
Assad pide tiempo para ganar la guerra, un tiempo en el que los sirios seguir�n perdiendo
El presidente sirio, Bashar al Assad, consideraba ayer «irreal» la posibilidad de crear una zona sin control de las fuerzas de seguridad para acoger a los refugiados. Respecto a las deserciones de altos responsables políticos y militares, afirmaba que son positivas, toda vez que suponen «una operación de autolimpieza del Estado». Asimismo, se mostraba decidido a vencer a los rebeldes y afirmaba que la situación sobre el terreno es mejor y está «avanzando»; sin embargo, reconoce que todavía no ha ganado la guerra y que para ello necesitará tiempo. Un tiempo que para él será importante, tal vez decisivo; un tiempo que también la oposición necesita, convencida de que derrotará al actual mandatario. Pero un tiempo que no tienen los sirios que día a día se desangran en medio de combates y escaramuzas. Un tiempo en el que se sucederán otras matanzas de las que el Gobierno de Assad y los rebeldes se acusarán mutuamente, pero que las padecerá la población, que ignora qué bando ganará la guerra. La única certeza que tiene es que, gane quien gane, ella perderá. Y perderá más cuanto más tiempo necesiten los contendientes para ganar.