio cortado su mejor momento por una lesión muscular y que vuelve a sufrir problemas en los abductores que, en principio, le obligan a decir adiós a la temporada. También se ha confirmado, por otro lado, la rotura fibrillar en el adductor izquierdo de Gorka Azkorra (Alavés), que causará baja por espacio de dos o tres semanas.

Iniciativa. La pelea por el play-off se ha puesto al rojo vivo, con un solo punto de distancia entre Amorebieta y Alavés. Los gasteiztarras quieren el impuso de su afición para neutralizarlo y han puesto en marcha una promoción por la que los socios y futbolistas federados que adquieran una entrada para el choque frente al Salamanca recibirán otra gratuitamente.

Final. El Lemona buscará el imposible el jueves en Arlonagusia (19.00), donde disputa la vuelta de la final de la Copa Federación ante el Binissalem tras el 5-0 de la ida. Quienes adquieran una entrada entrarán en el sorteo de dos entradas para la final de Copa entre Athletic y Barcelona.

HABITUALES

Con veinte partidos disputados con el Athletic -ya ha superado los 16 que ha jugado con el filial-, Ibai es el jugador que más cuenta para el entrenador del primer equipo. Rubén Pardo ha participado en trece con la Real y Eneko Satrustegi en nueve con Osasuna.

Objetivo cumplido, peligro al acecho

El objetivo de un filial es la formación de jugadores. Cada debut con el primer equipo supone una gran noticia, pero también debilita al segundo.

El Promesas parece vivir esa situación. Tras comenzar la temporada entre los mejores, el equipo rojillo ha perdido fuelle hasta verse necesitado de ganar un encuentro en esta recta final de la Liga que le asegure la permanencia. «Si dos o tres jugadores, que normalmente son lo que marcan la diferencia, van con el primer equipo, lo normal es que se note. Pero en el momento en que tantos jugadores dan el salto, quiere decir que las cosas se están haciendo bien -asegura Martín González-. Lo más importante es que se forme bien a los jugadores». A.U.L.

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