KABUL
Milicianos afganos con cobertura aérea estadounidense llevan a cabo en las últimas horas sendas operaciones contra la resistencia talibán, embarcada en plena ofensiva de primavera contra el Ejército ocupante y sus colaboradores locales.
En Kandahar, en el sureste de Afganistán, el objetivo de la contraofensiva ocupante es el área Sangisar, en el distrito de Cherai, identificado como un reducto talibán por ser la residencia de familiares del mulah Omar, líder espiritual de los talibán desaparecido tras la invasión en el invierno de 2001.
Fuentes oficiales anunciaron la muerte de 41 «rebeldes» y reconocieron seis bajas propias, entre ellas la del jefe policial del distrito de Cherai.
A esta operación se une a la ofensiva «Montaña León», en marcha desde este miércoles en la provincia oriental de Kunar y en la que, siempre según fuentes oficiales, hasta ahora habrían muerto otros ocho supuestos rebeldes.
Estas operaciones no han supuesto el final de los ataques de la resistencia. Simultáneamente, tres policías afganos murieron y otros dos resultaron heridos el pasado viernes cuando, según el relato oficial, su vehículo estalló por una bomba en la provincia de Khost (este de Afganistán).