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Josune Amunarriz: del bodegón impresionista a la instalación abstracta

La Sala Kubo-Kutxa dedicará su espacio hasta el 22 de abril a la artista vasca Josune Amunarriz. «De la pintura a la instalación" hace un recorrido por gran parte de la intensa y productiva trayectoria de la pintora nacida en Hondarribia. La muestra ilustra la transformación de esta mujer, que comenzó con un estilo marcado por el impresionismo pero que poco a poco fue dejando atrás para sumergirse en las instalaciones abstractas de gran formato.

Kristina MARTIN | DONOSTIA

Coincidiendo con la celebración, ayer, del Día de la Mujer, la sala Kubo de Kutxa ha elegido a la artista guipuzcoana Josune Amunarriz (Hondarribia, 1942) para que sea la primera mujer que exponga su obra individualmente en esta sala que lleva abierta más de seis años.

La muestra no es una retrospectiva pero recorre, a través de 57 obras, gran parte de la trayectoria artística de Amunarriz. En ella queda patente la transformación de la artista desde la figuración hacia la abstracción y de la bidimensionalidad del cuadro hacia la tridimensionalidad de la instalación. «La exposición incluye obras desde los ochenta, cuando me desprendí de la figuración, hasta la actualidad», aclaró la propia artista.

La comisaria de la exposición, la estadounidense Barbara Rose, explicó que en la exposición hay obras representativas de la primera época de la pintora, «donde se ven muy claramente que tiene sus raíces en el impresionismo internacional». «Antes de la artista conocía la obra. Me interesó conocer a la persona capaz de hacer una obra tan fuerte, tan imponente y tan original. Está dentro del concepto de la pintura abstracta internacional, que nace con Kandinski en las primeras décadas del siglo XX, pero está de alguna manera un poco fuera de serie», añadió Rose, historiadora del Arte y conservadora del Museo de Bellas Artes de Houston, entre otros.

Apartada de las tendencias

Amunarriz, madre de cinco hijos, ha vivido la pintura muy intensamente durante toda su vida -ha creado más de medio millar de cuadros-, pero reconoce que nunca se ha volcado en las exposiciones. De ahí que haya seguido su propio camino y haya permanecido más o menos ajena a la influencia de las tendencias del momento.

«Su obra está totalmente marcada por su experiencia como persona que ha vivido siempre junto al mar y esto se percibe en que sus cuadros transmiten el movimiento del mar, el ritmo de las olas. El mar se refleja en todas sus condiciones: en días de lluvia, de sol», matizó la comisaria.

En opinión de Rose, la obra de Amunarriz tiene una función práctica. «Estos cuadros no son decorativos. La obra de Josune nos permite contemplar el infinito, da la sensación de un espacio que se abre, pero no evita la realidad. Su obra ofrece una experiencia, la artista nos lleva a su mundo, da al público la posibilidad de viajar a otros mundos sin moverse de la sala».

La mayoría de las obras de la exposición son de gran formato. Algunas obras exceden el límite físico de los lienzos y hallan su extensión en varios cubos colocados en el suelo, separado de la tela pero que forman un conjunto inseparable. Otro ejemplo de esta necesidad de traspasar las fronteras es la obra «Dominios imposibles» (2006-2007).

Una de las piezas más espectaculares es la instalación «Reflejos de glaciar» (2006), compuesto por lienzo y estructuras de madera que se asemejan a los grandes trozos de hielo de flotan en el mar.

Tampoco hay límites en el uso de los colores. Josune no descarta de su paleta ningún color. «Va por temporadas. Hay veces que me da por los azules, otras por los malvas o los naranjas. Pero como esta muestra es una selección, da la sensación de que es muy colorín colorado», señaló Amunarriz.

La prisa y la síntesis

Preguntada por las razones de su evolución desde los bodegones, paisajes y retratos de sus comienzos a la abstracción y al cada vez mayor formato, Josune Amunarriz respondió que la prisa por pintar más le ha llevado a ser cada vez más sintética. «Siempre tenía más planes y cada vez pintaba más rápido, lo que me hacía sintetizar». El haber tenido cinco hijos, confesaba Josune Amunarriz, también ha influido en estas prisas.

EL MAR

«Su obra está marcada por su experiencia como persona que ha vivido junto al mar. Esto se percibe en que sus cuadros transmiten el movimiento del mar, el ritmo de las olas», señaló la comisaria Barbara Rose.

Ficha

Lugar: Sala Kubo-Kutxa (Avenida Zurriola, 1).

Fecha: Del 9 de marzo al 22 de abril.

Horarios: Todos los días de 11:30 a 13:30 y de 17:00 a 21:00.

Entrada: Gratuita.

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